El abogado de inmigración Willy Allen advirtió que cualquier balsero cubano que toca tierra en Estados Unidos queda excluido de la Ley de Ajuste porque no es procesado con un parole, requisito indispensable para acogerse a esa legislación.
«Cualquier balsero cubano que toca tierra no tiene derecho al Ajuste Cubano porque no va a ser procesado con un parole. Lo pueden detener y tienen que hacer un juicio completo de asilo en detención», explicó Allen durante su programa semanal con la periodista Tania Costa en CiberCuba.
El abogado detalló que quienes piden asilo tras haber entrado de forma irregular enfrentan un camino aún más cuesta arriba. «Los que piden asilo después que entraron en ilegal de esa forma tienen que pelear y ganar un asilo que le van a decir que como entraron como balsero va a ser más difícil».
Para los interceptados antes de llegar a tierra, el panorama es más directo. «En alta mar los van a devolver a Cuba», respondió Allen ante la consulta de un espectador.
La Ley de Ajuste Cubano, vigente desde 1966, exige que el solicitante haya sido inspeccionado, admitido o puesto en libertad condicional mediante parole, además de acreditar un año y un día de presencia física en territorio estadounidense. Al no ser procesados con parole sino detenidos directamente, los balseros quedan fuera de esa vía.
Esta situación se enmarca en un escenario migratorio de alta incertidumbre. El pasado 5 de junio, el juez federal John McConnell, de Rhode Island, emitió un fallo de 135 páginas ordenando levantar la pausa migratoria impuesta por la Administración Trump y reanudar los procesos de asilo para nacionales de 39 países, entre ellos Cuba. Sin embargo, Allen advirtió que la batalla legal está lejos de concluir.
«Con este gobierno yo no doy nada por hecho, pero si escucho lo que dijo Stephen Miller yo creo que el gobierno va a apelar», señaló el abogado, quien también advirtió sobre las mentiras que pueden arruinar un caso de asilo.
Durante el mismo programa, Allen respondió a preguntas sobre deportaciones de opositores cubanos. «Yo no conozco ningún opositor que ha sido deportado a Cuba. ¿Puede pasar? Puede pasar, pero en este momento no conozco a ninguno al que hayan deportado a Cuba», afirmó, aunque reconoció que la posibilidad existe.
Tania Costa mencionó casos de cubanos en situaciones delicadas como El Funky, cuyo caso fue resuelto; Oscar Casanellas, pendiente de asilo; y Yosmany Mayeta, quien cuenta ahora con dos abogadas.
Allen también atendió la consulta de la espectadora Isabel Rodríguez, quien lleva más de mil días esperando su residencia sin haber recibido el parole.
Sobre el impacto más profundo de las políticas migratorias actuales, Allen fue contundente. «El daño más grande que este gobierno está haciendo es creando una falta de respeto al gobierno propio, a lo que es el sistema de nosotros».
La pausa migratoria que el juez McConnell ordenó levantar llevaba más de cinco meses vigente desde noviembre de 2025, afectando trámites de asilo y ajuste de estatus para cubanos y nacionales de otros 38 países. Allen fue claro sobre lo que viene. «En este momento considero que seguimos batallando».
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