La activista y creadora de contenido cubana Salomé García publicó un video en Instagram en el que recuerda la existencia del Grand Kempinski Hotel Shanghai, un hotel de cinco estrellas en China gestionado por el régimen cubano.
En el video publicado en sus redes sociales, García denuncia la contradicción entre ese lujo y la miseria en la isla. Lanza una pregunta directa: «¿Sabías que el pueblo cubano tiene un hotel en Shanghái? Pues claro que eso es falso. En Cuba todos sabemos que nada es del pueblo, todo es del gobierno, pero el hotel en Shanghái sí existe».
La activista describe el establecimiento como «el primer hotel de Cubanacán en el extranjero, con un gerente cubano» y destaca que Díaz-Canel lo visitó en su viaje a China.
En el audiovisual, García llama a sus seguidores a compartir la información «para que más cubanos conozcan la verdad de un gobierno que invierte en manejar hoteles de lujo en otros países mientras abandona a su pueblo en el hambre, la miseria, la oscuridad y la enfermedad, bajo la excusa del 'bloqueo'».
La publicación generó una fuerte reacción. Un seguidor resumió el sentir general: «Lo más indignante es que durante décadas vendieron la idea de la igualdad y del comunismo. 67 años después, el resultado es un pueblo sobreviviendo y una élite viviendo como millonarios». Otros comentarios señalaron que este no es el único negocio con dinero público cubano en el exterior.
Un hotel cinco estrellas con sello cubano en el corazón de Shanghái
El Grand Kempinski Hotel Shanghái se levanta en el distrito de Lujiazui, en Pudong, con vistas al río Huangpu y al icónico perfil urbano de la ciudad.
El establecimiento cuenta con 686 habitaciones y suites, con superficies que van desde los 43 m² en las habitaciones ejecutivas hasta los 147 m² de la Suite Presidencial.
Entre sus instalaciones figuran restaurante, spa, piscina cubierta y un gimnasio panorámico situado en la planta 30.
El hotel pertenece a la empresa mixta Shanghai SunCuba S.A., integrada por el grupo turístico estatal Cubanacán y la empresa china Suntime Enterprise, con una participación cubana del 51%.
Los antecedentes: de Gran Meliá a Kempinski
El origen del proyecto se remonta a enero de 2009, cuando Cubanacán anunció la inversión conjunta con Suntime para construir hoteles en Shanghái y en la Marina Hemingway de Cuba.
El hotel abrió sus puertas en febrero de 2010 bajo la marca Gran Meliá Shanghái, inaugurado por el entonces ministro de Turismo cubano, Manuel Marrero, quien agradeció el respaldo de Fidel Castro, Raúl Castro y las autoridades chinas.
En aquel acto, Marrero calificó el establecimiento como «un nuevo símbolo de la amistad entre Cuba y China» y anunció que la apertura era «la primera etapa en los vínculos de trabajo entre las empresas Suntime y Cubanacán», con planes de construir un hotel similar en La Habana.
El hotel fue decorado con unas 3,500 piezas de arte cubano de más de 60 artistas de la isla, entre ellos Roberto Fabelo, Flora Fong y Alfredo Sosabravo.
En 2013, el establecimiento cambió de operadora, pasó de Meliá a Kempinski. Miguel Díaz-Canel visitó el hotel durante su viaje a China en 2018, mientras en Cuba se agudizaban los apagones, la escasez de alimentos y el colapso del sistema sanitario.
Preguntas frecuentes sobre el Grand Kempinski Hotel Shanghai y el régimen cubano
CiberCuba te lo explica:
¿Qué es el Grand Kempinski Hotel Shanghai y quién lo gestiona?
El Grand Kempinski Hotel Shanghai es un hotel de cinco estrellas en China gestionado por el régimen cubano a través de una empresa mixta llamada Shanghai SunCuba S.A., que involucra al grupo turístico estatal cubano Cubanacán y la empresa china Suntime Enterprise. Cubanacán tiene una participación del 51% en esta empresa mixta.
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¿Por qué genera controversia la existencia de un hotel cubano de lujo en Shanghái?
La existencia del Grand Kempinski Hotel Shanghai es polémica porque contrasta con la miseria y las dificultades que enfrenta el pueblo cubano en la isla. La activista cubana Salomé García denuncia que, mientras el gobierno invierte en hoteles de lujo en el extranjero, el pueblo cubano sufre hambre, miseria y un colapso en el sistema sanitario, todo bajo la excusa del embargo estadounidense.
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¿Cuál es el impacto de las inversiones turísticas cubanas en el extranjero?
Las inversiones turísticas cubanas en el extranjero, como el Grand Kempinski Hotel Shanghai, reflejan un intento del régimen cubano de captar ingresos en divisas a través del turismo internacional. Sin embargo, estas inversiones son criticadas porque priorizan el beneficio económico del gobierno mientras la población cubana enfrenta graves problemas económicos y sociales.
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¿Qué simboliza el Grand Kempinski Hotel Shanghai en la relación entre Cuba y China?
El Grand Kempinski Hotel Shanghai simboliza la cooperación económica y política entre Cuba y China. Inaugurado bajo la marca Gran Meliá Shanghai en 2010, fue presentado como un símbolo de amistad entre ambos países, con planes de expandir esta colaboración a otros proyectos hoteleros en Cuba.
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