El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, declaró este miércoles ante las tropas desplegadas en la Base Naval de Guantánamo que Washington espera poder establecer una relación de amistad con el liderazgo del régimen cubano, aunque acompañó ese mensaje con advertencias militares directas.
Hegseth pronunció el discurso tras entrenar físicamente junto a marines, soldados del Ejército y marineros en formación al aire libre, en lo que constituyó su segunda visita a la base como secretario y la primera con un marcado componente estratégico hacia Cuba.
«No buscamos enemigos. No buscamos adversarios. Somos un gran amigo. Y esperamos que pronto podamos ser amigos también del liderazgo del gobierno de Cuba. Por ahora, veremos qué sucede», declaró Hegseth ante las tropas reunidas en el recinto.
El mensaje de apertura, sin embargo, estuvo acompañado de una advertencia explícita al régimen de Miguel Díaz-Canel: «Sería poco prudente que el gobierno de Cuba intentara adquirir u obtener acceso a tipos de armamento capaces de alcanzar esta base o el territorio continental de Estados Unidos. Estarían invitando a una confrontación que no solo no desean, sino que tampoco podrían soportar».
Hegseth también dejó en manos del propio régimen la decisión sobre su futuro: «Ese gobierno tiene decisiones que tomar sobre qué tipo de reformas quiere impulsar. No es mi trabajo tomar esa decisión por ellos».
El secretario subrayó el valor estratégico permanente de Guantánamo: «Y luego está Cuba, donde nos encontramos hoy. Donde los Estados Unidos de América han estado durante más de 100 años. Y donde seguiremos estando, porque es un terreno estratégico clave».
Hegseth, quien llegó a la base en las primeras horas de la mañana y entrenó junto a las tropas antes de dirigirles la palabra, también proclamó ante los militares la llamada «Doctrina Donroe» —contracción de Donald Trump y Monroe—, presentada formalmente en marzo de 2026, que establece que el hemisferio occidental es «terreno clave» para Washington.
La visita se produce en el pico de la mayor escalada militar entre ambos países en décadas. El 29 de mayo, EE.UU. desplegó más de 1,300 marines en el Caribe bajo la Operación Southern Spear y envió el portaaviones USS Nimitz a la región.
Según un reporte de Axios del 17 de mayo, Cuba habría adquirido más de 300 drones militares de Rusia e Irán desde 2023, con planes discutidos para emplearlos contra Guantánamo, buques militares y Key West, lo que motivó una investigación del Pentágono sobre la amenaza de drones cubanos.
El pasado 7 de junio, Díaz-Canel afirmó que Washington maneja tres escenarios para Cuba: estallido social por asfixia económica, diálogo coercitivo para apoderarse de la economía, o agresión militar directa.
Hegseth fue claro sobre el papel del Departamento de Guerra en este contexto: «Lo que suceda con el futuro de Cuba está en manos del presidente de Estados Unidos y del liderazgo de Cuba. Pase lo que pase, el Departamento de Guerra va a estar preparado y posicionado para cualquier posible contingencia».
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