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Una madre cubana relató públicamente la agonía que vivió tras perder a su hija recién nacida en el Hospital Materno de Camagüey, en un testimonio difundido por el periodista José Luis Tan Estrada a través de su perfil en Facebook.
Según su relato, durante los controles prenatales los médicos le aseguraron que esperaba un bebé macrosómico, con un peso adecuado o incluso superior al promedio.
La realidad al momento del parto fue radicalmente distinta: su hija llegó al mundo pesando apenas dos libras.
La madre describe una secuencia de contradicciones que no logra comprender. Le practicaron una cesárea por un supuesto hematoma retroplacentario, pero sin que le realizaran previamente un ultrasonido que respaldara ese diagnóstico.
Lo que más la perturba es que el día anterior al procedimiento le habían hecho una ecografía y todo aparentaba estar bien.
El sufrimiento no se detuvo al salir del quirófano. Recién operada, con el dolor físico y emocional de una cesárea, tuvo que subir y bajar escaleras cada dos o tres horas para intentar saber cómo estaba su hija.
El hospital no cuenta con elevador y no había personal asignado para mantener informadas a las madres sobre el estado de sus bebés.
Mientras ella recorría esas escaleras, la pequeña libraba una batalla por sobrevivir.
Durante cuatro días, la niña enfrentó complicaciones de extrema gravedad: hemorragias pulmonar, estomacal y cerebral, varios paros cardíacos, afectaciones renales y múltiples convulsiones. Al final, no lo logró.
«Mi hija luchó cuatro días por su vida», resumió la madre en su testimonio.
Este caso no es el primero que sacude al Hospital Materno de Camagüey.
En mayo de 2026, denuncias públicas señalaban que más de 15 bebés habían fallecido en ese centro entre enero y mayo de ese año, en medio de condiciones higiénico-sanitarias deplorables que incluían filtraciones de aguas albañales en la sala neonatal.
En septiembre de 2024, otra familia denunció la muerte de una bebé en el mismo hospital por presunta negligencia médica, y en 2025 se registraron casos similares en agosto y septiembre.
El cuadro se agrava cuando se observa la situación nacional. Cuba cerró 2025 con una tasa de mortalidad infantil de 9,9 por cada 1,000 nacidos vivos, la más alta en décadas, frente a 7,1 en 2024 y 4,0 en 2018, lo que representa un aumento acumulado del 148%.
La mortalidad materna también escaló a 44,1 por cada 100,000 nacidos vivos en 2025, frente a 40,6 el año anterior.
Tan Estrada fue contundente al cerrar su publicación: «Ninguna madre debería salir del hospital con los brazos vacíos. Ninguna familia debería quedarse sin respuestas. Y ninguna tragedia de esta magnitud debería ser ignorada».
Preguntas frecuentes sobre la crisis sanitaria en el Hospital Materno de Camagüey
CiberCuba te lo explica:
¿Cuál es la situación actual del Hospital Materno de Camagüey?
El Hospital Materno de Camagüey enfrenta una grave crisis sanitaria, con múltiples denuncias de negligencia médica y condiciones insalubres que han resultado en la muerte de más de 15 recién nacidos en 2026. Problemas como filtraciones de aguas albañales, falta de higiene y carencias de recursos son comunes en este centro.
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¿Qué denuncias específicas se han hecho sobre el hospital?
Las denuncias incluyen fallecimientos de bebés debido a negligencia médica, condiciones higiénico-sanitarias deplorables como filtraciones de aguas albañales en la sala neonatal, y la falta de medicamentos para tratar infecciones. Estas condiciones han sido reportadas sin que las autoridades tomen medidas correctivas.
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¿Cómo ha respondido el gobierno cubano ante estas denuncias?
Hasta el momento, no ha habido una respuesta efectiva del gobierno cubano para abordar las denuncias sobre las condiciones del Hospital Materno de Camagüey. Las autoridades han sido criticadas por su inacción frente a la crisis sanitaria y la falta de soluciones para mejorar la atención médica en el país.
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¿Cuál es la tasa de mortalidad infantil en Cuba y cómo ha cambiado en los últimos años?
En 2025, Cuba registró una tasa de mortalidad infantil de 9,9 por cada 1,000 nacidos vivos, la más alta en décadas, comparada con 7,1 en 2024 y 4,0 en 2018. Este aumento refleja un deterioro significativo del sistema sanitario cubano y ha generado preocupación tanto a nivel nacional como internacional.
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