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El edificio Champlain Towers South comenzó a derrumbarse en silencio semanas antes de que sus 12 pisos se desplomaran en la madrugada del 24 de junio de 2021, según concluye el informe técnico definitivo del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST), publicado este lunes.
La tragedia cobró la vida de 98 personas en Surfside, Florida, pero su origen real se remonta tres semanas antes de que el mundo viera colapsar el edificio.
El edificio empezó a caer tres semanas antes
Lo que los investigadores federales describen resulta escalofriante: a principios de junio de 2021, fallaron dos conexiones entre las columnas del garaje subterráneo y la plataforma de la piscina.
Los ingenieros denominan este fenómeno «fallo por punzonamiento», un proceso en el que las fuerzas sobre la losa de hormigón armado la doblan y agrietan alrededor de una columna de soporte hasta que la conexión cede por completo.
Durante esas tres semanas, las grietas se expandieron de forma progresiva y el peso de la estructura se redistribuyó hacia columnas adyacentes que no tenían capacidad suficiente para soportar la carga adicional, en un colapso gradual e irreversible que culminó a la 1:22 a.m. del 24 de junio de 2021, cuando la mayoría de los residentes dormían.
«Cuando las estructuras de los edificios se diseñan y construyen de acuerdo con los códigos y estándares requeridos, cuentan con márgenes de seguridad que les permiten soportar cargas mucho mayores de las previstas», declaró Judith Mitrani-Reiser, co-líder de la investigación.
«En el caso de Champlain Towers South, estos márgenes de seguridad eran demasiado estrechos desde el principio», añadió.
Señales que nadie interpretó como alarma
Quizás el aspecto más perturbador del informe es la confirmación de que había señales físicas visibles semanas antes del desastre.
Fotos tomadas por residentes mostraban una grieta alargada en un muro de contención en la terraza de la piscina, así como grietas en la esquina donde ese muro se unía a una jardinera.
Un testigo declaró a los investigadores que, tres semanas antes del derrumbe, parte de una puerta situada justo debajo del muro de la jardinera se había hundido ligeramente y se atascaba al abrirla.
Estos indicios, ahora confirmados como manifestaciones del colapso que ya estaba en marcha, no fueron interpretados en su momento como señales de peligro inminente.
Un edificio defectuoso desde su construcción
Glenn Bell, el otro co-líder de la investigación, explicó que los bajos márgenes de seguridad tuvieron dos causas principales:
«Primero, desviaciones graves y generalizadas en el diseño estructural original del edificio respecto a los códigos y estándares de la época. Y segundo, desviaciones en la construcción del edificio respecto a los planos de diseño».
En algunos puntos de la losa de la piscina, el diseño proporcionaba menos de la mitad de la resistencia requerida por los códigos vigentes.
A estos defectos de origen se sumaron décadas de modificaciones: los trabajos posteriores alrededor de la piscina -macetas pesadas, arena y adoquines- «redujeron aún más los márgenes de seguridad contra fallas, al igual que la degradación a largo plazo por corrosión», indica el informe.
El edificio, construido en 1981 en la costa atlántica de Surfside, acumulaba advertencias desde 2018, cuando la firma Morabito Consultants detectó «graves daños estructurales» y advirtió que el deterioro se «amplificaría exponencialmente» si no se atendía.
A pesar de ello, un inspector municipal garantizó a los residentes que el edificio estaba en «muy buen estado».
Consecuencias legales y legislativas
Tras el derrumbe, un juez de Miami-Dade aprobó un acuerdo de más de 1,000 millones de dólares para indemnizar a víctimas y familiares.
Entre los 98 fallecidos figuran al menos 15 cubanos o cubanoamericanos.
Florida promulgó en 2022 una ley que obliga a las asociaciones de condominios a realizar inspecciones estructurales periódicas y mantener reservas para reparaciones mayores, aunque en 2025 se aprobó una nueva norma con mayor flexibilidad financiera para las asociaciones.
El informe publicado el lunes precede al documento final completo, que incluirá toda la evidencia analizada y las recomendaciones para prevenir tragedias similares, y se espera para finales de 2026.
«Con su invaluable aportación, este esfuerzo ayudará a hacer más seguros otros edificios, a prevenir tragedias como esta y a honrar las vidas de las víctimas de Champlain Towers South», afirmó Bell.
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