Una familiar de Carlos Antonio Lloga Domínguez, el exfuncionario cubano detenido esta semana por agentes federales y puesto en proceso de deportación tras la revocación de su estatus migratorio en EE.UU., rechazó las acusaciones de Washington y aseguró que ni él ni su familia tienen vínculos con el régimen cubano.
«Está siendo muy, muy duro con personas que son personas comunes y corrientes», afirmó la mujer, que también teme ser deportada y pidió no ser identificada al referirse al proceso migratorio que enfrenta la familia.
También negó que Carlos Antonio Lloga Domínguez haya pertenecido a las estructuras políticas del Gobierno cubano.
«Hasta donde yo tengo entendido esa persona ni siquiera fue nunca del Partido Comunista de Cuba», aseguró.
Según explicó, Lloga Domínguez trabajó únicamente en el sector cultural.
«Sencillamente un trabajador de la cultura, nada, nada relevante, te lo puedo asegurar», insistió.
La familiar también se refirió a la detención del hijo del matrimonio, Carlos Lloga Sanz, y afirmó que agentes federales lo esperaron fuera de su vivienda para arrestarlo. Explicó que el joven fue profesor de cine en Cuba.
«En sus redes sociales lo único que ha hecho es combatir a la dictadura, odia profundamente al régimen comunista de Cuba, del cual salió huyendo, te lo garantizo», sostuvo.Como muestra de ello, agregó: «Incluso te puedo decir más, tenía un perfil de Instagram con diseños de camisetas que eran contra la dictadura comunista».
Lloga Domínguez permanece bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) junto a su esposa, Etna Cecilia Sanz Pérez, y su hijo, Carlos Lloga Sanz, después de que el secretario de Estado Marco Rubio anunciara la revocación del estatus legal de los tres por sus presuntos vínculos con el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), organización que Washington considera un instrumento de inteligencia y propaganda del régimen de La Habana.
¿Quién es Lloga Domínguez según las autoridades?
La versión de la familia contrasta con la ofrecida por el Departamento de Estado, que sostiene que Lloga Domínguez trabajó durante más de una década como «subversivo extranjero» vinculado al ICAP y que mantuvo conexiones activas con redes transnacionales incluso después de establecerse en territorio estadounidense.
Luis Domínguez, investigador y activista de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, aportó detalles sobre el perfil del detenido: «Él era el presidente y director de la Casa del Caribe, en Santiago de Cuba, relacionada con el ICAP, que es el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos… yo lo llamo Instituto Cubano para Espiar a los Pueblos».
Las advertencias de Rubio
«Durante décadas, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos ha servido como vehículo para el extremismo de izquierda radical y la influencia extranjera subversiva en Estados Unidos y en todo el hemisferio», declaró Rubio al justificar la medida.
El secretario de Estado describió al ICAP como una organización que «explota su vasta red global para espiar a los estadounidenses, promover propaganda antioccidental, coordinar operaciones de influencia extranjera y organizar movimientos revolucionarios de izquierda en todo el mundo».
La advertencia se extendió a cualquier persona con vínculos a la organización: «Si realiza transacciones con ICAP, será sancionado, procesado o deportado de nuestro país».
Rubio también subrayó que «Estados Unidos jamás será un refugio para comunistas extranjeros que difunden propaganda, llevan a cabo operaciones de influencia subversiva o apoyan movimientos radicales antiestadounidenses dentro del país».
El ICAP y su presidente, en el centro de la polémica
El Departamento de Estado describe al ICAP como una red que abarca más de 2,000 organizaciones en más de 150 países, con vínculos a los servicios de inteligencia cubanos y «estrechas relaciones de trabajo entre La Habana y grupos radicales estadounidenses».
Su actual presidente, Fernando González Llort, fue condenado en EE.UU. por participar en la Red Avispa, red de espionaje cubana desmantelada por el FBI en Florida en 1998, y cumplió 15 años de prisión antes de ser repatriado a Cuba en 2014.
Este miércoles, González Llort respondió públicamente a Rubio calificando sus declaraciones de «embustes que no se sostienen» y acusándolo de «mentir deliberadamente» y «difamar» contra la organización.
«Al Secretario de Estado le molesta sobremanera que los amigos de Cuba y personas honestas y de buena voluntad alcen sus voces en contra de la política genocida y criminal del imperialismo yanqui», escribió González Llort en Facebook.
González Llort cerró su respuesta con una declaración de desafío: «El ICAP continuará firme en el cumplimiento de la misión para la que surgió hace más de 65 años. La solidaridad no se puede bloquear».
El marco legal de las sanciones
La detención de Lloga Domínguez es la primera acción directa contra un individuo vinculado al ICAP en suelo estadounidense bajo la Orden Ejecutiva 14404, firmada por Trump el 1 de mayo de 2026.
El 4 de junio de 2026, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) incluyó al ICAP y a su empresa asociada Amistur S.A. en la lista de sanciones, bloqueando todos sus bienes e intereses en EE.UU. Desde enero de 2026, la administración Trump ha acumulado más de 240 sanciones contra el régimen cubano.
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