Un video publicado este jueves en Facebook por el periodista independiente José Luis Tan Estrada muestra el estado de la Sala de Observación del Hospital Provincial de Camagüey: paredes con pintura azul completamente descascarada, manchas negras extensas de humedad y moho, techos deteriorados e infraestructura eléctrica en ruinas, todo mientras un paciente recibe suero intravenoso en ese entorno insalubre.
«No es una zona de guerra, es una área de atención a pacientes», escribió Tan Estrada al publicar las imágenes bajo su serie de denuncias #TanteandoCuba.
El video acumuló más de 9,100 visualizaciones en pocas horas, con 243 reacciones y 23 comentarios, lo que refleja la indignación que generó entre los cubanos dentro y fuera de la Isla.
Las imágenes revelan tomacorrientes deteriorados marcados como C-1, paneles del cielo raso con grietas y manchas, y esquinas de paredes con lo que parece ser moho acumulado durante años sin intervención alguna.
Esta denuncia no es un hecho aislado. El hospital camagüeyano acumula una cadena de reportes que documentan su deterioro progresivo: en noviembre de 2025, el colapso de techos en quirófanos obligó a suspender cirugías; en octubre de ese mismo año, ancianos en la sala de Geriatría fueron hallados sin higiene y cubiertos de heces.
En abril de 2026, el sótano frente al quirófano fue documentado con agua estancada, basura, tuberías oxidadas y hollín. En junio, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos registró pisos con agua verdosa, cables colgantes y presencia de roedores en el mismo centro.
La crisis no se limita a la infraestructura. En febrero de 2026, el hospital reconoció no tener norepinefrina —un fármaco esencial para tratar el choque séptico— cuando falleció una paciente de 26 años. En marzo, pacientes renales estuvieron casi una semana sin hemodiálisis por falta de insumos básicos.
Tan Estrada, periodista camagüeyano exiliado en México tras ser expulsado por el régimen cubano, ha sido uno de los principales denunciantes de las condiciones del sistema de salud en la provincia a través de su trabajo periodístico.
El colapso del hospital refleja una crisis sanitaria de alcance nacional. La Organización Panamericana de la Salud documentó daños en al menos 385 instalaciones de salud en Cuba, con techos derrumbados y aguas albañales bajo las camas de los pacientes.
En marzo de 2026, la lista de espera quirúrgica nacional alcanzó 96,387 pacientes, entre ellos más de 11,000 niños. Los hospitales operan con apagones de hasta 20 horas diarias que inutilizan equipos médicos esenciales y obligan a suspender intervenciones.
El propio ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, admitió en febrero de 2026 que el sistema sanitario cubano estaba «al borde del colapso», una declaración que las imágenes del hospital camagüeyano convierten en una descripción literal.
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