Este sábado, en el marco de las celebraciones por el 250 aniversario de independencia de Estados Unidos, una cápsula del tiempo de 408 kilogramos fue enterrada a tres metros de profundidad frente al Independence Hall de Filadelfia, el mismo lugar donde los Padres Fundadores firmaron la Declaración de Independencia en 1776.
El cilindro metálico no podrá abrirse hasta el 4 de julio de 2276, cuando el país cumpla su quinto centenario.
El evento contó con la presencia del vicepresidente JD Vance y fue seguido por más de 119,000 espectadores en línea a través de Fox News.
La iniciativa es obra de la comisión bipartidista America250, creada por ley del Congreso en 2016 con el mandato expreso de organizar las celebraciones del aniversario.
Una obra de ingeniería para la eternidad
Garantizar que el contenido sobreviviera intacto durante dos siglos y medio fue el principal desafío del proyecto.
Michael Berilla, director de la Oficina de Tecnología de Fabricación del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST), diseñó una solución de doble cilindro de acero inoxidable con forma redondeada, ya que las esquinas angulares tienden a agrietarse con el tiempo.
El cilindro interior alberga los objetos; el exterior actúa como campana protectora que atrapa el aire e impide que la humedad ascienda.
El sellado se logró con un hilo de indio, metal blando que, según Berilla, «al cerrar la tapa a presión, se introduce en todas las grietas y espacios creando un sello hermético».
El ingeniero descartó con humor los temores sobre inundaciones:
«La ciudad tendría que estar bajo seis pies (1,8 metros) de agua para que este recipiente pudiera siquiera llenarse. Y, si eso ocurre, entonces tendremos problemas mucho más graves en el mundo».
El lugar del entierro quedará marcado con una placa y el Servicio de Parques Nacionales incluirá detalles sobre su ubicación en sus planes de sucesión para facilitar la búsqueda en 2276.
Un retrato de la nación en 2026
Los 50 estados, cinco territorios -entre ellos Puerto Rico- y el Distrito de Columbia contribuyeron con objetos y documentos.
Rosie Rios, presidenta de America250, lo describió como «una recopilación representativa de Estados Unidos en su 250 aniversario».
Entre los artículos más llamativos figuran:
- Un hueso de ballena franca del Atlántico Norte (Maine), especie en peligro de extinción.
- Un diamante (Arkansas).
- Una moneda con el texto completo de la Declaración de Independencia y la Constitución grabados mediante nanograbado (Arizona).
- La predicción de la inteligencia artificial Claude sobre California en 2276: «Las carreteras habrán desaparecido, los osos grizzly habrán regresado y todo el Estado se separará».
- Una pluma del águila «Old Abe», que participó en treinta batallas de la Guerra de Secesión (Wisconsin).
- Un trozo de tela de la máquina voladora de los hermanos Wright de 1903 (Ohio).
- Objetos cotidianos como un iPhone 17 y una botella de Coca-Cola.
Una tradición con historia
No es la primera vez que Estados Unidos recurre a este mecanismo.
Una cápsula sellada en 1876 para el centenario fue abierta por el presidente Gerald Ford en 1976. Otra, creada ese mismo año durante el bicentenario, aguarda en los Archivos Nacionales y se abrirá en 2076.
El Congreso aprobó además una segunda cápsula legislativa, impulsada por la representante cubanoamericana María Elvira Salazar (R-FL), que será enterrada en el jardín oeste del Capitolio y también se abrirá en 2276.
El entierro se produce en un contexto de profunda polarización: una encuesta de Reuters/Ipsos reveló que casi el 38% de los estadounidenses creen que el país podría no seguir unido para 2276.
Pese a ello, Berilla confía en el mensaje que los objetos transmitirán:
«Éramos diversos. Éramos interesantes. Éramos creativos. Trabajábamos juntos».
Rios resumió el propósito del proyecto: «Queremos que las generaciones futuras tengan una visión auténtica de quiénes éramos a los 250 años. Cuáles eran nuestros valores, qué hemos construido y cómo nos percibíamos como nación».
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