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Una madre de 33 años arrolló accidentalmente a su hijo de 19 meses mientras retrocedía con su camioneta por la entrada de su vivienda en West Park, en el condado de Broward, al sur de Florida.
El pequeño Wilson Matias Jr. falleció poco después en el hospital, en lo que las autoridades califican como un trágico accidente.
Según confirmó la Oficina del Sheriff del Condado de Broward el martes, el incidente tuvo lugar poco después de las 2 de la tarde del lunes en el bloque 100 de Allen Road.
Ericka Cante Hernandez -de origen guatemalteco- conducía una Chevrolet Suburban 2024 blanca hacia atrás por la entrada de su casa cuando el niño salió corriendo de la vivienda y quedó en el trayecto del vehículo.
Paramédicos trasladaron de urgencia al pequeño al Memorial Regional Hospital en Hollywood, donde murió a causa de sus heridas.
El portavoz del BSO, Carey Codd, describió lo sucedido con estas palabras en declaraciones recogidas por el Miami Herald: «Parece ser un accidente trágico, trágico».
La madre, sin cargos por el momento
Las autoridades indicaron que Hernandez no enfrenta cargos por el momento, ya que los detectives consideran que el choque fue accidental y no sospechan de conducta dolosa.
Sin embargo, la Unidad de Homicidios de Tráfico del BSO mantiene la investigación activa.
No se aclaró cómo el niño logró salir de la casa ni si había otras personas presentes en el hogar en ese momento.
La propia madre, visiblemente destrozada, expresó en español ante las cámaras de NBC 6 South Florida: «No tengo palabras».
El dolor de una familia
La hermana de la víctima, Ashly Cante, habló con los medios locales visiblemente afectada.
«Era mi hermanito, era mi primer hermanito. Era un buen niño, le gustaba jugar, estaba conmigo y con mis hermanos. Era un niño pequeño. No puedo hablar ahora mismo», dijo Ashly en declaraciones a NBC 6.
En una entrevista con WSVN 7News, Ashly también describió el estado de su madre: «Está triste ahora mismo. No quiere hablar con nadie. No tiene palabras y está devastada».
Una vecina del barrio que conocía a la familia relató:
«Nunca los vi a esos niños afuera sin un padre. Ellos quieren mucho a sus hijos, juegan con el agua, juegan con globos. Son una familia que de verdad, de verdad, vive para su familia».
La alcaldesa visita a la familia
El martes, la alcaldesa de West Park, Felicia M. Brunson, se presentó en la vivienda para ofrecer su apoyo a los familiares del pequeño.
«Esta es una situación trágica, y solo queríamos hacerles saber que la Ciudad de West Park se preocupa por ellos», declaró Brunson a WSVN 7News.
En la entrada de la casa permanecieron los Crocs color lila del niño como doloroso recordatorio, junto a un letrero rojo que rezaba: «Maneja como si tus hijos vivieran aquí».
Un peligro documentado en entradas residenciales
La muerte de Wilson Matias Jr. fue la tercera de un niño pequeño registrada en el condado de Broward en menos de una semana, luego de dos fallecimientos por autos calientes en Plantation y Hallandale Beach.
Los accidentes de retroceso en entradas residenciales representan un riesgo bien documentado.
Según la organización Kids and Car Safety, al menos 50 niños son atropellados cada semana en Estados Unidos por conductores que retroceden sin poder verlos, y dos de ellos mueren.
La franja de edad más vulnerable es precisamente entre 12 y 23 meses, la misma que tenía Wilson.
La Chevrolet Suburban 2024 involucrada en el accidente cuenta de fábrica con cámara de visión trasera, sensores de asistencia de estacionamiento y alertas de tráfico cruzado trasero.
Las autoridades no confirmaron si estos sistemas funcionaron correctamente ni si la madre los utilizó en el momento del impacto.
Una campaña para despedir al pequeño «Junior»
Los seres queridos de Wilson, a quien la familia llamaba cariñosamente «Junior», crearon una página de GoFundMe para cubrir los gastos del funeral y el memorial.
«Ninguna familia está jamás preparada para una pérdida tan profunda», se lee en la página.
Wilson Matias Jr. habría cumplido dos años en diciembre.
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