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Una guagua que cubría la ruta entre Santa Clara y Encrucijada, en Villa Clara, dejó abandonados a decenas de pasajeros después de cobrarles el pasaje, al negarse el chofer a continuar el viaje hasta completar todos los asientos del vehículo, según denunció una usuaria en redes sociales.
El hecho fue relatado por Yenelis Hernández en el grupo de Facebook Revolico Calabazar de Sagua, donde explicó que abordó el ómnibus alrededor de la una de la tarde en la terminal de Santa Clara tras pagar 750 pesos por el traslado.
Según su testimonio, el vehículo salió de la terminal con aparente normalidad, pero poco después se detuvo en un sitio conocido como «el punto de Malezas», lugar destinado para la transportación de pasajeros y allí permaneció inmóvil durante cerca de una hora y media sin que el conductor ofreciera ninguna explicación.
No fue hasta pasadas las dos y casi las tres de la tarde cuando el chofer informó a los pasajeros que no continuaría el recorrido «hasta que la guagua no se llenara».
Ante la negativa de los viajeros a seguir esperando sin garantías de salida, el conductor optó por devolver el dinero y abandonar a todos en ese punto.
«Devolvió el dinero y dejó a todos botados ahí cuando lo que le faltaban eran ocho pasajeros para llenar la guagua», escribió Hernández.
La denunciante cuestionó que esa condición nunca fuera informada antes de salir de la terminal, lo que habría evitado que decenas de personas perdieran horas esperando.
Hernández aseguró que entre los pasajeros había mujeres embarazadas, personas mayores recién operadas y madres con niños pequeños.
«A nadie le importa si van mujeres embarazadas, si van señoras mayores operadas y mujeres con niños pequeños que lo único que tenían era la seguridad de irse para sus hogares», lamentó.
También recordó que los 750 pesos del pasaje representan un importante esfuerzo económico para muchas familias cubanas. Quienes no consiguen viajar en esas guaguas deben recurrir a transportistas particulares que cobran entre 1,700 y 2,000 pesos por el mismo trayecto.
«La mayoría de las personas no tienen esa cantidad de dinero para viajar y el que da ese dinero es porque necesita trasladarse», afirmó.
La publicación generó cientos de reacciones y comentarios de usuarios que denunciaron situaciones similares y criticaron la falta de control sobre el transporte intermunicipal.
«Nadie toma ningún tipo de medidas ni pasa absolutamente nada; simplemente todos los pasajeros éramos perros», concluyó Hernández, quien aseguró que normalmente no publica este tipo de denuncias, pero consideró lo ocurrido un abuso.
Contrasta con las promesas oficiales
La denuncia contrasta con los compromisos asumidos por la directora de la Empresa Provincial de Transporte de Villa Clara, Jarys Hernández Simón, cuando presentó el pasado 18 de junio las nuevas tarifas del sistema Transmetro.
En esa ocasión aseguró que «todas las guaguas saldrán de terminal a terminal» y que el servicio debía prestarse con «excelencia», de acuerdo con un reporte de la emisora oficialista CMHW.
La funcionaria fijó además en 850 pesos la tarifa oficial del recorrido Calabazar-Encrucijada-Santa Clara y prometió que los precios serían objeto de fiscalización.
Una crisis que no deja de agravarse
El incidente refleja el deterioro del transporte público en Cuba, afectado por la escasez de combustible y la falta de vehículos.
Tras la interrupción de los suministros de petróleo venezolano a finales de 2025 y la reducción de los envíos desde México a comienzos de este año, el país enfrenta una de las peores crisis de movilidad de las últimas décadas.
En junio, el Ministerio de Transporte anunció un recorte histórico de los servicios nacionales: los Ómnibus Nacionales pasaron a operar únicamente tres frecuencias semanales entre La Habana y las capitales provinciales, mientras que los trenes nacionales circulan con una frecuencia de una salida cada 16 días.
En Villa Clara, la situación también ha obligado a sustituir rutas por medios de tracción animal y triciclos eléctricos en municipios como Encrucijada, mientras que varios camiones privados que cubrían trayectos intermunicipales dejaron de operar por falta de diésel.
No es un caso aislado. En mayo pasado, pasajeros de una guagua arrendada entre La Habana y Santiago denunciaron cobros superiores a los pactados y el uso del compartimento de equipaje para transportar mercancías en lugar de atender a los viajeros.
«Esto no tiene otro nombre que falta de respeto contra el pueblo… ¿no les basta todo el sufrimiento que ya tenemos?», concluyó Hernández en su denuncia.
Preguntas frecuentes sobre la crisis del transporte en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué el chofer dejó varados a los pasajeros en Villa Clara?
El chofer se negó a continuar el viaje hasta que la guagua estuviera llena. Según el testimonio de una pasajera, el conductor dejó a los viajeros en un punto intermedio y optó por devolver el dinero antes que seguir con el recorrido incompleto.
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¿Cómo afecta la crisis de transporte en Cuba a los pasajeros?
La crisis de transporte en Cuba se manifiesta en frecuentes cancelaciones, largas esperas y tarifas elevadas que superan el poder adquisitivo de muchos. Estas dificultades obligan a los pasajeros a depender de transportistas privados que cobran precios exorbitantes.
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¿Qué papel juega el gobierno en la crisis del transporte en Cuba?
El gobierno cubano ha sido criticado por su incapacidad para garantizar un servicio de transporte eficiente. La falta de combustible, el deterioro de los vehículos y la corrupción en las terminales son problemas estructurales que no han sido resueltos, afectando gravemente la movilidad de la población.
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¿Qué alternativas tienen los pasajeros ante la falta de transporte público en Cuba?
Ante la escasez de transporte público, los pasajeros recurren al transporte privado o informal, aunque esto implique pagar tarifas mucho más altas. Algunos conductores particulares han mostrado gestos de solidaridad, pero estos son casos aislados en un contexto de crisis generalizada.
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