La abogada y directora de Cubalex, Laritza Diversent, desmontó el discurso oficial del régimen cubano sobre su creciente militarización y fue categórica: el despliegue de fuerzas especiales no apunta a ningún enemigo externo, sino a la propia población cubana.
«Se está preparando esa militarización no para combatir a un soldado americano que va a ir a Cuba porque eso no va a suceder», afirmó Diversent en una entrevista con Tania Costa para CiberCuba.
Según la abogada, la lógica detrás del despliegue es doble y deliberada. «Me estoy preparando y estoy poniendo todo el foco para que las comunidades vean que yo tengo armamento y segunda, voy a ir contra ustedes».
Diversent señaló el 11 de julio de 2021 como la prueba más clara de ese propósito real, cuando Díaz-Canel emitió en televisión nacional su célebre «orden de combate» y las fuerzas represivas salieron masivamente a sofocar las mayores protestas desde 1959.
«Pasará el día que alguien salga para la calle, como pasó el 11 de julio, que dieron la orden de combate y todos fueron a reprimir. Para eso es la militarización hoy», sentenció.
Las llamadas «avispas negras», desplegadas para reprimir protestas internas, son la cara visible de esa estrategia. Diversent advirtió que frente a ellas la población cubana está completamente desarmada, porque Fidel Castro garantizó desde hace décadas el control absoluto sobre el acceso a las armas.
«Yo no sé qué otra civilidad estaríamos hablando, que habrá una matanza», dijo, en referencia a las amenazas de «baño de sangre» que Díaz-Canel y el canciller Bruno Rodríguez lanzaron en mayo de 2026.
Para Diversent, ese discurso bélico no es una advertencia a Washington, sino una herramienta de terror psicológico dirigida hacia adentro. «Están metiendo todo eso en la psicología, poniéndole manía a los niños para identificarlo ante un posible ataque», denunció.
La abogada señaló la contradicción que revela la verdadera intención del régimen. El gobierno lleva mochilas militares a las escuelas y entrena a estudiantes con fusiles AK y minas, pero nunca ha dado guías de protección ante ciclones. «Discúlpame, no lleves eso a la escuela. Si cuando venía un ciclón tú nunca le pusiste nada ni has dado guía a la familia para protegerse de nada contra un ciclón, ¿lo vas a hacer ahora? Una posible guerra, no, no, no, no, eso es amedrantar y trabajar psicológicamente a la población».
A ese mecanismo, Cubalex lo denomina «sistema de indefensión». «Eso es lo que nosotros llamamos el sistema de indefensión, en el que la gente dice yo no tengo más nada que hacer ya», explicó Diversent.
El informe especial de Cubalex sobre militarización documentó que en marzo de 2026 los eventos represivos aumentaron un 240% respecto a febrero, con 31 eventos vinculados a seguridad y defensa, de los cuales el 61% fueron represión directa.
Sin embargo, Diversent advirtió que la estrategia del miedo tiene un límite que el régimen no sabe manejar. «Lo que está pasando ahora es que la gente, con el calor, sin electricidad, sin nada, dice: '·Estoy frustrado, voy para la calle, con caldero, y eso es con lo que ellos no pueden lidiar», describió.
Esa desobediencia espontánea, impulsada por más de 1,300 protestas registradas en mayo de 2026 con cacerolazos, barricadas y gritos de «Libertad», es lo que el régimen teme pero no puede contener.
Diversent comparó la situación con lo que presenció en Francia, donde vio a miles de ciudadanos protestar masivamente en la Plaza de la República.
«Nosotros somos niños de teta al lado de los franceses. No quieran saber qué es desobediencia. Nosotros somos una población sumamente pasiva», reconoció.
Pero fue precisa al señalar dónde está el punto de quiebre: «Lo que no pueden lidiar es que ya son 67 años y no están acostumbrados a lidiar con esa desobediencia».
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