
The New York Times publicó este lunes un extenso reportaje basado en una visita de sus corresponsales a La Habana con una conclusión que resume la paradoja cubana: «Sin petróleo, Cuba se las arregla para sobrevivir».
El diario neoyorquino no describe una sociedad que ha superado su crisis, sino una que ha aprendido a funcionar —precariamente— al margen de la red eléctrica y del combustible convencional, gracias a soluciones improvisadas por los propios ciudadanos.
El periodista Jack Nicas viajó a Cuba junto al videoperiodista Alex Pena. Estuvieron en La Habana una semana para elaborar un reportaje sobre la crisis energética, ilustrado con fotografías de Lisette Poole González.
Lo que encontró el NYT en las calles de La Habana
El reportaje documenta cómo las calles de la capital cubana están dominadas por triciclos eléctricos y motonetas de fabricación china, muchos de ellos equipados con paneles solares instalados en los techos para recargarse sin depender de la red.
Más allá del transporte, describen un ecosistema de adaptación que incluye baterías de litio para mantener televisores y ventiladores encendidos durante los apagones, generadores artesanales que funcionan con gas natural y paneles solares colocados en techos de viviendas particulares.
Presentan este conjunto de soluciones como una infraestructura energética ciudadana que permite a la sociedad cubana sostenerse cuando el Estado no puede garantizar electricidad ni combustible.
Una crisis energética sin precedentes
El cuadro que encontraron los corresponsales es el resultado de una acumulación de golpes sobre el sistema energético cubano, que lleva décadas sin recibir mantenimiento.
El 29 de enero de 2026, el presidente Donald Trump firmó la Orden Ejecutiva 14380, que declaró una emergencia nacional respecto a Cuba y estableció aranceles secundarios contra cualquier país o entidad que suministrara petróleo a la isla, directa o indirectamente.
En junio de 2026, la administración sancionó directamente a CUPET, la empresa petrolera estatal cubana, y excluyó expresamente a Cuba de una licencia general que autorizaba el comercio de petróleo iraní.
Cuba ya no tiene respaldo energético de Venezuela ni de México. El resultado ha sido devastador, con apagones de más de 20 horas diarias y al menos cinco caídas totales del Sistema Eléctrico Nacional en lo que va de 2026.
El régimen ha respondido con medidas como la creación de centros solares comunitarios en provincias como Guantánamo y la puesta a prueba del primer sistema de almacenamiento de energía en baterías del país en El Cotorro, La Habana.
Sin embargo, la conclusión del NYT no es de recuperación, sino de resistencia. El gobierno de Cuba no ha resuelto nada. La población de la isla sobrevive gracias al ingenio propio, no a las soluciones del Estado.
Vídeos relacionados:
Archivado en: