Un chivo en silla de ruedas llamado Manolito se ha convertido en el rostro más querido de Second Chance Farm, el santuario animal que la veterinaria cubana Yaileny Selema dirige en Pahrump, Nevada, a una hora de Las Vegas. Sus videos en Instagram acumulan decenas de miles de reacciones y han tocado el corazón de miles de personas, especialmente dentro de la comunidad cubana en el exterior.
Manolito nació con una discapacidad motriz que le impide desplazarse sin ayuda, pero eso no le quita ni un gramo de carácter. En uno de los reels más recientes del perfil @secondchancefarm_, se le ve interactuando a toda velocidad con otro residente del santuario llamado Alfonso, mientras Yaileny intenta, entre risas, poner orden: «Oye, deja la locura, Manolito, andas sin freno».

Pero detrás de esa energía hay una rutina de cuidados exigente. Por el roce constante de la silla de ruedas, Manolito necesita baños regulares para evitar irritaciones en la piel. «Bañarlo regularmente no es un lujo, sino una parte esencial de su rutina para mantenerlo sano, cómodo y feliz», explica Yaileny.
Más allá del cuidado físico, Yaileny aprovecha cada publicación para cuestionar los prejuicios que rodean a los animales de granja. «Yo ya no sé qué incomoda más a las personas, si ver a alguien tratar con amor y dignidad a un ser vivo o ver cómo se rompen los estereotipos sobre los animales de granja», reflexiona en otro de sus reels.
Su argumento es directo: «Yo pienso que un perro no vale más que una cabra, ni una cabra vale menos que un caballo. Todos sienten dolor, miedo, tranquilidad y bienestar».
«Y si cuidar de un ser vivo con amor rompe los estereotipos de alguien, quizás el problema nunca fue el animal, mi gente, quizás era la forma en que aprendimos a verlo. Y mientras Dios me lo permita, aquí seguiré yo por ellos», concluye Yaileny.
Sobre Manolito en particular, es contundente: «Aquí a Manolito lo levantamos, lo bañamos, lo secamos y hacemos que su vida sea lo más normal posible para que tenga una vida digna a pesar de su discapacidad».
Second Chance Farm es un proyecto completamente autofinanciado que Yaileny lleva adelante junto a su pareja, también cubano. El santuario alberga más de 30 animales rescatados —caballos, burros, chivos, cerdos, vacas, perros, gatos y tortugas— muchos de los cuales permanecen allí de forma permanente por su edad avanzada o condiciones crónicas de salud. Ninguno de los dos fundadores recibe ganancias económicas por esta labor.
Yaileny lleva ocho años dedicada al rescate y la rehabilitación animal. «Todos los animales que están conmigo llegaron porque fueron abandonados o porque estaban enfermos», ha declarado.
Su labor y la de su esposo no solo son dignas de admirar, también recuerdan que brindar una segunda oportunidad a cualquier ser vivo es un acto de infinito amor.
Preguntas frecuentes sobre el santuario Second Chance Farm y Manolito
CiberCuba te lo explica:
¿Quién es Manolito y por qué es famoso?
Manolito es un chivo con discapacidad motriz que se ha convertido en una celebridad del santuario Second Chance Farm en Nevada. Su historia es inspiradora porque, a pesar de su condición, lleva una vida plena y feliz gracias a los cuidados de Yaileny Selema, la veterinaria cubana que dirige el santuario. Sus videos en Instagram han conmovido a miles de personas.
Publicidad
¿Qué es Second Chance Farm?
Second Chance Farm es un santuario animal autofinanciado dirigido por la veterinaria cubana Yaileny Selema y su pareja en Pahrump, Nevada. El santuario alberga más de 30 animales rescatados, incluidos caballos, burros, chivos, cerdos, vacas, perros, gatos y tortugas, muchos de los cuales tienen condiciones de salud crónicas o son de edad avanzada.
Publicidad
¿Cómo se financia el santuario Second Chance Farm?
El santuario Second Chance Farm es completamente autofinanciado y no genera ganancias económicas para sus fundadores, Yaileny Selema y su pareja. Operan gracias al apoyo de la comunidad y donaciones que reciben para seguir cuidando y rescatando animales.
Publicidad
¿Qué desafíos enfrenta Yaileny Selema en el cuidado de Manolito?
Manolito requiere cuidados especiales debido a su discapacidad motriz, como baños regulares para evitar irritaciones en la piel causadas por el uso de su silla de ruedas. Además, Yaileny Selema trabaja para romper estigmas sobre el tratamiento de los animales de granja, promoviendo el amor y la dignidad hacia todos los seres vivos.
Publicidad
Archivado en: