
El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció este miércoles la revocación de visas a cinco ciudadanos extranjeros arrestados por conducir bajo los efectos del alcohol en territorio estadounidense, en una acción que el gobierno de Donald Trump presentó como parte de su política de seguridad vial y migratoria, según informó en exclusiva The Daily Signal.
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, explicó el alcance de la medida con un mensaje directo:
«Estos cinco extranjeros ignoraron nuestras leyes y pusieron en riesgo a nuestros ciudadanos con sus acciones peligrosas e imprudentes en la carretera. No permitiremos que extranjeros que violan los términos de su visa, infringen nuestras leyes y ponen en peligro a los ciudadanos estadounidenses permanezcan en Estados Unidos».
Los cinco casos que motivaron las revocaciones
El Departamento de Estado detalló públicamente cada uno de los cinco casos, usando en todos ellos la fórmula «Visa revocada» para subrayar el carácter definitivo de la sanción.
El primer caso involucra a un extranjero arrestado por conducta desordenada, resistencia violenta al arresto, conducción ebria y violencia doméstica. Ante este expediente, la institución fue categórica:
«Un comportamiento escandaloso y peligroso que pone en riesgo a las comunidades estadounidenses nunca será tolerado».
El segundo caso corresponde a un extranjero detenido por conducción ebria agravada con un nivel de alcohol en sangre casi el doble del límite legal, mientras transportaba a un menor en el vehículo.
El Departamento calificó la conducta de «inaceptable» y señaló que «poner en riesgo la vida de un niño en las carreteras estadounidenses no tiene justificación».
El tercer caso es quizás el más llamativo: el extranjero registró un nivel de alcohol en sangre más de tres veces por encima del límite legal y, posteriormente, se presentó ebrio al programa de rehabilitación ordenado por el propio tribunal.
La respuesta oficial fue contundente: «No habrá más segundas oportunidades para visitantes extranjeros que pongan en riesgo vidas estadounidenses».
El cuarto extranjero fue arrestado por conducción ebria y por causar lesiones a otra persona; mientras que el quinto fue detenido conduciendo con heroína y con un nivel de alcohol también más de tres veces superior al límite permitido.
Sobre este último, el Departamento de Estado señaló que «el abuso flagrante de la hospitalidad de Estados Unidos no será tolerado».
Una política de revisión permanente de visas
Pigott subrayó que estas revocaciones no son acciones aisladas, sino parte de un sistema de evaluación continua:
«El Departamento de Estado siempre pondrá la seguridad de los estadounidenses primero. Por eso realizamos una revisión permanente de los titulares de visa para garantizar que los extranjeros no representen un peligro para el pueblo estadounidense».
Este mecanismo abarca a los más de 55 millones de titulares de visa estadounidense, cuyas situaciones se contrastan de forma continua con bases de datos de fuerzas del orden, según informó PBS NewsHour.
El marco legal que respalda estas decisiones es el Manual de Asuntos Exteriores (9 FAM 403.11), que autoriza la revocación de visas cuando existe un registro de arresto o condena por conducción ebria en los cinco años anteriores, incluso si no hay condena firme.
Desde el inicio del segundo mandato de Trump, en enero de 2025, la administración ha revocado más de 100,000 visas en total, con la conducción ebria, las agresiones y los robos como las principales causas, a una tasa que duplicó la registrada durante la administración Biden.
Los casos de conducción ebria han representado una porción significativa de ese total: según cifras de noviembre de 2025, unos 16,000 de los aproximadamente 80,000 casos de visas de no inmigrantes canceladas hasta entonces estaban vinculados a arrestos por este motivo, de acuerdo con datos del Washington Examiner.
El anuncio tiene un claro componente disuasorio: hacer saber a cualquier extranjero en suelo estadounidense que una detención por conducción ebria puede costarle el derecho a permanecer en el país, independientemente de si existe condena judicial.
Preguntas frecuentes sobre la revocación de visas por conducción ebria en EE. UU.
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué el gobierno de Trump está revocando visas por conducir bajo los efectos del alcohol?
El gobierno de Trump está revocando visas como parte de su política de seguridad vial y migratoria. La administración considera que conducir ebrio pone en riesgo la vida de los ciudadanos estadounidenses y, por lo tanto, no tolera que los extranjeros violen las leyes de tránsito y pongan en peligro a la comunidad.
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¿Qué consecuencias enfrentan los extranjeros que conducen ebrios en EE. UU.?
Los extranjeros arrestados por conducir bajo los efectos del alcohol en Estados Unidos pueden enfrentar la revocación inmediata de su visa, lo que les impide continuar su estancia en el país. Esta medida es definitiva y está respaldada por el Manual de Asuntos Exteriores, que autoriza la revocación de visas en tales circunstancias.
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¿Es esta política de revocación de visas una acción aislada?
No, no es una acción aislada. El Departamento de Estado realiza una revisión continua de los titulares de visa para garantizar que no representen un peligro para el pueblo estadounidense. Desde el inicio del segundo mandato de Trump, se han revocado más de 100,000 visas, con la conducción ebria siendo una causa significativa de estas revocaciones.
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¿Qué dice el Manual de Asuntos Exteriores sobre la revocación de visas por conducir ebrio?
El Manual de Asuntos Exteriores (9 FAM 403.11) autoriza la revocación de visas cuando existe un registro de arresto o condena por conducción ebria en los cinco años anteriores, incluso si no hay condena firme. Esta disposición está diseñada para proteger a la comunidad de conductas peligrosas por parte de extranjeros.
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