
El presidente Donald Trump firmó este jueves una orden ejecutiva titulada «Ending Birth Tourism» que autoriza al Departamento de Estado y al Departamento de Seguridad Nacional a tomar medidas contra extranjeros que ingresen o intenten ingresar a Estados Unidos con una visa de no inmigrante con el propósito de dar a luz en suelo estadounidense.
El gobierno podrá negar visas, revocar autorizaciones de viaje, prohibir la entrada de forma permanente y expulsar a personas vinculadas al llamado turismo de maternidad.
El texto de la orden ejecutiva publicado en la Casa Blanca establece que «la ciudadanía no es una mercancía que se adquiere mediante la explotación calculada y la evasión de las leyes migratorias, como ocurre cuando se ingresa al país con una visa de no inmigrante con el propósito de dar a luz dentro de sus fronteras».
La medida también apunta a los facilitadores del esquema: operadores, organizaciones e individuos —dentro y fuera de Estados Unidos— que ayuden a coordinar estos viajes.
Según el documento, estos operadores «utilizan publicidad engañosa e incentivos para atraer a extranjeros a viajar a Estados Unidos con el propósito de dar a luz en suelo americano», prometiendo ciudadanía, acceso a beneficios públicos y estancias en instalaciones especializadas, promesas que con frecuencia no cumplen.
La orden señala además que los operadores «instruyen a sus clientes para que tergiversen el propósito y la duración de su viaje ante funcionarios consulares y fronterizos» con el fin de obtener visas de entrada.
Funcionarios de la Casa Blanca precisaron que las visas de turista «pueden y deben y serán negadas» cuando el propósito declarado sea el turismo de nacimiento.
La norma contempla excepciones humanitarias o de interés nacional, a discreción de los secretarios de Estado y de Seguridad Nacional, y delega en ambos funcionarios la autoridad presidencial establecida en la sección 215(a) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad para implementar la orden.
La medida se enmarca en una estrategia diferente a la que Trump intentó en enero de 2025, cuando firmó la Orden Ejecutiva 14160 para reinterpretar la 14ª Enmienda y negar la ciudadanía automática a hijos de no ciudadanos.
Esa orden fue bloqueada por un juez federal desde sus primeras horas y la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito mantuvo el bloqueo meses después.
El golpe definitivo llegó el 30 de junio de 2026, cuando la Corte Suprema anuló esa orden por seis votos contra tres, reafirmando la ciudadanía por nacimiento garantizada constitucionalmente.
Ante esa derrota judicial, la nueva estrategia de Trump no ataca la ciudadanía por nacimiento en sí misma, sino el mecanismo de entrada: al actuar sobre las visas de no inmigrante, el Ejecutivo ejerce una discreción más amplia y difícil de impugnar ante los tribunales.
El Departamento de Estado ya había advertido en junio de 2026 que podría negar visas a mujeres embarazadas cuyo propósito principal fuera dar a luz en Estados Unidos, y a comienzos de agosto el país también endureció el acceso general al visado de turismo con requisitos más estrictos para ciertos países.
La industria del turismo de nacimiento opera principalmente con clientes de China, Rusia, Nigeria y países de América Latina, incluida Cuba.
Estimaciones presentadas ante el Senado estadounidense sitúan el número de casos anuales entre 50,000 y 150,000 solo entre nacionales chinos, mientras que el Centro de Estudios de Inmigración calcula unos 36,000 casos mundiales por año.
Esta orden se firmó el mismo día que una segunda orden ejecutiva relacionada con la ciudadanía por nacimiento, ambas presentadas por la Casa Blanca como parte del esfuerzo por «proteger el significado y valor de la ciudadanía estadounidense».
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