
El humorista cubano Ulises Toirac publicó este miércoles en Facebook una fotografía de tres contenedores municipales completamente desbordados de basura en una calle de La Habana, acompañada de una sola frase: «¡Qué ironía! Con tanto comebasura que hay».
La publicación llegó el mismo día en que los 470 diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular se reunían en el Palacio de Convenciones para celebrar su VII Período Ordinario de Sesiones.
El doble sentido del término «comebasura» —quien come basura por la miseria, pero también insulto coloquial para quien no sirve para nada— no pasó desapercibido entre sus seguidores, que conectaron de inmediato la ironía con los parlamentarios y dirigentes del régimen congregados ese día en La Habana.
La coincidencia es difícil de ignorar. Mientras los diputados debatían la ejecución del Presupuesto del Estado 2026, la Ley de Tierras Agropecuaria y Forestal, el Código de Trabajo y la Ley de la Vivienda en la sesión parlamentaria, La Habana acumula una crisis de residuos sin solución a la vista: la ciudad genera entre 24,000 y 30,000 metros cúbicos de basura al día, pero el sistema solo procesa entre 16,000 y 17,000, dejando sin recoger hasta 23,814 metros cúbicos diarios.
El colapso tiene una causa concreta: solo 44 de los 106 camiones recolectores operan en las calles de La Habana, el resto está paralizado por escasez de combustible y deterioro mecánico.
En otro video publicado también este miércoles, Toirac denunció el mismo problema con una rima: «En cada cuadra un basuplen / en cada barrio una infección», en referencia al colapso de la recogida de desechos en la capital.
La publicación de este miércoles no es un hecho aislado. A lo largo de julio, Toirac ha intensificado sus críticas a la dirigencia con una cadencia casi diaria.
El 18 de julio retó a los dirigentes cubanos a vivir como el pueblo: mudarse a barrios como Palo Cagao, La Habana Vieja o La Lisa, moverse en riquimbili y prescindir de circuitos priorizados de electricidad, agua, plantas solares y comida gratis.
El 25 de julio ironizó sobre los apagones diciendo que «no hay túnel». El 26 de julio se burló del corte de luz ocurrido precisamente el día de la fiesta nacional.
Su mirada sobre la Asamblea Nacional tampoco es nueva. En junio de 2026, cuando el Parlamento aprobó un paquete de 176 medidas económicas, Toirac preguntó: «¿Qué carajo están sirviendo de merienda en esa Asamblea?». Y en julio de 2025 ya advertía que en ese órgano «el miedo a disentir, a oponerse, a incomodar… está criminalizado».
La sesión de este miércoles tiene además una carga simbólica particular: se celebra días después del aniversario del asalto al Cuartel Moncada, en medio de una crisis de servicios públicos que afecta a millones de cubanos, y con una agenda parlamentaria que promete transformaciones económicas y sociales que la mayoría de los habaneros no ve reflejadas en su cotidianidad.
La imagen de los contenedores desbordados, publicada mientras los diputados sesionaban, resume en una sola fotografía lo que Toirac lleva semanas diciendo con palabras.
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