El joven tunero que sobrevivió a una descarga eléctrica de 33.000 voltios mientras cumplía el Servicio Militar Obligatorio recibió este jueves una casa nueva en el barrio Palancón, Las Tunas, gracias a una campaña de solidaridad popular organizada por el activista Norge Ernesto Díaz Blak, conocido como Noly Blak, cuyo video de la entrega ya supera las 85.400 visualizaciones en Facebook.
Miguel Ángel, de 20 años, sufrió el accidente el 24 de noviembre de 2024 cuando, haciendo guardia en una posta militar en La Habana sin acceso a agua, intentó derribar un coco con una vara que hizo contacto con una línea de alta tensión.
La descarga le causó lesiones graves en brazos, piernas, abdomen y espalda, y lo mantuvo en terapia intensiva en el Hospital Naval de La Habana durante un año y tres meses, donde fue sometido a una traqueotomía.
Al recibir el alta médica el 10 de enero de 2026, el joven regresó a Las Tunas sin haber recibido compensación alguna del Estado cubano. Vivía con su madre en Palancón, uno de los sectores más vulnerables de la provincia, en condiciones de extrema precariedad: su madre declaró que solo podía ofrecerle «espagueti blanco con sal y aceite».
Fue Noly Blak quien dio a conocer el caso del joven electrocutado en el Servicio Militar en un video que superó el millón de reproducciones en Facebook, desencadenando una ola de donaciones desde Cuba y el exterior.
La campaña movilizó a cubanos dentro y fuera de la isla que ayudaron al joven: el «Historiador Santa Maria», un cubano de la diáspora, envió dinero y encargó a su padre comprar una batidora, un fogón y alimentos; el Proyecto Corazón Valiente también se sumó al esfuerzo; y una seguidora desde Guatemala identificada como Manuela aportó 50 dólares.
Las donaciones acumuladas permitieron no solo entregar la vivienda, sino acondicionar todos los cuartos con aire acondicionado y adquirir los electrodomésticos que faltaban, incluida una nevera comprada por Idalmi, cuñada de la madre del joven.
Durante la entrega, Noly Blak le informó al joven: «Tienes un millón de pesos en la tarjeta, ¿ok?», y señaló que sobraron más de 300.000 pesos de las donaciones recibidas.
La madre de Miguel Ángel agradeció públicamente a todos los colaboradores: «Gracias a ti mi hijo va a tener una vida muy, muy feliz, muy tranquila. Muchas gracias a todos, a todas las personas lindas que me ayudaron».
El caso se enmarca en un patrón documentado de abandono estatal hacia reclutas cubanos. Según un informe del Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana publicado el 20 de julio, al menos 97 jóvenes murieron o desaparecieron durante el Servicio Militar entre 2001 y la primavera de 2026, con una edad media de 18,7 años. Los accidentes representan el 22,7% de los casos documentados.
Noly Blak, que ha coordinado múltiples campañas similares en los últimos meses, cerró el video de la entrega con una reflexión: «Cada vez que yo veo estos casos, me duele. Qué lástima que todos los cubanos nos hemos convertido en árboles. Que por muy secos que estemos, perfumamos la hecha que no hiere».
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