
El caracol gigante africano no desapareció de Cuba: solo dejó de ocupar titulares. Un reportaje del periódico Girón revela que la especie invasora sigue reproduciéndose sin control en varios municipios de la provincia de Matanzas, donde los vecinos lidian solos con la plaga ante la ausencia de respuesta institucional.
La crisis acumulada de los últimos años —apagones, escasez de agua y alimentos, colapso económico— desplazó el tema de la agenda pública, pero la especie nunca dejó de avanzar.
En el consejo popular Santa Marta, perteneciente al municipio de Cárdenas, los habitantes conviven a diario con el molusco como si fuera parte del paisaje.
Graciela Isaac, vecina de La Emilia, describe la situación sin rodeos: «Están en mi patio y llegan hasta la puerta de la casa. De vez en cuando hago una recogida, los echo en un recipiente destinado para ello; debería ponerles sal, pero eso es imposible, entonces, consigo cal. Me comen las plantas».
Isaac también advierte sobre la pérdida de precaución entre sus vecinos: «Los matan con palos, los tocan con la mano, los dejan tirados en el patio. La gente ya los ve como algo normal y les ha perdido el miedo».
Lo que más preocupa a esta vecina es el abandono institucional: «No hay respuesta de las entidades, por aquí nadie viene ni a orientar ni a decir lo que se debe hacer con ellos. Antes, sí se hablaba mucho al respecto y Salud se mantenía al tanto; ahora es diferente».
Ladislao Reyes, de la calle 12 final en Santa Marta, coincide: «Es como un animal más, pero no sirven los cuidados si los demás no saben qué hacer. Ya es preocupante la cantidad, y la población no baja».
La situación motivó el inicio, en mayo pasado, de una investigación científica liderada por el doctor Enrique Ramón Soto Ramírez, profesor titular de la Universidad de Matanzas y especialista del CITMA provincial, junto al biólogo Esteban Pérez Peña.
El estudio arrancó tras una publicación en Facebook de un estudiante de Periodismo que mostró imágenes del molusco cerca de la antigua Terminal de Ómnibus de la ciudad.
Soto Ramírez confirmó focos en varios puntos de Matanzas —los repartos Camilo Cienfuegos y Armando Mestre (Naranjal), y la zona de la antigua Terminal— y en otros municipios de la provincia: Cárdenas, Colón, Jovellanos, Santa Marta y el central Humberto Álvarez.
El CITMA ya había alertado en junio sobre la presencia de la especie en Matanzas ciudad, con preocupación por una posible expansión hacia Varadero.
El riesgo sanitario es grave. Según Soto Ramírez, «transmite enfermedades muy peligrosas al ser humano, como distintos tipos de meningitis, enfermedades que pueden afectar al sistema nervioso y padecimientos que traen trastornos, sobre todo, a las personas con afectación en el sistema inmunológico».
El especialista recomienda usar guantes y nasobuco para manipularlo, evitar el contacto con ojos y nariz, y lavarse las manos tras cualquier contacto.
Para eliminarlo, aconseja introducirlo en agua —se ahoga por ser de respiración pulmonar— y luego enterrarlo. Advierte además que consumirlo, aunque esté cocido, «no es aconsejable».
La plaga fue detectada por primera vez en Cuba en 2014 y para octubre de 2020 ya afectaba 14 de las 16 provincias, con más de 1,000 focos activos en 59 municipios.
En 2025 se registraron nuevas alertas en Jaruco y Camagüey, y en abril de 2026 la plaga llegó a Manzanillo, Granma.
El caracol gigante africano (Lissachatina fulica) es originario del este de África, hermafrodita y capaz de reproducirse sin apareamiento. Puede realizar hasta seis puestas anuales de unos 500 huevos cada una, con una tasa de eclosión superior al 90%. Su concha en estado adulto puede alcanzar 30 centímetros.
Preguntas frecuentes sobre la plaga del caracol gigante africano en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué el caracol gigante africano es considerado una plaga peligrosa en Cuba?
El caracol gigante africano es considerado una plaga peligrosa porque transmite enfermedades graves al ser humano, como distintos tipos de meningitis y trastornos que afectan el sistema nervioso, especialmente en personas con sistemas inmunológicos comprometidos. Además, puede afectar más de 120 cultivos, dificultando su control debido a su alta capacidad reproductiva.
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¿Qué medidas se recomiendan para controlar la plaga del caracol gigante africano?
Para controlar la plaga del caracol gigante africano, se recomienda recolectar los moluscos con guantes y nasobuco, sumergirlos en agua para ahogarlos y luego enterrarlos. Es importante evitar el contacto directo con la piel, ojos y fosas nasales. También se aconseja no consumirlos, incluso si están cocidos.
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¿Cuál es la situación actual de la plaga del caracol gigante africano en Matanzas?
En Matanzas, la plaga del caracol gigante africano sigue sin control, afectando varias zonas como Santa Marta y otros municipios. A pesar de la gravedad del problema, la respuesta institucional ha sido insuficiente, y los vecinos se ven obligados a lidiar solos con la situación, sin orientación adecuada de las autoridades.
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¿Qué riesgos sanitarios adicionales enfrenta Matanzas además del caracol gigante africano?
Matanzas enfrenta varios riesgos sanitarios, incluyendo brotes de hepatitis A, dengue y chikungunya. La crisis se agrava por la escasez de agua, apagones y la acumulación de basura, lo que incrementa el riesgo de enfermedades y afecta la calidad de vida de sus habitantes.
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