En el 32 aniversario del Maleconazo, el diario oficialista Granma publicó este miércoles un artículo que reescribe la masiva protesta popular del 5 de agosto de 1994 en La Habana para convertirla en una gesta heroica de Fidel Castro, ignorando la represión violenta y las detenciones masivas con que el régimen aplastó aquella jornada.
El texto, titulado «El ejemplo capaz de ahuyentar los peores presagios» y enmarcado en la campaña estatal «100 Años con Fidel», sostiene que «un tirano, en una situación similar, hubiera indicado disparar, sin titubeos, sin culpa», y presenta a Castro como un líder clemente que ordenó a su escolta «silenciar sus armas» y «prefirió recibir cualquier posible daño».
La narrativa oficial atribuye los disturbios a «elementos antisociales, motivados por la hipócrita estrategia estadounidense de asfixia y fomento a la migración», borrando de un plumazo la desesperación real de miles de habaneros que salieron a las calles de Galiano y San Lázaro empujados por el hambre, los apagones de hasta 16 horas diarias y la miseria del Período Especial.
Lo que Granma omite es que la represión fue inmediata, organizada y violenta. La Policía Nacional Revolucionaria, la brigada especial conocida como La Roca, las Brigadas de Respuesta Rápida y trabajadores del contingente civil Blas Roca Calderío —armados con cabillas, palos y tubos— golpearon a los manifestantes desarmados.
Agentes de la Seguridad del Estado operaron vestidos de civil para infiltrar y arrastrar a ciudadanos hacia vehículos policiales.
Testigos de la época describieron cómo las fuerzas del régimen agarraban a las mujeres por el cabello para meterlas a la fuerza en autobuses y autos patrulla.
Se estima que cientos de personas fueron arrestadas durante aquella jornada. Los cargos iniciales de rebelión fueron luego cambiados a delitos comunes —vandalismo, desacato, desórdenes públicos— para criminalizar la protesta y negar la existencia de presos políticos.
El propio Granma reconoce, sin advertirlo, la presencia de esas fuerzas cuando lamenta que «nadie le devolvería su ojo perdido a un constructor del contingente Blas Roca, uno de los más valiosos ejércitos de la Revolución ese día». El texto presenta a los paramilitares como víctimas, no como agresores.
En la misma línea, el Partido Comunista de Cuba publicó en su cuenta oficial: «De Fidel aprendimos que las amenazas y los intentos de destruir la Revolución se enfrentan unidos, siempre junto al pueblo».
El exministro de Cultura Abel Prieto fue aún más lejos en Facebook, afirmando que Castro «disolvió en pocos minutos la 'sublevación'» con su «chaleco moral» y que «la mayoría de los manifestantes empezó a gritar '¡Viva Fidel!'».
Esta reescritura no es nueva. En agosto de 2023, el Ministerio del Interior ya había presentado el Maleconazo como «la gran victoria del pueblo», lo que generó una ola de respuestas críticas de cubanos en redes sociales.
La campaña propagandística de este año se intensifica porque el 13 de agosto de 2026 Castro habría cumplido 100 años, fecha central del «Año del Centenario» declarado oficialmente en diciembre de 2025 por propuesta de Miguel Díaz-Canel ante la Asamblea Nacional.
Lo que la propaganda oficial tampoco menciona es el desenlace de aquella crisis: incapaz de contener la tensión social solo con represión, el régimen anunció días después que no impediría la salida por mar de quienes quisieran emigrar.
Esa «válvula de escape» desencadenó la Crisis de los Balseros de 1994, en la que más de 35,000 cubanos huyeron en embarcaciones precarias hacia Estados Unidos.
Preguntas frecuentes sobre la reescritura del Maleconazo por el régimen cubano
CiberCuba te lo explica:
¿Qué es el Maleconazo y cómo lo reescribe el régimen cubano?
El Maleconazo fue una protesta masiva en La Habana el 5 de agosto de 1994, donde miles de cubanos salieron a las calles debido al hambre y la desesperación del Período Especial. El régimen cubano, en sus publicaciones oficiales como Granma, ha intentado reescribir este evento presentándolo como una gesta heroica liderada por Fidel Castro, ignorando la represión violenta que sufrieron los manifestantes.
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¿Cómo actuó el régimen cubano durante el Maleconazo?
El régimen cubano respondió al Maleconazo con represión inmediata y violenta. La Policía Nacional Revolucionaria, junto con las Brigadas de Respuesta Rápida y otros grupos paramilitares, atacaron a los manifestantes desarmados, realizando detenciones masivas y utilizando la violencia para sofocar la protesta.
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¿Cuál fue el desenlace del Maleconazo y su impacto en la crisis de los balseros?
El desenlace del Maleconazo fue la apertura del régimen a la emigración por mar, lo que desencadenó la Crisis de los Balseros de 1994. Más de 35,000 cubanos huyeron en embarcaciones precarias hacia Estados Unidos, reflejando el nivel de desesperación social y la incapacidad del gobierno para manejar la crisis solo con represión.
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¿Por qué el régimen insiste en reinterpretar el Maleconazo?
El régimen cubano busca controlar la memoria histórica para legitimar su autoridad y minimizar el descontento popular. Al reinterpretar el Maleconazo como una victoria del pueblo liderada por Fidel Castro, intenta desviar la atención de sus propias fallas y la represión ejercida, además de construir un mito heroico que justifique su permanencia en el poder.
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¿Qué importancia tiene la figura de Fidel Castro en la narrativa oficial del Maleconazo?
Fidel Castro es presentado como un líder clemente y decisivo en la narrativa oficial del Maleconazo. El régimen lo describe como un héroe que evitó un baño de sangre al ordenar a sus escoltas no disparar, omitiendo el contexto de represión ya en curso y buscando exaltar su figura en el contexto del centenario de su nacimiento.
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