Ileana de la Guardia, neuropsicóloga cubana residente en París e hija del coronel del Minint Antonio «Tony» de la Guardia Font, habló con CiberCuba sobre el impacto emocional que le dejó el fusilamiento de su padre por el régimen castrista, el 13 de julio de 1989, cuando ella estudiaba Psicología en la Universidad. «Nadie está preparado para perder a sus padres, sobre todo, cuando uno todavía es joven y los padres son jóvenes. Mi padre tenía 51 años», dijo.
Al ser preguntada por la periodista Tania Costa sobre cómo vivió aquellos momentos, Ileana de la Guardia respondió con serenidad: «Para mí y para toda la familia fue muy difícil, muy duro». También aclaró que el golpe fue especialmente brutal por las condiciones en que se produjo, en un país sin garantías jurídicas reales. «Cuando esto llega de un golpe, cuando uno vive en Cuba, donde sabemos que no hay la protección jurídica suficiente, es un choque emocional bien fuerte».
Tony de la Guardia fue ejecutado junto al general de las FAR Arnaldo Ochoa Sánchez, el capitán Jorge Martínez Valdés y el mayor Amado Padrón Trujillo, en el marco de la llamada Causa Número 1 de 1989, proceso militar en el que el régimen los acusó oficialmente de narcotráfico y traición. Las sentencias de muerte fueron dictadas apenas una semana antes de las ejecuciones. Todo el proceso duró un mes, desde el 12 de junio de 1989, cuando reciben la orden de presentarse en el Ministerio del Interior porque los van a felicitar, hasta que los fusilan en playa Baracoa, el 13 de julio de ese mismo año.
Ileana de la Guardia ha denunciado en ocasiones anteriores que el juicio fue sumario, sin defensa jurídica efectiva, y que el delito de narcotráfico imputado a su padre ni siquiera contemplaba la pena de muerte en el Código Penal cubano vigente en aquel momento. También ha relatado que Fidel Castro visitó a su padre en prisión y le prometió que «todo quedaría en familia» si se autoinculpaba, promesa que nunca fue cumplida.
En esta entrevista con CiberCuba, Ileana de la Guardia describió el proceso como una operación deliberada de destrucción de imagen. «Todo fue un proceso donde, desde el inicio hasta el final, buscaron humillarlos y degradar la imagen de ellos para justificar los fusilamientos», señaló.
Ser la primogénita le impuso una carga adicional. «El hecho de ser la hija mayor me daba la fuerza para seguir acompañando a la familia y hacer frente a la situación, porque lo tenía como una responsabilidad», explicó.
El hermano gemelo de su padre, Patricio de la Guardia, fue juzgado en la Causa 2 junto al entonces ministro del Interior José Abrantes y condenado a 30 años de prisión, pena que cumplió en junio de 2019.
En la entrevista, la periodista Tania Costa explicó que la idea de conversar sobre ese episodio oscuro de la historia de Cuba surgió de un post que publicó Ileana de la Guardia el Día de los Padres. «Al leerlo, pensé: 'Esto tenemos que tocarlo cuando estemos preparadas las dos para hablar de un tema tan sensible'», explicó Costa al inicio de la conversación.
Ileana de la Guardia es miembro de Cuba Próxima y presidenta de la Concertación Democrática Cubana DFrente, plataforma opositora que agrupa a diversas organizaciones civiles y políticas cubanas en el exilio. En diciembre de 2016, tras la muerte de Fidel Castro, resumió en una sola frase su posición: «Fidel Castro mandó a fusilar a mi padre; no lamento su muerte».
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