
Katrina Castro-Menéndez, de 41 años, exjueza cubana oriunda de Matanzas, permanece recluida en el Centro de Transición de Broward desde el 12 de junio, cuando seis agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) la interceptaron en una encerrona vehicular a la salida de su casa en Cooper City, Florida.
Su caso fue documentado por el diario español El País en una entrevista realizada en el propio centro de detención.
La acusación
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostiene que Castro-Menéndez es inadmisible por dos motivos: haber intentado obtener beneficios migratorios «mediante fraude o tergiversación deliberada» y ser, supuestamente, afiliada al Partido Comunista de Cuba (PCC).
El expediente presentado ante la corte de inmigración de Miami afirma: «Bajo pena de perjurio, usted omitió su vinculación con el Partido Comunista como juez penal en el Juzgado Popular Municipal de Centro Habana».
Katrina rechaza ambos cargos.
Tenía 23 años cuando comenzó a ejercer como jueza, y los estatutos del PCC establecen que la mayoría de sus miembros ingresa después de los 30.
El País confirmó con al menos tres jueces cubanos adicionales que pertenecer al PCC no es un requisito obligatorio para ocupar ese cargo.
«El fiscal nunca va a poder demostrar que sí lo fui, como yo tampoco puedo demostrar que no lo fui. También dice que para ser jueza tenía que haber sido del partido, y no es así. Eso es una inconsistencia», afirmó la detenida al citado medio de prensa.
Una trayectoria alejada del poder
Castro-Menéndez creció en el campo, en Matanzas, y estudió Derecho en la Universidad de La Habana.
Tras graduarse, fue asignada al tribunal de Cárdenas como parte de su servicio social, donde cobró 190 pesos mensuales, unos siete dólares.
«Por eso nadie quería trabajar ahí, porque ese era el salario», recuerda.
La exjueza asegura que las sanciones que impuso nunca superaron los 12 meses y se limitaron a delitos menores: «Era el hombre que se robó la bicicleta de la esquina, o el que se robó las frutas de una verdulería».
Katrina Castro-Menéndez asegura que nunca procesó casos relacionados con protestas políticas.
Dejó el cargo en 2014 y trabajó como abogada en el Bufete Colectivo de Centro Habana.
En 2019 viajó a México para cursar una Maestría en Derechos Humanos.
El 13 de agosto de 2021 se presentó en un punto fronterizo en Arizona y fue liberada con estatus I-220A, el mismo que afecta a más de 500,000 cubanos en Estados Unidos.
La inconsistencia en los formularios
El origen del problema legal radica en dos formularios distintos.
En el primero —solicitud de asilo— un bufete que le cobró 3,000 dólares declaró que no había pertenecido a ninguna organización política.
«Los ahorré centavo a centavo, limpiando pisos, sin comprarle nada a mi hija», dijo Katrina sobre la procedencia del dinero.
En el segundo formulario —solicitud de residencia bajo la Ley de Ajuste Cubano— Katrina declaró que sí había pertenecido a los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y a la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), organizaciones de masas a las que se incorporan automáticamente todos los cubanos mayores de 14 años y que han sido sancionadas por el secretario de Estado Marco Rubio.
También reconoció haber pertenecido a la Federación Estudiantil Universitaria (FEU). Esa declaración se convirtió en la base de la acusación de fraude.
La audiencia ante el juez
El 5 de agosto, Katrina compareció ante el juez de inmigración en Miami sin representación legal.
Ante la pregunta directa del magistrado, respondió: «No, no he sido del Partido Comunista en ningún país del mundo».
También explicó la discrepancia entre formularios: «No mentí, yo hice mi proceso con ese abogado, nunca me entrevistó, solo me preguntó por qué yo estaba aplicando al asilo. Nunca tuve la más mínima idea de que algo estuviera mal en mi proceso».
Familia separada y futuro incierto
Ni su esposo, Deyni Rojas González, ni su hija de 15 años pueden visitarla en Broward por carecer de residencia o ciudadanía.
Desde hace días tampoco pueden comunicarse por videollamada al haberse vencido las garantías legales del padre como beneficiario de un programa de parole humanitario.
Desde el centro, Katrina ensaya la conversación que teme tener con su hija: «¿Cómo yo le digo a ella que nos vamos de nuevo para atrás? ¿Para un país que no hay corriente tres días seguidos? ¿Un país donde la gente lo único que hace es levantarse a respirar, porque no tiene nada que hacer?».
El caso contrasta con el de la exjueza Melody González, deportada a Cuba en septiembre de 2025 tras 484 días detenida, quien sí figuraba en listas de represores por haber dictado sentencias
En el mismo centro de Broward estuvo recluida la hija del general cubano Ulises Rosales del Toro, y se encuentra allí Adys Lastres Morera, hermana de la presidenta ejecutiva de GAESA.
Según datos reportados en julio, más de 1,600 cubanos recibieron órdenes de deportación en junio.
Preguntas frecuentes sobre la detención de la exjueza cubana Katrina Castro-Menéndez y su proceso de deportación
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué está detenida Katrina Castro-Menéndez por ICE en Florida?
Katrina Castro-Menéndez está detenida porque ICE la acusa de intentar obtener beneficios migratorios mediante fraude y de estar supuestamente afiliada al Partido Comunista de Cuba. Estas acusaciones son las bases de su proceso de deportación en Estados Unidos.
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¿Qué inconsistencias existen en los formularios presentados por Katrina Castro-Menéndez?
La inconsistencia radica en que en un formulario de solicitud de asilo, se declaró que no pertenecía a ninguna organización política, mientras que en otro formulario de solicitud de residencia bajo la Ley de Ajuste Cubano, ella misma declaró haber pertenecido a varias organizaciones cubanas como los CDR y la FMC. Esta discrepancia ha sido utilizada como base para las acusaciones de fraude.
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¿Por qué el gobierno estadounidense considera a Katrina Castro-Menéndez como inadmisible?
El Departamento de Seguridad Nacional considera inadmisible a Katrina porque supuestamente trató de obtener beneficios migratorios mediante tergiversación y por su presunta afiliación al Partido Comunista de Cuba. Sin embargo, ella niega rotundamente estas acusaciones.
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¿Cómo afecta este caso a la familia de Katrina Castro-Menéndez?
La familia de Katrina está separada debido a su detención. Ni su esposo ni su hija pueden visitarla en el centro de detención de Broward porque carecen de residencia o ciudadanía en Estados Unidos, lo que ha generado un futuro incierto y angustiante para la familia.
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