
La prolongada escasez de gas licuado en Santiago de Cuba sigue alimentando ofertas privadas a precios que hace apenas unos años habrían resultado impensables: una publicación reciente promete llevar el producto hasta la vivienda por 65,000 pesos el llenado y 75,000 pesos si incluye también la balita, en medio de dudas de usuarios sobre la procedencia y las condiciones del servicio.
La oferta fue publicada por Adiel Ernesto Reyes Sánchez en el grupo de Facebook Compra y venta Santiago de Cuba, donde se presentó como trabajador por cuenta propia (TCP) y aseguró ofrecer «garantía» y «seguridad máxima» del producto.
Según explicó, recogen el cilindro vacío y entregan el gas en el domicilio sin cobrar adicionalmente por el traslado.
En los comentarios, ante las preguntas por el precio, Reyes Sánchez respondió: «65 mil el líquido y 75 mil la bala con líquido».
Cuando otra persona mostró incredulidad y preguntó si la oferta era cierta, respondió tajantemente: «Sí, es cierto».
La publicación, sin embargo, despertó rápidamente sospechas. Una de las imágenes promocionales compartidas muestra decenas de cilindros verdes y el nombre Vidagas, una marca que opera en Colombia bajo Inversiones GLP S.A.S. E.S.P., filial de Empresas Gasco.
Una usuaria reparó precisamente en ese detalle: «Esas son fotos de una compañía colombiana. Está sospechosa la oferta».
El vendedor respondió que, independientemente de la procedencia de las imágenes, «el trato se hace presencial y se paga en moneda nacional en efectivo».
La explicación no disipó todas las dudas. «Esto lo veo raro», comentó otra persona.
Reyes Sánchez aseguró que podía facilitar números de clientes habituales para que comprobaran el servicio.
Otro internauta cuestionó que, si realmente se trataba de un negocio legal como TCP, fuera necesario pedir información por privado para adquirir un producto tan demandado.
El intercambio subió de tono cuando un usuario afirmó que enviar a los interesados al privado hacía pensar en una «dudosa procedencia» y acusó a este tipo de vendedores de enriquecerse con la necesidad de la población.
El anunciante negó cualquier irregularidad: «Aquí no hay nada con dudosa procedencia», respondió, y alegó que ellos también deben pagar para conseguir los productos que venden.
Otra mujer preguntó «hasta cuándo van a jugar con la necesidad del pueblo», a lo que el vendedor contestó: «Aquí nadie está jugando con nadie, esto es una cosa seria».
Más allá de las respuestas del anunciante, la publicación no muestra documentación que permita comprobar de manera independiente la procedencia del gas, el abastecimiento del negocio o las condiciones específicas bajo las que se comercializa.
La utilización de material promocional asociado a una empresa que opera en Colombia tampoco demuestra por sí sola que exista una estafa, pero sí alimentó las dudas entre potenciales compradores.
El contexto explica en buena medida por qué aparecen ofertas de este tipo y por qué pueden encontrar interesados incluso a precios exorbitantes.
CUPET suspendió indefinidamente en enero la distribución de gas licuado en Santiago de Cuba y el resto de las provincias orientales debido a la falta de suministro. Ya entonces, los cilindros llegaban a cotizarse hasta en 50,000 pesos en ciudades del oriente cubano.
La ausencia prolongada del producto en los canales estatales ha dejado un espacio que llenan revendedores, negocios privados y ofertas difíciles de verificar.
Un fenómeno similar quedó expuesto en julio en Sancti Spíritus, donde balitas de 10 kilogramos llegaron a ofrecerse por hasta 70,000 pesos, mientras más de 37.000 clientes llevaban meses sin recibir gas mediante la red de distribución habitual.
La desesperación por conseguir combustible también ha abierto la puerta a fraudes. En junio, una familia de Las Tunas pagó 50,000 pesos por una balita que terminó conteniendo principalmente agua.
El cilindro había sido adquirido a domicilio y aparentemente tenía el peso esperado, pero el engaño solo fue descubierto después de utilizarlo durante varios días.
Preguntas frecuentes sobre la crisis de gas licuado en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Cuál es la situación actual del suministro de gas licuado en Santiago de Cuba?
Desde enero, CUPET suspendió indefinidamente la distribución de gas licuado en Santiago de Cuba y otras provincias orientales debido a la falta de suministro. La escasez de gas ha llevado a que los precios en el mercado informal se disparen, y muchas familias han tenido que volver a cocinar con leña y carbón.
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¿Cómo afecta la falta de gas licuado a la población cubana?
La falta de gas licuado obliga a muchas familias a regresar al uso de leña y carbón para cocinar, lo que representa un retroceso en términos de comodidad y eficiencia. Además, la situación se agrava por los altos precios en el mercado informal, donde un cilindro de gas puede costar hasta 75,000 pesos cubanos.
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¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano ante la crisis de gas?
El gobierno cubano ha fijado un nuevo precio oficial de 350 CUP para una balita de gas de 10 kg, aunque el producto es prácticamente inexistente en el sistema estatal. Paralelamente, se han permitido importaciones privadas de gas licuado desde Estados Unidos, que se venden en dólares a precios inasequibles para la mayoría de los cubanos.
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¿Es confiable comprar gas licuado a vendedores privados en Cuba?
La compra de gas licuado a vendedores privados puede ser riesgosa debido a la falta de regulación y transparencia en la procedencia del producto. Algunos vendedores no presentan documentación que autentique la calidad y seguridad del gas, lo que genera desconfianza entre los compradores.
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