
Un operativo de control de precios desplegado por las autoridades en Camagüey terminó provocando una avalancha de críticas ciudadanas, con denuncias sobre negocios que cierran o esconden mercancías ante la llegada de los inspectores, productos básicos cada vez más caros y tiendas estatales en dólares que, según los vecinos, permanecen al margen de la fiscalización.
El medio estatal Radio Cadena Agramonte informó en Facebook que seis equipos de inspectores recorren establecimientos estatales y privados del municipio desde el 10 de agosto, con el propósito declarado de «lograr precios más justos y fomentar el uso de canales electrónicos de pago».
De los 45 establecimientos previstos para una primera etapa, 11 no pudieron ser inspeccionados porque estaban cerrados. Las autoridades detectaron 26 violaciones, principalmente relacionadas con problemas en la documentación, uso incorrecto de pasarelas electrónicas de pago y deficiencias en las fichas de costo.
El propio reporte oficial reconoció, sin embargo, uno de los problemas que más golpea a los consumidores: «persiste la poca presencia de productos de primera necesidad como pollo y aceite».
«Todo lo tienen escondido»
La publicación provocó numerosas reacciones de camagüeyanos que cuestionaron la efectividad del operativo y aseguraron que algunos comerciantes conocen de antemano las inspecciones, por lo que cierran los establecimientos o retiran los productos hasta que pasan los controles.
«Todo lo tienen escondido para cuando pase el terremoto clavarte», escribió un usuario.
Otro resumió su escepticismo sobre el resultado de la medida: «Cuando se aburran, pues todo vuelve a abrir y la vida sigue igual empeorando cada día más. Todo es un teatro, una pantalla, como siempre».
Las cifras compartidas por los propios ciudadanos reflejan la dimensión del problema para una población cuyos ingresos llevan años perdiendo poder adquisitivo. En los comentarios se mencionan precios de entre 5,000 y 6,500 pesos por un litro de aceite, paquetes de pollo de 10 libras entre 8,000 y 10,000 pesos, y huevos que llegan a costar entre 130 y 200 pesos la unidad.
Una vecina puso como ejemplo a la mipyme Kanga, que, según denunció, anunció en medio del operativo un incremento del precio del cartón de huevos, de 2,240 a 4,300 pesos.
«¡Felicidades aguerridos inspectores, vamos mejorando!», ironizó.
«¿Y las tiendas del Estado en MLC y USD quién las controla?»
Entre las críticas también sobresalió un reclamo recurrente: por qué la fiscalización se concentra en determinados comercios privados mientras las tiendas estatales que venden en divisas mantienen precios inaccesibles para buena parte de la población.
«¿Ya fueron a las tiendas en USD?», preguntó una ciudadana.
«¿Y las tiendas del Estado en MLC y USD quién las controla? Con sus precios parecidos a los de Dubái», cuestionó otro usuario.
Un vecino mencionó específicamente el Centro Alemán, ubicado en la Plaza de Maceo y perteneciente a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Según su denuncia, el establecimiento solo permite realizar hasta 3,000 pesos mediante pago electrónico, «violando todo lo establecido», sin que —afirmó— los inspectores actúen allí.
Las críticas reflejan el malestar por lo que numerosos cubanos consideran una doble vara: mientras el Estado fiscaliza a negocios privados y exige el cumplimiento de determinadas reglas comerciales, mantiene una extensa red de establecimientos donde vende productos en monedas a las que una parte importante de la población no tiene acceso directo mediante sus salarios.
Temor a más escasez y mercado negro
Otros ciudadanos advirtieron que endurecer los controles sin resolver las causas de la inflación podría provocar justamente el efecto contrario al anunciado: menos productos en los establecimientos legales y mayor presencia de mercancías en el mercado negro.
«Si siguen con esa cacería solo van a hacer que todo se desvíe al mercado negro. Los pequeños comerciantes no son el problema, sino que el gobierno y sus empresas estatales no compiten y quieren regular a los únicos actores económicos legales que están en el ruedo», escribió un comentarista.
El nuevo operativo llega, además, apenas dos meses después de que el propio gobierno cubano diera marcha atrás a parte de su política nacional de precios.
El 20 de junio, el Ministerio de Finanzas y Precios eliminó mediante la Resolución 150/2026 los topes de precios para productos como pollo, aceite, leche en polvo, pastas alimenticias y salchichas, después de que los controles aplicados anteriormente coincidieran con problemas de abastecimiento.
Sin embargo, ante la persistente escalada de los precios, varias provincias volvieron a implementar mecanismos locales de control, y Camagüey se sumó con un operativo previsto hasta el 15 de septiembre.
La decisión ha sido cuestionada por economistas cubanos, que han calificado estos controles de «absurdos», al considerar que reproducen políticas que no atacan las causas estructurales de la inflación y pueden terminar profundizando la escasez. Estimaciones independientes sitúan la inflación real en torno al 70% anual.
Mientras inspectores y comerciantes vuelven a quedar frente a frente, los comentarios dejados en la publicación de Radio Cadena Agramonte muestran que buena parte del descontento ciudadano apunta más arriba.
«La denuncia ciudadana, el enfrentamiento de cubano a cubano, a eso es a lo que nos han adaptado siempre», resumió un camagüeyano. «No son capaces de solucionar los problemas de la población; es más fácil echarlos a fajar».
La reacción sintetiza el principal cuestionamiento que deja el operativo: controlar cuánto cuesta un producto no garantiza que aparezca en los mercados ni que los salarios alcancen para comprarlo.
Preguntas Frecuentes sobre el Control de Precios y la Crisis Económica en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Qué problemas enfrenta Camagüey con el control de precios?
Camagüey enfrenta críticas por un operativo de control de precios que ha provocado el cierre o la ocultación de productos en negocios, además de cuestionamientos sobre la efectividad de las medidas ante el alto costo de productos básicos como el pollo y el aceite.
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¿Por qué las tiendas en USD en Cuba no son fiscalizadas?
Las tiendas que venden en USD y MLC en Cuba han sido objeto de críticas por mantener precios inaccesibles para gran parte de la población mientras no reciben el mismo nivel de fiscalización que los comercios privados.
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¿Qué consecuencias tiene el control de precios sobre el mercado negro en Cuba?
El control estricto de precios en Cuba ha llevado a una mayor presencia de productos en el mercado negro, ya que los pequeños comerciantes evitan vender oficialmente para eludir sanciones, lo que agrava la escasez en el mercado formal.
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¿Cómo afecta la inflación en Cuba a los precios de los alimentos?
La inflación en Cuba, estimada en un 70% anual, ha resultado en precios desorbitados para alimentos básicos, haciendo inasequible el acceso a productos esenciales como el aceite y los huevos, incluso con los controles de precios locales.
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