
La activista Aylín Sardiña Fernández denunció este jueves, a través de su cuenta de Facebook, haber recibido una citación oficial del Ministerio del Interior para comparecer este viernes 28 de agosto a la 1:00 pm ante la 6ta Estación de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) del municipio de Marianao, en La Habana.
El documento señala como motivo una «entrevista» y advierte que la no comparecencia puede derivar en un delito de desobediencia con multa de entre 100 y 300 cuotas.
Sardiña asegura que la citación llega tras varios días de hostigamiento sistemático a su familia. «Después de varios días de acoso a mi familia (mi mamá y mi hermano), también a mi padre en Los Arabos, me llega esta citación», escribió en su publicación.
La activista fue contundente al rechazar cualquier justificación para la persecución: «No he cometido ningún delito. Ni mi familia ni yo merecemos estar siendo acosados por la Seguridad del Estado solamente por pensar diferente».
En su denuncia, Sardiña también contrastó las prioridades del régimen con la crisis de seguridad que vive la población. Señaló que acaba de regresar de Colón, en Matanzas, «donde casi no se puede salir a la calle por la violencia y criminalidad que allí se vive, cosa que no es prioridad para las autoridades de este país. La prioridad es todo aquel que no comulgue con sus ideales».
Esa descripción coincide con una realidad documentada: un tiroteo mortal frente a un bar en Colón ocurrió el 23 de julio pasado, y Matanzas lideró el país en criminalidad en 2025 con 503 delitos verificados según el Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana.
La 6ta Estación de la PNR de Marianao no es ajena a este tipo de casos. En julio, la activista Gisselle Ordóñez Milián fue citada ante esa misma unidad y denunció un interrogatorio de varias horas con amenazas y presión a través de su hijo menor.
Organizaciones como Cubalex han documentado que las citaciones con motivo de «entrevista» son en la práctica interrogatorios de la Seguridad del Estado, y que el acoso a familiares es una táctica de presión habitual contra activistas.
El patrón represivo en 2026 es sostenido. El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) registró 332 acciones represivas solo en mayo, con el asedio policial a viviendas de activistas como la violación más frecuente.
Sardiña no es una figura nueva en el activismo cubano. En abril de 2022 fue una de las principales organizadoras de la marcha contra el maltrato animal que el gobierno prohibió, y ya entonces fue citada por la policía. Posteriormente ha organizado jornadas de solidaridad comunitaria, como cortes de pelo gratuitos en iglesias habaneras.
Ante la incertidumbre sobre lo que pueda ocurrir, la activista pidió a sus seguidores que difundieran su denuncia y permanecieran atentos: «Yo no represento NINGÚN peligro para la sociedad. Todo lo contrario. Siempre he tratado de mantener una postura de bien, justa y respetuosa con los demás. Aún así, se me trata hoy como una criminal».
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