
Meses después de que el régimen cubano rindiera honores de Estado a los 32 militares y agentes de las FAR y el MININT fallecidos durante la captura de Nicolás Maduro, una investigación de elToque recoge hipótesis que cuestionan la versión oficial: varios periodistas, activistas y fuentes cercanas al caso sostienen que algunos de esos cubanos no murieron a manos de fuerzas estadounidenses, sino eliminados por agentes del propio régimen chavista.
La operación que culminó con la detención de Maduro y su esposa Cilia Flores se ejecutó el 3 de enero de 2026 en Caracas, principalmente en el complejo militar Fuerte Tiuna. Los 32 cubanos formaban parte del dispositivo de seguridad personal del entonces mandatario venezolano. Doce días después, un avión aterrizó en La Habana con las urnas que contenían sus cenizas, y la dictadura los presentó como héroes que «resistieron» el ataque.
Sin embargo, desde Venezuela han emergido señalamientos que contradicen ese relato. El periodista y defensor de derechos humanos Luis Carlos Díaz fue directo al respecto: «Ustedes y nosotros tenemos el deber de preguntar qué les pasó a los agentes cubanos que eran la seguridad de Nicolás Maduro, porque tenemos la enorme sospecha de que no cayeron en enfrentamiento con soldados de Estados Unidos. Muy probablemente, fueron liquidados por agentes venezolanos en medio de la operación».
En la misma línea, el sociólogo Rafael Uzcátegui, director de la ONG Laboratorio de Paz, publicó en abril en la red social X: «Según me comentan en privado, hay hipótesis escalofriantes sobre ajusticiamientos a funcionarios cubanos de seguridad. Y no por fuerzas estadounidenses. Solo una investigación independiente arrojará verdad sobre lo que pasó ese día».
Lo que da sustento a esas sospechas es una cadena de hechos documentados. Durante la última semana de enero de 2026, la Dirección General de Contrainteligencia Militar venezolana (DGCIM) detuvo a varios funcionarios activos y exmiembros del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) por negarse a falsear los peritajes forenses del 3 de enero en Fuerte Tiuna.
César Batiz, director del medio independiente venezolano El Pitazo, informó que la presión sobre esos funcionarios tenía un objetivo preciso: «modificar trayectorias de disparos, alterar experticias fotográficas, eliminar evidencias que pudieran demostrar responsabilidades internas en los hechos ocurridos en Fuerte Tiuna».
El medio venezolano Runrun.es reportó que los detenidos fueron torturados. Una fuente protegida describió el caso de uno de los agentes: «fue torturado cuando lo agarraron… él siempre ha sido super ético, tiene 26 años de servicio y es intachable. Se negó a firmar unas vainas del 3 de enero».
En marzo de 2026, la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela de la ONU llevó el asunto al Consejo de Derechos Humanos. La experta María Eloísa Quintero declaró que «alrededor de 30 personas del CICPC y sus familiares fueron detenidos luego de que los funcionarios presuntamente se negaran a falsear la evidencia relacionada con el ataque militar del 3 de enero». El director del CICPC, Douglas Rico, negó esa cifra, pero no desmintió la razón de las detenciones.
Entre los identificados como presos figura el inspector jefe de fotografía forense Joharlinn Enrique Luzardo Noria. Su hermana, Kiolis Luzardo, relató este sábado en una entrevista que él fue convocado el 3 de enero a Fuerte Tiuna, pasó cinco días allí realizando peritajes, entregó su informe y el 23 de enero fue citado a una reunión de la que no regresó: la DGCIM se lo llevó detenido.
Sobre lo que vino después, Kiolis fue categórica: «lo colgaron de las manos con una cadena, durante días, separado del piso, pasando frío, le aplicaron corriente y le daban una comida al día».
Desde prisión, el propio Luzardo le transmitió a su hermana su perplejidad: «tengo que cumplir con mi trabajo, ya yo pasé el informe de todo lo que se observó allí el 3 de enero, no tengo por qué inventar nada, no entiendo por qué estoy aquí».
El régimen cubano, que publicó las identidades de los 32 caídos en el diario estatal Granma e inauguró en junio un monumento en Caracas en su honor, no ha respondido a ninguna de estas hipótesis ni ha abierto investigación alguna sobre las circunstancias reales de las muertes.
Preguntas frecuentes sobre la captura de Nicolás Maduro y la implicación de los escoltas cubanos
CiberCuba te lo explica:
¿Qué ocurrió con los escoltas cubanos de Nicolás Maduro durante su captura?
Durante la operación de captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 en Venezuela, 32 militares y agentes cubanos, que formaban parte de su dispositivo de seguridad, murieron. Sin embargo, hay sospechas de que algunos de estos agentes no fueron abatidos por fuerzas estadounidenses, sino posiblemente eliminados por agentes venezolanos.
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¿Qué hipótesis existen sobre la muerte de los militares cubanos?
Existen hipótesis que sugieren que los militares cubanos pudieron haber sido ajusticiados por agentes del régimen chavista y no por las fuerzas estadounidenses, como sostiene la versión oficial. Estas sospechas se basan en detenciones y presiones a funcionarios venezolanos para manipular evidencias relacionadas con los hechos del 3 de enero.
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¿Cuál ha sido la respuesta del régimen cubano ante estas acusaciones?
El régimen cubano no ha respondido a las hipótesis que cuestionan las circunstancias de las muertes de los 32 militares. En su narrativa oficial, los presenta como héroes que resistieron un ataque estadounidense, sin admitir ninguna posibilidad de traición interna.
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¿Cómo ha afectado la captura de Maduro a la relación entre Cuba y Venezuela?
La captura de Maduro ha deteriorado significativamente la alianza entre Cuba y Venezuela. La pérdida del suministro de petróleo subsidiado ha agravado la crisis energética y económica en Cuba. Esta situación ha expuesto la dependencia de la isla del régimen chavista y ha aumentado la presión internacional sobre el gobierno cubano.
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