Cerca de 120 menores migrantes inician curso en Tapachula y la mayoría son cubanos

Escuela en Tapachula (Imagen de referencia) © Captura YouTube/Milenio
Escuela en Tapachula (Imagen de referencia) Foto © Captura YouTube/Milenio

Los niños y adolescentes cubanos constituyen actualmente la mayoría de los alrededor de 120 alumnos migrantes que comenzaron el nuevo ciclo escolar en un programa educativo de Tapachula, ciudad mexicana convertida en punto de permanencia temporal —y en algunos casos definitiva— para numerosas familias de la isla.

La información fue publicada este lunes por Diario del Sur, que detalló que el proyecto Educación Sin Fronteras inició el curso con estudiantes mexicanos, cubanos, hondureños, salvadoreños y haitianos, de entre tres y 17 años.

Esther Berenice, encargada del nivel de primaria, explicó al medio que la mayor parte de la matrícula corresponde actualmente a estudiantes cubanos, aunque el programa continúa recibiendo menores procedentes de otros países.

Los aproximadamente 120 alumnos están distribuidos entre preescolar, primaria y secundaria y reciben clases en el Centro de Desarrollo Comunitario (CEDECO) Estación Ferroviaria, ubicado en la antigua estación de trenes de Tapachula.

El programa funciona mediante un esquema multigrado, debido a las diferencias de edad, nivel académico y trayectoria educativa de los menores.

Los contenidos siguen el modelo de la Nueva Escuela Mexicana, pero los docentes deben adaptarlos a una población que cambia constantemente por la propia naturaleza de los movimientos migratorios.

La presencia predominante de cubanos no aparece por primera vez en los reportes sobre estas aulas.

En mayo, Diario del Sur informó que cubanos y haitianos constituían entonces la mayoría de los alumnos del Programa de Educación Migrante y relacionó ese fenómeno con familias que estaban optando por permanecer en Tapachula ante los cambios de las políticas migratorias de Estados Unidos. 

El reporte de este lunes supone un matiz respecto a aquella situación: ahora la docente señala específicamente a los cubanos como la nacionalidad predominante entre los estudiantes.

Uno de los desafíos dentro de las aulas es precisamente la convivencia de menores procedentes de distintos sistemas educativos y con idiomas diferentes.

El caso más evidente es el de los estudiantes haitianos que llegan hablando creole y todavía no dominan el español.

Los profesores recurren a traductores y herramientas tecnológicas para comunicarse con ellos, e incluso reciben ayuda de alumnos que dominan ambos idiomas y sirven como intérpretes para sus compañeros.

La situación obliga además a modificar las actividades escolares porque algunos menores llegan con niveles académicos distintos o se incorporan cuando el curso ya está avanzado.

Según Diario del Sur, Educación Sin Fronteras ha atendido desde 2021 a más de 1,150 menores de más de 15 nacionalidades.

El pasado 10 de julio, 25 estudiantes concluyeron una etapa educativa como parte de una promoción multicultural denominada «Generación de la Paz».

Ese egreso también fue reportado previamente por el diario chiapaneco, que destacó la convivencia de alumnos de distintas nacionalidades dentro del programa. 

El proyecto mantiene abiertas las inscripciones para el ciclo 2026-2027. En agosto, el mismo medio informó que podían incorporarse niñas, niños y adolescentes en situación de movilidad, incluso cuando las familias no contaran con toda la documentación académica de los menores. 

La presencia de niños cubanos en las aulas ocurre en medio de un fenómeno migratorio mucho más amplio en Tapachula.

Las autoridades locales han advertido durante 2026 sobre el fuerte incremento de ciudadanos de la isla que permanecen en esa ciudad fronteriza, algunos a la espera de resolver trámites migratorios y otros después de haber sido deportados desde Estados Unidos. 

Las estimaciones sobre cuántos cubanos permanecen en Tapachula, sin embargo, varían considerablemente según la fuente y el momento.

En mayo, el alcalde Yamil Melgar Bravo habló de más de 10,000 cubanos en la ciudad, mientras organizaciones citadas en un informe posterior de Human Rights Watch estimaron alrededor de 800 deportados cubanos varados específicamente en Tapachula.

El informe de Human Rights Watch documentó además que los cubanos fueron el grupo más numeroso entre ciudadanos de terceros países deportados por Estados Unidos a México entre enero de 2025 y marzo de 2026, con 4,353 ciudadanos de la isla enviados al país durante ese período. 

La prolongación de la estancia ha llevado a muchos a buscar formas de integrarse a la vida cotidiana de Tapachula. Un migrante cubano se incorporó, por ejemplo, como entrenador de baloncesto de niños de la ciudad, mientras otros compatriotas han recurrido al trabajo informal para sostenerse mientras intentan regularizar su situación. 

Preguntas Frecuentes sobre la Educación de Menores Migrantes en Tapachula

CiberCuba te lo explica:

¿Cuál es la nacionalidad predominante de los menores migrantes en el programa educativo de Tapachula?

La mayoría de los menores migrantes en el programa educativo de Tapachula son cubanos. Esto refleja un cambio en la composición de las aulas, donde anteriormente los cubanos y haitianos compartían el predominio. La presencia cubana ha aumentado debido a las políticas migratorias de Estados Unidos que han llevado a un incremento en el número de ciudadanos de la isla en la región.

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¿Cómo se adapta el programa "Educación Sin Fronteras" a las necesidades de los menores migrantes?

El programa "Educación Sin Fronteras" sigue un esquema multigrado para adaptarse a las diferencias de edad, nivel académico y trayectoria educativa de los menores. Los contenidos se basan en el modelo de la Nueva Escuela Mexicana, pero los docentes deben adaptarlos a una población cambiante. Además, se utilizan traductores y herramientas tecnológicas para facilitar la comunicación con estudiantes de distintos idiomas, como los haitianos que hablan creole.

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¿Qué desafíos enfrentan los menores migrantes en el sistema educativo de Tapachula?

Uno de los principales desafíos es la convivencia de menores procedentes de distintos sistemas educativos y con idiomas diferentes. Esto requiere de esfuerzos adicionales por parte de los docentes para adaptar los contenidos y las actividades escolares. Además, algunos menores llegan con niveles académicos distintos o se incorporan cuando el curso ya está avanzado, lo que complica aún más la enseñanza.

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¿Cuál es la situación de los cubanos varados en Tapachula en relación a su educación y vida cotidiana?

Muchos cubanos en Tapachula están en un limbo migratorio, esperando resolver su situación legal y buscando integrarse a la vida cotidiana de la ciudad. Algunos han recurrido a trabajos informales para sostenerse mientras sus hijos acceden a programas educativos como "Educación Sin Fronteras". La educación de sus hijos se ha convertido en una necesidad importante para estas familias que, debido a su prolongada estancia, ya no consideran su presencia en la ciudad como una breve parada en su camino migratorio.

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