
La cubana Elizabeth González Aznar volvió a dirigir un duro mensaje a Miguel Díaz-Canel, esta vez para cuestionar la insistencia del gobernante en defender el socialismo mientras, según denuncia, las desigualdades económicas, los privilegios y las diferencias sociales se hacen cada vez más visibles en Cuba.
En una publicación compartida este martes en Facebook, González Aznar volvió a escribir directamente al gobernante y dejó claro desde el comienzo que seguirá expresando sus inconformidades con la situación del país y con su manera de dirigirlo.
«Estimado presidente Miguel Díaz-Canel, le escribo una vez más, aunque nunca he tenido seguridad de que usted lea lo que escribo, pero bueno la CIE sí, entonces asumo que algo llega», comenzó.
La cubana invocó además a José Martí para explicar por qué insiste en hacer públicas sus críticas: «Como Martí, creo mucho en el poder de la palabra».
«Me considero una cubana revolucionaria, pero no de las de ahora, de las de antes, que son realmente muy distintas. Por tanto, no me cansaré de expresar mis inconformidades respecto a mi país y respecto a su forma y método de dirigirlo, tengo como todos los cubanos, ese derecho», afirmó.
Su mensaje cuestiona especialmente la defensa que Díaz-Canel ha hecho del modelo socialista.
En junio, cuando el Gobierno anunció un amplio paquete de reformas económicas, el gobernante insistió en que «no estamos renunciando al socialismo» y defendió la construcción de un «socialismo a lo cubano», pese a la incorporación de mecanismos de mercado y una mayor apertura al sector privado.
González recordó las entrevistas concedidas por Díaz-Canel a periodistas extranjeros y sus discursos durante el último año, y dijo que le ha llamado especialmente la atención la vehemencia con la que insiste en que su Gobierno no ha «claudicado ni por un segundo» en la construcción del socialismo.
La cubana ironizó sobre un sistema que, según señaló, «lleva más de medio siglo en construcción y aún no se concreta», y aseguró que la «necedad», en el sentido que ella misma calificó como mejor de la palabra, de no renunciar al socialismo le resulta personalmente preocupante y contradictoria.
«Un sistema socialista tiene pautas, premisas sin las cuales no se puede hablar de un sistema socialista y yo sinceramente en la Cuba de hoy, no las veo. Y no solo no las veo, sino que hemos ido presenciando como las que existían, se han ido perdiendo», sostuvo.
«Entonces presidente, ¿cómo creer? ¿Cómo confiar? ¿Cómo entender?», preguntó.
González contrapuso ese discurso con lo que observa en la vida cotidiana de los cubanos.
«Usted habla de socialismo irrevocable en Cuba, pero nunca antes este país tuvo tantas diferencias sociales, tantas desigualdades económicas, es lo más parecido a las clases sociales del capitalismo», escribió.
También afirmó que Cuba está «más lejos» que nunca del principio martiano de «con todos y para el bien de todos» y de la máxima de «a cada cual según su trabajo».
«Entonces, ¿cómo creerle, presidente?», volvió a cuestionar.
También aseguró que existe una distancia cada vez mayor entre las palabras de las autoridades y la realidad que enfrenta la población.
«Usted puede decir muchas cosas, expresar con palabras y frases lindas y hasta poéticas muchas cosas, pero la realidad que se vive es totalmente otra», señaló. «Las palabras, los deseos son una cosa, las acciones, la realidad palpable y vivida es otra».
Para ilustrar la importancia que atribuye a esa distancia entre discurso y realidad, González recurrió incluso a un ejemplo histórico extremo.
Mencionó a Adolf Hitler y señaló que, pese a ser «un fascista que casi acaba con el mundo», él consideraba que hacía un bien a la humanidad mediante la supuesta «depuración» de la raza.
La cubana aclaró expresamente que no estaba comparando a Díaz-Canel con Hitler, sino utilizando el ejemplo para advertir sobre «la importancia que tiene un divorcio entre lo que se dice y se piensa y lo que se hace».
Entre los ejemplos que utilizó aparecen los apagones y la forma en que se distribuye la escasa electricidad disponible.
González cuestionó que algunos circuitos sufran cortes de más de 24 horas mientras otros, según denuncia, permanecen con electricidad durante largos períodos o no son desconectados.
«¿Cómo en un sistema socialista, lo poco que genera el SEN, por todas las causas ya sabidas, no se puede distribuir entre todos sin prioridades, ni servilismo y que todos disfrutemos un poco de lo poco que hay?», preguntó.
Según expuso, primero la población fue dividida en bloques y ahora en circuitos. Aseguró que algunos permanecen sin servicio durante más de 24 horas, mientras otros no se apagan, y cuestionó la falta de información sobre los motivos por los que determinadas zonas son priorizadas.
«Estos últimos son priorizados, pero ni sabemos cuáles son porque no lo informan con claridad como hicieron con los que apagan, ni tampoco sabemos el por qué son priorizados», denunció.
González señaló que algunas explicaciones apuntan a la existencia de «servicios acoplados», otros circuitos identificados como DAF y otros casos sobre los cuales, según ella, «ni idea del por qué», aunque afirmó que entre la población se comenta que podría deberse a las personas que residen en ellos.
«Lo cierto es que esta división no representa para nada un sistema socialista porque mientras unos viven con electricidad 24x24, otros sobreviven sin electricidad por más de 24 horas y eso no es justicia social, beneficia a unos sobre otros», sostuvo.
La cubana también afirmó que existen diferencias incluso entre las zonas sometidas a apagones. Según su denuncia, algunos circuitos llegan a recibir hasta ocho horas de electricidad, mientras otros apenas tienen dos y, en ocasiones, ni siquiera ese tiempo debido a «disparos automáticos por inestabilidad».
González sostuvo que, en esos casos, la respuesta de la Empresa Eléctrica es desconectarlos, con lo que, según sus palabras, «empatan un déficit con otro».
«¿Por qué ocurre esto? Nadie explica», cuestionó.
También acusó a la Empresa Eléctrica de La Habana de emitir reportes que no se corresponderían con la situación real de determinados circuitos.
«La Empresa Eléctrica de La Habana da partes falsos de circuitos que según ellos están apagados por déficit y en realidad llevan prendidos hasta 10 horas y el pueblo lo está viendo, lo quiere denunciar pero no hay dónde», afirmó.
Sus señalamientos sobre supuestos privilegios, las causas de la priorización de determinados circuitos y los presuntos reportes falsos de la Empresa Eléctrica de La Habana corresponden a su denuncia y no han sido verificados de manera independiente.
A partir de esa situación, González lanzó una de las críticas más contundentes de su mensaje contra la insistencia oficial en presentar al país como una sociedad socialista.
«Entonces usted habla muy eufórico de socialismo y anuncia no renunciar a él, pero en la práctica lo que se hace está más cerca de un capitalismo genocida que de una construcción del socialismo», afirmó.
La cubana denunció además lo que considera «corrupción» y «servilismo» alrededor del problema eléctrico y aseguró que las autoridades no quieren escuchar las quejas de quienes padecen directamente la crisis.
«En torno a este problema, hay corrupción, servilismo, pero nadie quiere escuchar al pueblo, no les importa, porque no lo viven», escribió.
También acusó a los dirigentes de vivir una realidad muy diferente a la de la mayoría de la población y afirmó que esa brecha resulta evidente incluso en su apariencia y forma de presentarse públicamente.
«Y esto es otro ejemplo de lo lejos que luce el socialismo en Cuba, la vida de los dirigentes comparado con el pueblo. Es algo tan evidente, que da indignación. Se ve en la forma de hablar, de vestirse, en las caras, en los cuerpos», escribió.
«Ustedes viven mientras el pueblo sobrevive y así es fácil hablar de sacrificio», añadió.
González mencionó también el acceso al gas, el agua y la dolarización como otros ejemplos de políticas y carencias que, a su juicio, profundizan las diferencias entre los cubanos.
En la parte final de su mensaje insistió en que nunca había visto al pueblo cubano tan dividido y sostuvo que esa fragmentación provoca que «no exista unidad ideológica». También sugirió que semejante división puede terminar por funcionar como una garantía para quienes gobiernan.
No es la primera vez que Elizabeth González Aznar cuestiona públicamente a Díaz-Canel.
A comienzos de julio, le preguntó directamente por qué los cubanos deberían confiar en él y en su Gobierno, tras señalar el deterioro de servicios básicos y la existencia de una élite que, en su opinión, vive en condiciones muy diferentes al resto del país.
En agosto volvió a responder al gobernante después de que este atribuyera al Partido Comunista la capacidad de resistencia de los cubanos. Entonces rechazó esa interpretación y afirmó que «este pueblo resiste porque no nos queda de otra».
Preguntas frecuentes sobre la crítica cubana al gobierno de Díaz-Canel
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué Elizabeth González Aznar critica la gestión de Miguel Díaz-Canel?
Elizabeth González Aznar critica a Miguel Díaz-Canel por la creciente desigualdad social y económica en Cuba, y por una gestión que, según ella, no refleja los principios del socialismo que el gobierno dice defender. Además, señala problemas como los apagones prolongados, la mala distribución de recursos y la diferencia de condiciones de vida entre la élite gobernante y el pueblo.
Publicidad
¿Cuáles son las principales preocupaciones de los cubanos según González Aznar?
Las principales preocupaciones de los cubanos, según González Aznar, incluyen la falta de acceso a servicios básicos como electricidad, agua y alimentos, así como la desigualdad en la distribución de estos recursos. También critica la respuesta oficial a las crisis y la falta de autocrítica del gobierno. La población enfrenta dificultades diarias mientras el gobierno realiza actos políticos que parecen ignorar estas realidades.
Publicidad
¿Qué cuestiona González Aznar sobre el discurso oficial del gobierno cubano?
González Aznar cuestiona que el discurso oficial del gobierno no corresponde con la realidad que vive el pueblo cubano. Critica que las autoridades hablen de resistencia y justicia social mientras la población enfrenta desigualdades y carece de servicios básicos. La cubana señala que el discurso no es coherente con las acciones del gobierno.
Publicidad
¿Cómo afecta la crisis energética a la vida cotidiana en Cuba?
La crisis energética en Cuba se traduce en apagones prolongados que afectan la conservación de alimentos y la calidad de vida en general. La falta de electricidad limita las actividades diarias y provoca un malestar generalizado entre los ciudadanos, quienes ven una distribución desigual del servicio, favoreciendo a ciertos circuitos eléctricos.
Publicidad
Vídeos relacionados:
Archivado en: