Una cubana residente en Brasil desde hace casi cuatro años publicó esta semana dos reels en Instagram en los que desmonta la imagen idealizada que muchos de sus compatriotas tienen del país sudamericano, y su mensaje resonó con fuerza.
Dailen Brunet (@dailen_brunet_) lanzó una advertencia directa a quienes en Cuba sueñan con emigrar a Brasil sin conocer la realidad del día a día: «Ándate el mundo loco en Cuba por venir para acá, y la gente cree que esto es jamón porque no se va la corriente y porque hay comida».
En su testimonio, Dailen reconoce que Brasil ofrece lo que Cuba no tiene —electricidad estable, agua y alimentos— pero advierte que eso no equivale a una vida fácil: «Aquí hay comida, no se va la corriente, pero aquí la vida es con dolor».
Entre las realidades que describe está la imposibilidad de costearse servicios que en Cuba muchos dan por sentados: peluquería, manicura, tratamientos estéticos o atención dental. «Si tienes una carie o pierdes el diente, tienes que esperar cuatro meses a que el médico te vea», señala.
En un segundo video aclaratorio, Dailen relata que llegó a Brasil engañada con promesas de prosperidad rápida: le dijeron que trabajando ella y su marido tendrían para «vivir, gozar, pagar alquiler y comprarse un carro». La realidad fue otra. «Se me gastaron los zapatos y no poder comprarme... andar con un hueco aquí en la suela como nunca lo tuve en Cuba», recuerda.
Advierte con especial énfasis a quienes tienen más de 40 años: «Si vienes con más de 40 años, en dos semanas te cayeron 80 arriba», en referencia al desgaste físico y emocional que implica empezar de cero en otro país.
Tras cuatro años de esfuerzo, Dailen reconoce que la situación ha mejorado: su marido trabaja con moto propia y genera entre 4,500 y 5,000 reales mensuales. Pero insiste en que ese resultado no es inmediato ni garantizado para todos: «La mejoría, caballero, es a largo plazo. Puede ser que tú la veas, depende de la circunstancia de cada cual».
Su mensaje no busca disuadir la emigración, sino corregir expectativas: «Yo lo que quiero es que la gente no venga para acá como vine yo y como han venido muchísima gente, engañadísima. Aquí hay que luchar».
El testimonio de Dailen se inscribe en un patrón viral recurrente entre cubanos residentes en Brasil que advierten sobre las dificultades reales de emigrar al país sudamericano.
Este flujo de testimonios coincide con un éxodo sin precedentes. Los cubanos presentaron 41,919 solicitudes de refugio en 2025, un aumento considerable respecto al año anterior y el 55.4% del total nacional, superando por primera vez en una década a los venezolanos como principal nacionalidad solicitante de asilo en el país.
Preguntas frecuentes sobre emigrar a Brasil desde Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Es fácil emigrar a Brasil desde Cuba?
Emigrar a Brasil desde Cuba no es sencillo y conlleva enfrentarse a múltiples desafíos. Aunque Brasil ofrece electricidad estable y alimentos, la vida allí no es tan fácil como algunos creen. Los inmigrantes cubanos enfrentan dificultades para acceder a servicios básicos y deben trabajar arduamente para lograr estabilidad.
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¿Cuáles son las principales dificultades que enfrentan los cubanos en Brasil?
Las principales dificultades incluyen el costo de los servicios básicos como peluquería, atención dental y salud, además del desafío de establecerse económicamente. Muchos cubanos llegan con expectativas irreales y descubren que la prosperidad no es inmediata. Aprender el idioma y adaptarse a una nueva cultura laboral son también grandes retos.
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¿Por qué está aumentando la emigración cubana hacia Brasil?
La emigración cubana hacia Brasil ha aumentado debido a la crisis económica en Cuba y la falta de opciones hacia Estados Unidos. Los cubanos buscan en Brasil oportunidades que no encuentran en su país, como la posibilidad de trabajar y mejorar su situación económica, aunque esto requiera un esfuerzo considerable.
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¿Es Brasil una opción viable para mejorar la calidad de vida de los cubanos?
Brasil ofrece oportunidades que no existen en Cuba, pero no es un paraíso. La calidad de vida puede mejorar a largo plazo con esfuerzo y adaptación. Sin embargo, la vida en Brasil también implica enfrentar pobreza, inseguridad y un sistema burocrático complicado.
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