
La activista cubana Lara Crofs publicó este viernes una carta abierta en Facebook dirigida al ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, Armando Rodríguez Batista, en la que cuestiona duramente el anuncio oficial de regular la instalación de paneles solares en viviendas cubanas mientras el Estado ignora crisis ambientales mucho más urgentes y visibles.
El detonante fue una declaración del funcionario en la que calificó la expansión de sistemas fotovoltaicos en azoteas como una «oportunidad histórica», pero advirtió que debía ordenarse para evitar riesgos técnicos y estructurales, en especial en inmuebles viejos, edificios multifamiliares y zonas patrimoniales. La nota sobre ese anuncio generó un amplio debate sobre el intento del régimen de poner orden al boom de paneles solares.
Crofs reconoce en su carta que las normas técnicas son razonables, pero señala una contradicción de fondo: el propio Estado facilitó la importación de equipos fotovoltaicos mediante exenciones arancelarias —vigentes hasta diciembre de 2027— y en abril de 2026 redujo los requisitos de instalación a casos específicos como centros históricos y edificios multifamiliares, cancelando trámites ya iniciados y descartando multas.
«¿Cómo puede presentarse ahora la expansión de los paneles en los hogares casi como una amenaza, cuando para miles de cubanos constituye una de las pocas alternativas disponibles para enfrentar apagones interminables, conservar alimentos, bombear agua, mantener medicamentos refrigerados y garantizar condiciones mínimas de vida?», pregunta la activista.
El argumento central de Crofs apunta a lo que llama una «preocupación ambiental selectiva»: mientras el CITMA anuncia fiscalización sobre quienes instalan paneles, La Habana lleva meses sepultada bajo montañas de basura sin recoger.
La crisis de residuos en la capital es alarmante. En febrero de 2026, solo 44 de los 106 camiones recolectores estaban operativos, aproximadamente el 41% de la flota, mientras la ciudad genera entre 24,000 y 30,000 metros cúbicos de residuos al día. Ante el colapso del servicio, vecinos han recurrido a quemar basura en calles y solares, liberando monóxido de carbono, dioxinas, furanos y partículas finas.
«No estamos hablando de una amenaza hipotética para dentro de diez o veinte años, estamos hablando de personas que hoy mismo están respirando humo procedente de la combustión de plásticos, textiles, materia orgánica y todo tipo de residuos», escribe Crofs.
La activista también evoca el incendio de la Base de Supertanqueros de Matanzas en agosto de 2022, cuando la columna de humo tóxico —con dióxido de azufre, dióxido de nitrógeno, monóxido de carbono y compuestos orgánicos documentados por la Organización Panamericana de la Salud— llegó hasta La Habana y Mayabeque. Afirma haber reportado lluvias negras y precipitación de partículas al CITMA en aquel momento sin recibir jamás respuesta.
El propio Rodríguez Batista admitió en septiembre de 2025 que la basura estaba «regada por toda La Habana», describiéndolo como un problema sanitario, ambiental y social. Meses después, en febrero de 2026, negó que el gobierno promueva la quema a cielo abierto, aunque reconoció su impacto.
Crofs no se opone a la regulación en sí, sino a su enfoque: «Si existen riesgos ambientales asociados a las baterías, regúlelos, establezca protocolos, cree sistemas de recogida y reciclaje, eduque a la población y garantice una gestión responsable de esos residuos. Eso sería ejercer la función que corresponde a una autoridad ambiental».
La carta concluye con una frase que resume su crítica al modelo de gestión del régimen: «Cuba necesita menos control sobre quienes sobreviven y más responsabilidad de quienes dirigen».
Preguntas frecuentes sobre la regulación de paneles solares y la crisis de residuos en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué el gobierno de Cuba quiere regular la instalación de paneles solares?
El gobierno de Cuba busca regular la instalación de paneles solares para evitar riesgos técnicos y estructurales en inmuebles viejos, edificios multifamiliares y zonas patrimoniales. Sin embargo, esta decisión ha generado críticas, ya que muchos consideran que la expansión de la energía solar es esencial para enfrentar los constantes apagones y mejorar la calidad de vida de los cubanos.
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¿Cuál es la principal crítica de Lara Crofs hacia el CITMA respecto a los paneles solares?
Lara Crofs critica lo que llama una «preocupación ambiental selectiva», señalando que mientras el CITMA anuncia regulaciones para los paneles solares, La Habana enfrenta una crisis de residuos sin precedentes, con basura acumulada en las calles y quema de residuos que afectan gravemente la salud pública.
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¿Cómo afecta la crisis de residuos a la población en La Habana?
La crisis de residuos en La Habana ha llevado a la quema de basura en las calles, liberando compuestos tóxicos que contaminan el aire y provocan problemas de salud. La acumulación de basura también está vinculada a brotes de enfermedades como el dengue y la leptospirosis, lo que agrava aún más la situación sanitaria en la ciudad.
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¿Qué soluciones propone Lara Crofs para la gestión de residuos y la energía solar?
Lara Crofs sugiere establecer protocolos y sistemas de recogida y reciclaje de baterías solares, además de educar a la población sobre su gestión responsable. Propone que el gobierno se enfoque en resolver problemas ambientales urgentes, como la gestión ineficiente de residuos, antes de limitar el uso de energías renovables.
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