El sacerdote cubano Alberto Reyes Pías, párroco de Esmeralda, en Camagüey, respondió este martes con una frase contundente cuando se le preguntó si las palabras de Donald Trump ante la ONU —«la libertad llegará a Cuba»— eran motivo de esperanza: «Mi esperanza no es Donald Trump, es Jesucristo».
La declaración forma parte de una entrevista con Tania Costa emitida en directo después de que Trump calificara a Cuba de «Estado absolutamente fallido» ante la 81.ª Asamblea General de la ONU y afirmara que «el comunismo nunca llegará a América, pero la libertad llegará a Cuba».
El padre Reyes Pías no rechaza la ayuda exterior, pero la relativiza con claridad. «Todo lo que podamos recibir de ayuda de fuera de Cuba es bienvenidísimo».
Al mismo tiempo, expresó un deseo que lleva implícita la desconfianza acumulada por décadas de promesas incumplidas. «Ojalá y ojalá que las palabras de Donald Trump sean algo más que palabras».
Sin embargo, el sacerdote ancla su esperanza en una convicción que trasciende la política internacional: la insostenibilidad del sistema cubano por su propia naturaleza.
Para ilustrarlo, recurrió a un ejemplo histórico de largo alcance. «El Imperio Romano fue el Imperio Romano y terminó. Hoy el Imperio Romano es historia. Y este sistema en Cuba tiene que terminar, tiene que terminar porque es insostenible, porque el ser humano necesita la libertad, la necesita».
El párroco añade que ningún pueblo puede mantenerse sometido de forma indefinida. «Tú podrás tener un pueblo sometido 10 años, 20 años, 70 años, pero llega un momento donde ya no se aguanta más».
El sacerdote Reyes Pías es una de las voces más activas de la Iglesia católica cubana en materia política y social. Publica semanalmente la columna «He estado pensando»; su entrega más reciente, publicada el 19 de septiembre, llevaba precisamente el mensaje de que «ningún mal es eterno». Ha sido citado y amenazado por la Seguridad del Estado en varias ocasiones y ha sido objeto de actos de repudio.
Hay que recordar que el discurso de Trump ante la ONU generó una reacción inmediata del régimen cubano. El canciller Bruno Rodríguez Parrilla calificó las declaraciones de «falsedades» y «calumnias», mientras la delegación cubana abandonó la sala durante ese tramo del discurso.
El sacerdote cierra su reflexión invocando una frase del disidente Oswaldo Payá Sardiñas, fundador del Movimiento Cristiano Liberación e impulsor del Proyecto Varela, que murió en 2012 en circunstancias que su familia y sectores opositores atribuyen al régimen: «La noche no será eterna».
La frase es también el título del libro póstumo de Payá, publicado en 2018, que recoge su pensamiento sobre resistencia pacífica y liberación en Cuba. Al citarla, Reyes Pías conecta su mensaje con esa tradición de fe en el cambio que el disidente encarnó.
«Pase lo que pase, hagan o no hagan, yo creo que no podemos perder la esperanza de que la noche nunca es eterna», concluyó el sacerdote.
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