
La presión de los vecinos del barrio El Condado, en Santa Clara, funcionó: tras bloquear calles y levantar barricadas la noche del lunes, una cuadrilla técnica de la Empresa Eléctrica llegó al lugar y reparó el transformador que había dejado a varias cuadras sin suministro durante casi 36 horas, según recoge un reportaje de Martí Noticias.
La movilización, que comenzó con unos 20 manifestantes en la calle Estrada Palma y creció hasta superar el medio centenar de personas, fue el desenlace de días de desesperación acumulada: el transformador ya había sido reportado a la empresa estatal, que había enviado una cuadrilla sin resolver la avería.
«Ellos formaron un lío y, enseguida, vinieron a arreglar el transformador», resumió Arnoldo Goicuña, vecino de la zona, al describir cómo la protesta aceleró la respuesta de las autoridades.
El exprisionero político Liván Hernández Sosa, residente de la comunidad, explicó la situación que detonó el estallido: «Un transformador tenía problemas, ya lo habían reportado y el carro [de la Empresa Eléctrica] había venido, pero no resolvió el problema. Cuando les ponían la corriente a las demás gentes, las dos horas que están poniendo, a ellos no les llegaba por la rotura del equipo».
El activista Guillermo del Sol confirmó que la movilización se extendió con rapidez por el sector: «Comenzó enfrente de La Latina, pero ya eso se fue generalizando. Fue numerosa. Muchas personas se sentaron en las aceras y se incendiaron objetos».
Hubo presencia policial durante la protesta, pero Hernández Sosa señaló no tener información de ningún arresto.
Pese al restablecimiento del serviciopersiste la desconfianza entre los residentes. El propio Hernández Sosa advirtió que «esa reparación durará una semana, si acaso», en alusión a la fragilidad de una infraestructura que acumula meses de deterioro sin solución estructural.
En redes sociales, vecinos denunciaron que El Condado lleva cinco meses sin corriente durante el día y que el «quita y pon» constante de energía destruye los electrodomésticos. «No hay negocio que pueda avanzar», escribió uno de ellos.
Lo ocurrido en El Condado responde a un patrón que se repite en toda Cuba: la protesta vecinal como único mecanismo eficaz para obtener una respuesta del Estado, aunque sea temporal.
En El Fanguito, La Habana, el régimen restableció la electricidad horas después de que vecinos bloquearan la Avenida 23 tras 48 horas sin luz, agua ni gas, aunque la Seguridad del Estado detuvo a dos madres vinculadas a esa protesta. En Regla, las autoridades enviaron una pipa de agua tras una movilización similar.
El barrio tiene antecedentes directos: en junio, sus habitantes protagonizaron cacerolazos por apagones de hasta 20 horas diarias, y el activista Andy García Lorenzo fue detenido el 30 de agosto por grabar imágenes de esas movilizaciones en la vía pública.
El episodio se produce días después de la octava desconexión total del Sistema Eléctrico Nacional del año, registrada el 18 de septiembre. Según el Observatorio Cubano de Conflictos, julio de 2026 marcó un récord histórico con 1,415 protestas, denuncias y expresiones críticas. Según el Observatorio, estos registros sitúan a 2026 como el año con mayor número de protestas desde el 11J de 2021.
Vídeos relacionados:
Archivado en: