Vecinos del reparto Mariana de la Torre, en Santiago de Cuba, protestaron este jueves por los apagones que azotan la zona, según un video documentado por el periodista Yosmany Mayeta Labrada en Facebook.
El clip, de apenas 27 segundos, recoge el sonido de los golpes de calderos en la oscuridad nocturna del reparto, donde los propios vecinos afirmaron que la zona "se calentó".
El cacerolazo de esta tarde no surge de la nada. A comienzos de septiembre, vecinos de las calles 2, 4 y 11 del mismo reparto denunciaron cerca de 48 horas sin electricidad por una avería en el cableado de un transformador de gran capacidad.
La Empresa Eléctrica alegó entonces que no contaba con el cable necesario para efectuar la reparación.
El contexto energético que rodea este cacerolazo es devastador. El 18 de septiembre, Cuba sufrió una desconexión total del Sistema Eléctrico Nacional —contabilizada como el séptimo u octavo apagón nacional del año según distintos medios—, y la reconexión tardó más de 32 horas. Durante todo septiembre, el déficit de generación superó los 2,000 MW en múltiples jornadas.
Desde el 15 de junio, la Empresa Eléctrica de Santiago reorganizó los cortes en nueve bloques residenciales, dejando a cada zona con apenas una o dos horas de servicio al día.
Mariana de la Torre no es el único escenario de protesta en la ciudad. A finales de julio, vecinos del Reparto Sueño protagonizaron cacerolazos casi diarios con apagones de hasta 22 horas, con presencia policial en la zona. Antes, en mayo y en marzo, también se reportaron protestas similares en la ciudad.
El fenómeno desborda Santiago. En septiembre, vecinos de El Vedado bloquearon la Avenida 26 tras más de 40 horas sin luz; madres en Arroyo Naranjo cortaron una calle con sus hijos después de 48 horas sin electricidad y más de tres días sin agua; decenas de personas protestaron en Fontanar; y en Santa Clara, la presión vecinal en El Condado forzó la reparación de un transformador tras casi 36 horas sin servicio.
El patrón se repite en toda la isla: la desesperación acumulada por cortes que superan las 12, 24 y hasta 48 horas empuja a los cubanos a salir a la calle a golpear calderos como única forma de hacerse escuchar, en un país donde la protesta organizada está penalizada y la crisis eléctrica lleva años sin solución a la vista.
Preguntas frecuentes sobre las protestas por apagones en Santiago de Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué están ocurriendo cacerolazos en Santiago de Cuba?
Los cacerolazos en Santiago de Cuba son una forma de protesta de los ciudadanos en respuesta a los prolongados apagones que afectan la ciudad. Estos cortes de electricidad han dejado a diversas zonas con apenas una o dos horas de servicio eléctrico al día debido a un colapso del sistema energético nacional.
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¿Cuáles son las causas de los apagones en Cuba?
Los apagones en Cuba están provocados por una crisis estructural en el sistema energético que incluye baja capacidad de generación, fallas técnicas en las termoeléctricas y escasez de combustible. La falta de inversión y mantenimiento adecuado en la infraestructura eléctrica también contribuye al problema.
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¿Ha habido otras protestas similares en Cuba debido a los apagones?
Sí, las protestas por apagones han sido recurrentes en toda Cuba. Durante 2026, se han registrado numerosas manifestaciones en diferentes partes del país, incluyendo La Habana y otras provincias, reflejando un descontento generalizado por la crisis energética.
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¿Cómo ha respondido el gobierno cubano a las protestas por apagones?
El gobierno cubano ha respondido a las protestas por apagones principalmente con represión, incluyendo arrestos, despliegue de fuerzas policiales y cortes de internet en zonas de protesta. Sin embargo, no se han abordado las causas estructurales de la crisis energética de manera efectiva.
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¿Qué impacto tienen las protestas de estudiantes extranjeros en la imagen del régimen cubano?
Las protestas de estudiantes extranjeros, especialmente en lugares como la Facultad de Medicina de Santiago de Cuba, añaden una dimensión políticamente sensible al conflicto. Cuba comercializa la formación de médicos extranjeros como fuente de ingresos, por lo que estas protestas pueden afectar la imagen del régimen y su capacidad de atraer estudiantes internacionales.
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