
Rosa María Payá reaccionó este lunes con dureza a la publicación del Ministerio del Interior cubano (MININT) en X que difundía la reunión del canciller Bruno Rodríguez Parrilla con el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, celebrada al margen del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
Payá, comisionada de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), dirigió un mensaje directo a Türk a través de la misma red social: «Lávese las manos, porque las de @BrunoRguezP están manchadas con los crímenes de lesa humanidad de sus jefes».
La activista calificó la publicación del MININT como proveniente de «la oficina de los torturadores» y describió a esa institución como «la agencia encargada de torturar a prisioneros políticos, asesinar a opositores —como hicieron con mi padre, Oswaldo Payá—, encarcelar a menores de edad por pedir libertad y perseguir a todo el que piense distinto en Cuba».
La publicación del MININT —organismo responsable de la seguridad interna y la represión política en la isla— no es un gesto inocente: al difundir la reunión del canciller con el máximo responsable de derechos humanos de la ONU, el régimen busca proyectar una imagen de apertura y diálogo precisamente cuando la comunidad internacional debate con mayor intensidad la situación en Cuba.
El episodio se inscribe en una semana de intensa actividad diplomática en torno a la isla.
El secretario de Estado Marco Rubio advirtió el 23 de septiembre, al margen de la Asamblea General, que hay funcionarios cubanos con los que Estados Unidos «jamás podrán trabajar» porque tienen las «manos manchadas de sangre», aunque abrió simultáneamente la puerta a colaborar con otras figuras del aparato dispuestas a impulsar una transición hacia la libertad.
Rodríguez Parrilla respondió a Rubio con la frase «Miente, miente nuevamente» en una entrevista con NBC News, y en su reunión con Türk reafirmó el compromiso del gobierno cubano de «continuar garantizando el ejercicio de todos los derechos humanos por todos los cubanos», según el oficialista Granma.
El trasfondo personal de Payá es inseparable de su denuncia. Su padre, Oswaldo Payá Sardiñas, fundador del Movimiento Cristiano Liberación, murió el 22 de julio de 2012 junto con Harold Cepero en circunstancias que el régimen calificó de accidente de tráfico.
La CIDH concluyó en junio de 2023 que existen «indicios serios y suficientes» de participación de agentes estatales en ambas muertes, y el Departamento de Estado de EE.UU. afirmó en julio de 2025 que «el régimen cubano asesinó» a Payá y Cepero.
Payá fue elegida comisionada de la CIDH para el período 2026-2029, lo que le otorga una plataforma institucional desde la que amplifica sus denuncias sobre la situación en Cuba.
Días antes de este episodio, había presentado en la Universidad Internacional de Florida un plan de transición democrática para la isla en el marco del Acuerdo de Liberación firmado en marzo de 2026.
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