Cuando los defensores de la libertad se encuentran, la victoria está asegurada

José Daniel Ferrer, junto a Luis Manuel Otero, uno de los premiados por la NED. © Luis Manuel Otero / X
José Daniel Ferrer, junto a Luis Manuel Otero, uno de los premiados por la NED. Foto © Luis Manuel Otero / X

Fue motivo de profundo orgullo para los cubanos que la ceremonia de los Premios Democracia 2026 de la National Endowment for Democracy concluyera al ritmo de "Patria y Vida". Después de reconocer a tres compatriotas por su lucha contra la tiranía, Yotuel Romero, fundador e integrante de Orishas, y Eliécer Márquez Duany, El Funky, interpretaron "Patria y Vida", convertida desde el 11 de julio de 2021 en himno universal contra el totalitarismo cubano.

Resultó conmovedor ver a personas procedentes de distintas geografías, culturas y  profesiones bailar, cantar, aplaudir y hacer suya esa canción. Por unos minutos, hombres y mujeres con historias, costumbres e idiomas diferentes se unieron en un mismo reclamo: patria, vida y libertad. La escena confirmó el enorme poder de la cultura para atravesar fronteras y convertir el sufrimiento de un pueblo en una causa compartida por muchos.

La ceremonia se celebró en Mount Vernon, residencia de George Washington, primer presidente de Estados Unidos. Difícilmente podía elegirse un lugar más simbólico. Washington condujo la guerra por la independencia, presidió el nacimiento de la república y, después de dos mandatos, renunció voluntariamente al poder. Su retiro estableció una lección memorable de desprendimiento, rectitud y respeto por las instituciones. A él se atribuye una frase especialmente apropiada para esta ocasión: “La libertad, cuando comienza a echar raíces, es una planta de rápido crecimiento”.

Pero esa planta necesita ciudadanos dispuestos a cuidarla. Necesita instituciones que la defiendan y democracias solidarias que no abandonen a quienes luchan bajo regímenes represivos. Ahí radica la extraordinaria importancia de la National Endowment for Democracy, Fundación Nacional para la Democracia. Creada en 1983, con el importante apoyo del entonces presidente Ronald Reagan, la NED ayuda a organizaciones de la sociedad civil, periodistas independientes, sindicalistas, defensores de los derechos humanos y movimientos democráticos en más de 90 países. Su labor demuestra que respaldar la libertad no constituye una intromisión ilegítima: constituye solidaridad con seres humanos a quienes sus gobiernos niegan derechos universales.

Los galardonados de 2026 encarnan diferentes dimensiones de esa lucha. Friede Allen (Peace Unto All) fue reconocida por apoyar a religiosos rusos contrarios a la guerra contra Ucrania y por preservar un testimonio moral frente al intento del Kremlin de convertir la religión en instrumento del Estado.

También fue reconocido el Centro Sirio para los Medios de Comunicación y la Libertad de Expresión, por documentar abusos, defender el espacio cívico y exigir rendición de cuentas después de décadas de dictadura. El periódico etíope Addis Standard recibió el premio por su periodismo independiente en medio de restricciones, represión y ataques. Los organizadores comunitarios de la Revolución de Primavera de Myanmar fueron distinguidos por mantener la participación ciudadana y la capacidad de resistencia de sus comunidades frente a la dictadura militar.

De Cuba fueron premiados Félix Navarro Rodríguez, Maykel Castillo Pérez —Maykel Osorbo— y Luis Manuel Otero Alcántara. Félix Navarro y Maykel continúan encarcelados por la dictadura; Luis Manuel acaba de salir de prisión y se encuentra exiliado. Los tres representan la resistencia cívica, el arte rebelde y la voluntad de recuperar el espacio público confiscado por el régimen. El reconocimiento posee un valor inmenso para todos los presos políticos cubanos: les recuerda que no están solos, que sus nombres cruzan los muros de las prisiones y que el mundo democrático conoce su sacrificio.

La NED reconoció asimismo al defensor bielorruso Ales Bialiatski, Premio Nobel de la Paz. Se le concedió la Medalla al Servicio de la Democracia por décadas defendiendo a los presos políticos a pesar de la persecución y la cárcel.

Este año la NED reconoció asimismo al congresista Mario Díaz-Balart y al senador Chris Coons por su respaldo a los programas internacionales de libertad y democracia.

Fue profundamente emotivo escuchar a sacerdotes rusos, activistas de Myanmar y Bielorrusia, y al propio Bialiatski mencionar a Cuba, a nuestros presos políticos y a Oswaldo Payá. También resultó simbólico que los premios destinados a los cubanos fueran entregados por Melquiades “Mel” Martínez, quien llegó a Estados Unidos mediante la Operación Pedro Pan, y fue secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano en el gabinete del presidente George W. Bush y posteriormente senador por Florida.

Como salidas del alma fueron las palabras de Luis Manuel Otero Alcántara agradeciendo en su nombre y en el de Maykel "Osorbo", por el importante reconocimiento recibido y su llamado a todos los presentes a llevar en sus mentes y corazones a quienes más sufren en la lucha por la libertad: los prisioneros políticos.

En mi discurso agradecí a la NED, a los miembros del Senado y de la Cámara de Representantes, al presidente Donald Trump, al secretario de Estado Marco Rubio y al pueblo estadounidense por todo lo que han hecho y continúan haciendo por la libertad de las naciones sometidas a tiranías. La solidaridad de Estados Unidos sigue siendo indispensable:  cuando la democracia más influyente del mundo abandona a quienes resisten, los dictadores avanzan; cuando los respalda con firmeza, los perseguidos recuperan esperanza.

Eventos como este permiten que luchadores de Rusia, Bielorrusia, Siria, Etiopía, Myanmar y Cuba se conozcan, intercambien experiencias y comprendan que enfrentan variantes de un mismo enemigo. Las dictaduras mantienen estrechas relaciones, coordinan posiciones en organismos internacionales, comparten técnicas represivas y se ofrecen respaldo político, económico y propagandístico. Sus víctimas también debemos acercarnos, apoyarnos y actuar solidariamente.

Václav Havel resumió el espíritu de toda resistencia democrática con una sentencia imperecedera: "La verdad y el amor deben prevalecer sobre la mentira y el odio". Para hacerla realidad, los defensores de la libertad debemos unirnos y concentrar nuestras energías en liberar a nuestros pueblos y acompañar a toda nación sometida.

Porque la democracia podrá ser imperfecta y necesitar correcciones permanentes, pero continúa siendo, como recordó Winston Churchill, “la peor forma de gobierno, excepto por todas las demás que se han ensayado hasta el momento".

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José Daniel Ferrer García

José Daniel Ferrer García (Palma Soriano, 1970). Coordinador de UNPACU y presidente del Partido del Pueblo.






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