
Un total de nueve personas fueron detenidas este miércoles en el barrio de La Marina, en la ciudad de Matanzas, tras un operativo policial contra una casa de juegos prohibidos.
Entre los arrestados figura el propietario del inmueble, quien facilitaba el local para la actividad ilegal, según el informó el perfil de Facebook «Con Todos La Victoria», página afín al Ministerio del Interior (MININT) en esa provincia.
En el lugar fueron incautados mesas, cartas, fichas de dominó y dados, elementos propios de juegos como el bacaraná, los números —variante local de la bolita o charada— y las apuestas con dados.
El operativo según el perfil oficialista
La publicación, redactada con el tono triunfalista habitual de estos perfiles vinculados al MININT, describió el operativo como un golpe al «vicio» y al «desorden social».
«Así se desarticula un lugar donde el vicio hace su estrago entre fichas, bacaraná, números, dinero y exceso de adrenalina, que en muchas ocasiones tienen un desenlace muy distante de la concordia y el orden social», señala el texto.
Sobre el destino de los arrestados, la publicación indicó que «los detenidos se enfrentarán a los designios que la Ley depara para estos casos».
La publicación cerró con la consigna «¡Frente al delito, las ilegalidades e indisciplinas sociales, tolerancia CERO!».
La reacción ciudadana: prioridades cuestionadas
La publicación oficialista generó una respuesta mayoritariamente crítica en redes sociales.
Numerosos usuarios cuestionaron que las autoridades persigan a adultos que apuestan voluntariamente su dinero, mientras una cifra creciente de robos y asaltos, muchos de ellos incluso con heridos o víctimas mortales, quedan sin resolver.
«Lo que tienen que hacer es coger a los que están asaltando y robando; a esos son a los que tienen que coger», escribió un internauta.
Otro preguntó: «¿Y qué harán con los ladrones?».
La distinción entre el juego y los delitos con víctimas directas apareció de forma recurrente.
«Jugar no es robar, jugar no es matar; sin embargo, pasan otras cosas y no pasa nada», expresó un usuario.
Algunos pusieron en duda la imparcialidad del operativo: «Donde yo vivo hay una y no pasa nada», señaló una persona; mientras otra ironizó: «Ya abrieron otra al lado».
Matanzas, la provincia más violenta del país
El contexto hace aún más llamativa la elección del operativo.
En el primer semestre de 2026, Matanzas desplazó a La Habana como la provincia con más asesinatos, asaltos y robos de Cuba, según el Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana (OCAC).
La llamada Atenas de Cuba registró al menos 18 asesinatos y 21 asaltos documentados y, junto a Granma, el 50,8% de los 592 robos verificados en todo el país.
A escala nacional, la criminalidad en Cuba sigue escalando: el OCAC registró 2,833 delitos verificados en 2025, un aumento del 115% frente a 2024.
El propio MININT reconoció en febrero de 2026 un alza del 25% en los delitos contra la propiedad.
En ese escenario, la pregunta que formularon decenas de cubanos en los comentarios resume el problema: «¿A cuántos asesinos, ladrones y asaltantes han cogido? ¿Cuántas denuncias con suficientes pruebas han resuelto?».
Lo que dice la ley y lo que persiste en la práctica sobre el juego en Cuba
A partir del triunfo de la Revolución en 1959, el nuevo gobierno restringió progresivamente los juegos de azar en Cuba hasta su prohibición total.
El Código Penal de 2022 (Ley 151) mantiene esa prohibición y establece penas de uno a tres años de privación de libertad para banqueros, colectores o promotores de juegos ilícitos.
El artículo 281 establece penas de tres a ocho años de prisión cuando los delitos previstos en sus apartados anteriores son cometidos por dos o más personas, aunque la información disponible no permite determinar qué cargos podrían imputarse a cada uno de los nueve detenidos.
Pese a ello, prácticas como la bolita o charada han sobrevivido de forma clandestina durante más de seis décadas, guiándose hoy por los resultados de loterías en Estados Unidos.
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