Anna Sofía Benítez Silvente, conocida como Anna Bensi, llegó este jueves junto a su madre, Caridad Silvente, al tribunal donde ambas enfrentan juicio en La Habana, entre aplausos y expresiones de apoyo de varias personas que lograron acercarse al lugar, mientras la joven denunciaba un amplio operativo policial desde que salió de su vivienda.
«No temas, no temas. Estamos con ustedes. No has hecho nada. Solo dices la verdad», se escucha decir a varias personas.
Bensi aseguró que ambas se sentían «impotentes» ante la presencia policial desplegada desde primeras horas de la mañana en los alrededores de su vivienda y durante el recorrido hacia el tribunal.
«Nos sentimos impotentes porque desde que salimos de la casa, bueno, desde que despertamos hoy, tenemos un despliegue policial por toda la zona. Son patrullas, son policías, decenas de policías vestidos de civil», afirmó la joven activista.
Bensi aseguró que también había agentes vestidos de civil en las inmediaciones del tribunal y denunció que fueron vigiladas durante todo el trayecto.
«De hecho, aquí hay, por todo esto, hay policías vestidos de civil. Policías vestidos normal», afirmó.
«Cuando veníamos de camino, como si fuésemos unas delincuentes, nos estaban patrullando todo el camino», declaró.
Antes de la celebración de la vista judicial se reportaron además detenciones y restricciones de movimiento contra personas que pretendían acompañar a Bensi y Silvente.
Entre los detenidos denunciados figuran el activista cristiano David Espinosa Martínez y el pastor Rolando Fidel Pérez Lora, conocido como «Pregonero de Cristo».
Bensi se refirió directamente a la detención de «Pregonero de Cristo» y aseguró que, según la información que había recibido, fue llevado por las autoridades sin que le ofrecieran una explicación.
«Se llevaron a Pregonero de Cristo, esposado como si fuese un criminal. Y no le dieron ninguna justificación», afirmó.
La joven vinculó directamente esa detención con las restricciones que, según ella, enfrentan quienes expresan posiciones críticas en Cuba.
«Se lo llevaron porque, literalmente, Cuba es una dictadura en donde uno no puede pensar diferente», sostuvo.
En otro momento, Bensi apeló a su fe y expresó su confianza en que, pese a sus dudas sobre el proceso judicial, Dios actuaría con justicia.
«Así que hoy lo que tenemos que hacer es que la verdad disculpe y que mi Dios se glorifique», dijo.
La joven volvió entonces a cuestionar que el proceso pudiera desarrollarse con garantías.
«¿Va a ser justo el juicio cuando estamos gobernados por un Estado de injusticia? No va a ser justo el juicio. Pero yo tengo un Dios justo. ¡Amén!», concluyó.
Las denuncias de Bensi coinciden con reportes de vigilancia domiciliaria y restricciones para impedir que activistas, periodistas y otras personas llegaran al Tribunal Municipal Popular de La Habana del Este, en Cojímar.
Integrantes del proyecto juvenil Fuera de la Caja Cuba aseguraron que agentes les habían comunicado que no podían abandonar sus viviendas hasta después de las 11:00 de la mañana. El colectivo denunció patrullas y agentes frente a las casas de varios de sus miembros.
Anna Bensi y Caridad Silvente están acusadas de «actos contra la intimidad personal y familiar» por grabar y publicar en redes sociales la visita de un agente del Ministerio del Interior que acudió a su vivienda para entregar una citación de la Seguridad del Estado.
El proceso comenzó en marzo y ambas permanecen bajo reclusión domiciliaria y con prohibición de salir del país.
El caso había sido archivado inicialmente, pero fue reactivado después de que el suboficial del MININT Yoel Leodán Rabaza Ramos, quien aparece en el video, presentara una querella.
Según ha explicado Bensi, el abogado del querellante solicita dos años de limitación de libertad para cada una.
En los días previos a la vista, artistas, figuras religiosas, activistas y creadores de contenido difundieron mensajes de apoyo a madre e hija. Las muestras de solidaridad se intensificaron este jueves coincidiendo con el juicio.
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