El Tribunal Municipal Popular de La Habana del Este declaró culpables este jueves a Anna Bensi y a su madre, Caridad Silvente, y sentenció a cada una a dos años de limitación de libertad por el delito de «actos contra la intimidad personal y familiar», tras haber grabado y difundido en redes sociales un encuentro con un agente del Ministerio del Interior (MININT).
«Nos declararon culpables a mi mamá y a mí por el delito que se nos estaba imputando, supuesto delito», confirmó Bensi en una declaración grabada a las puertas del tribunal, en Cojímar, donde familiares, amigos y medios de prensa aguardaban el resultado del proceso.
La joven calificó el veredicto como «una injusticia».
El fallo fue comunicado oralmente y madre e hija deberán esperar la sentencia escrita para conocer los fundamentos y términos de la decisión judicial.
Dos años de limitación de libertad para cada una
El proceso se originó el 10 de marzo pasado, cuando el suboficial Yoel Leodán Rabaza Ramos acudió al domicilio de ambas para entregar una citación de la Seguridad del Estado.
Madre e hija grabaron el encuentro y posteriormente difundieron las imágenes en redes sociales. El 25 de marzo fueron instruidas de cargos y sometidas a reclusión domiciliaria, además de recibir una prohibición de salida del país.
La causa fue archivada inicialmente, pero reabierta en julio tras una querella presentada por el propio agente.
Según explicó Bensi, Rabaza Ramos había solicitado inicialmente «un video de disculpa pública para recuperar su moral».
La representación legal del querellante pidió después una sanción más severa: dos años de privación de libertad para Anna Bensi y dos años de limitación de libertad para su madre.
El tribunal no acogió la petición de encarcelamiento contra la joven y terminó imponiendo a ambas la misma sanción de dos años de limitación de libertad.
El proceso estuvo presidido por la jueza Zamira Marrero Morgado, señalada por activistas por haber integrado un tribunal que juzgó a manifestantes de las protestas del 11 de julio de 2021 en La Güinera.
Detenciones y fuerte vigilancia durante el juicio
La jornada estuvo marcada por un amplio operativo de la policía y Seguridad del Estado, con detenciones, vigilancia y restricciones denunciadas por activistas que intentaban llegar hasta el tribunal.
El pastor evangélico Rolando Fidel Pérez Lora, conocido como «Pregonero de Cristo», fue detenido cuando intentaba acudir al juicio. También fue arrestado el activista cristiano David Espinosa Martínez, mientras que periodisas y otros activistas denunciaron vigilancia y restricciones para salir de sus viviendas.
Pese al operativo, Bensi llegó al tribunal entre aplausos de quienes consiguieron congregarse en el lugar.
«No somos criminales», declaró antes de entrar.
El proceso provocó numerosas muestras de solidaridad dentro y fuera de Cuba. La Convención Bautista de Cuba Occidental, los religiosos Sor Nadieska Almeida y el padre Lester Zayas; los artistas Haydée Milanés, Luis Silva, La Diosa, Andy Vázquez y Claudia Valdés; los influencers Kristoff Kriollo y Claudia Artiles; y los congresistas cubanoamericanos Carlos Giménez y María Elvira Salazar, se pronunciaron sobre el caso.
Salazar calificó el proceso como «un acto desesperado de una dictadura moribunda que intenta intimidar y silenciar al pueblo cubano».
La Embajada de Estados Unidos en Cuba también reaccionó este jueves con un mensaje de respaldo: «Pensar diferente no es un crimen».
Por su parte, la organización de asesoría legal Cubalex había defendido desde el inicio del proceso que grabar la actuación de agentes policiales constituye un ejercicio legítimo de derechos ciudadanos.
Tras conocer el veredicto, Bensi agradeció a quienes la acompañaron durante el juicio y dijo que ahora esperará la sentencia escrita. «Dios tiene el control», afirmó.
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