
Un tribunal federal de Texas sentenció a cadena perpetua a Rassian Nateray Comer, ciudadano estadounidense de Louisiana, por causar un accidente que mató a cuatro personas mientras transportaba ilegalmente a 11 inmigrantes en 2023, según anunció el Departamento de Seguridad Nacional este jueves.
El hecho ocurrió el 13 de marzo de 2023 en Ozona, Texas, cuando un agente del Departamento de Seguridad Pública estatal intentó detener el vehículo que conducía Comer, en el que viajaban 11 inmigrantes mexicanos indocumentados.
En lugar de obedecer la señal policial, Comer huyó a velocidades superiores a 100 millas por hora, llegando a circular en sentido contrario por la Interestatal 10.
Lejos de intentar detener la huida, el conductor transmitió la persecución en vivo por Facebook Live, mostrando el velocímetro marcando 105 mph y los autos policiales detrás de él.
La persecución terminó de forma trágica cuando Comer pasó un semáforo en rojo y embistió una camioneta en la que viajaban María Tambunga y su nieta de siete años, Emilia Brooke Tambunga.
Ambas murieron en el impacto, al igual que dos de los inmigrantes que iban en el vehículo de Comer. Los nueve restantes resultaron con heridas graves.
Detenido en la escena, Comer admitió ante las autoridades que aquel era su cuarto viaje de contrabando de personas. En su vehículo también se encontró una pistola robada.
El proceso judicial se extendió por más de tres años. En junio de 2026, Comer se declaró culpable de un cargo de conspiración para transportar extranjeros ilegales con resultado de muerte, 11 cargos de transporte de extranjero ilegal con resultado de muerte, y un cargo de posesión de arma de fuego robada.
El 25 de septiembre, el juez James Wesley Hendrix del Distrito Norte de Texas impuso la sentencia de cadena perpetua, además de cinco años de libertad supervisada y una evaluación especial de $1,300.
La investigación fue conducida por la División de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), con apoyo de varias agencias estatales y locales de Texas.
El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, calificó a Comer de «monstruo» y expresó que las víctimas «deberían seguir vivas hoy, y lo estarían si no fuera por este criminal que puso en peligro tantas vidas solo por dinero».
«HSI continuará trabajando con sus socios para perseguir las redes de contrabando que se lucran con vidas humanas y dejan tragedias a su paso», advirtió Judy Pardo, agente especial adjunta en funciones de HSI Dallas.
El fiscal federal Ryan Raybould subrayó la gravedad del caso: «Estas eran vidas inocentes, arrebatadas en un instante por un traficante de personas cuyas acciones mostraron un desprecio absoluto por todos los que compartían la carretera. Ninguna sentencia puede restaurar lo que se perdió, pero sí envía un mensaje claro: cuando los criminales apuestan con vidas humanas, responderemos con todo el peso del gobierno federal».
El caso se suma a una serie de tragedias vinculadas al tráfico de migrantes en Texas. En junio de 2026, 39 migrantes, entre ellos cubanos, quedaron atrapados en un tráiler en llamas durante una persecución policial en el sur del estado.
El antecedente más grave sigue siendo el de San Antonio en junio de 2022, cuando 53 migrantes murieron asfixiados en un tráiler abandonado bajo el sol, considerado el peor caso de tráfico humano en la historia reciente de Texas.
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