
Voluntarios de Cáritas Camagüey iniciaron este sábado la entrega de ayuda humanitaria estadounidense en la comunidad rural de Lugareño, municipio de Minas, donde 300 familias recibieron kits de alimentos y artículos de aseo como parte del programa de asistencia de 100 millones de dólares que el gobierno de Estados Unidos destinó al pueblo cubano, según precisó la página web de Cáritas Cuba.
El cargamento había llegado el jueves al aeropuerto Internacional Ignacio Agramonte de Camagüey, con la presencia de Monseñor Wilfredo Pino Estévez, arzobispo de la Arquidiócesis de Camagüey, y María Rosa Rodríguez Aguilar, directora de Cáritas Camagüey. En esa recepción se descargaron 700 módulos en total: 300 con destino a Lugareño y 400 para familias de Nuevitas.
El padre Reynaldo, vicario parroquial, acompañó la jornada de distribución en Lugareño junto al equipo de voluntarios locales y parte del personal de Cáritas Camagüey.
Los voluntarios habían recibido formación previa para garantizar una entrega organizada y transparente, y ya tenían identificadas a las familias más vulnerables de la comunidad según criterios establecidos con anterioridad.
Cada módulo incluye alimentos básicos —arroz, frijoles, aceite, azúcar, espaguetis, sardinas y atún— además de artículos de higiene como jabones, crema dental y cepillos de dientes.
Entre los beneficiarios priorizados figuran adultos mayores que viven solos, embarazadas, madres lactantes, personas con discapacidad y familias con niños menores de cinco años en situación de riesgo.
Según el comunicador de Cáritas Camagüey, Yurguit Estrada Santos, «la jornada transcurrió en un ambiente donde se respiraba la gratitud de aquellos que con mucha sencillez y con la calidez de las personas de campo, abrían las puertas de sus hogares a quienes traían un alivio para sus necesidades más esenciales de alimentación, aseo y almacenamiento de agua».
Lugareño es el primer punto de entrega del cargamento recibido en Camagüey, y su distribución marca la llegada del programa a esta provincia del centro-oriente de la Isla.
El programa opera exclusivamente a través de la red de la Iglesia Católica —Cáritas Cuba y Catholic Relief Services (CRS)—, sin intermediación del régimen cubano. De los 100 millones de dólares totales, 60 millones se canalizan por esa vía, mientras que los 40 millones restantes se distribuyen mediante otras organizaciones independientes.
La distribución en Camagüey se enmarca en la expansión del programa a cinco provincias —Camagüey, Ciego de Ávila, Cienfuegos, Matanzas y Pinar del Río— anunciada por la Embajada de Estados Unidos en La Habana a mediados de septiembre.
La iniciativa arrancó en julio de 2026 en la Arquidiócesis de La Habana, con entregas en Bejucal y Alquízar, y se fue extendiendo progresivamente. A mediados de septiembre, un cargamento llegó a Santa Clara para la Diócesis de Cienfuegos, donde unos 50 voluntarios distribuyeron 700 kits de alimentos y 700 de higiene en una sola jornada.
El objetivo total del programa es alcanzar entre 100,000 y 120,000 familias en todo el país, según los datos del plan de asistencia diseñado por Washington y coordinado con Cáritas Cuba.
Vídeos relacionados:
Archivado en: