
La historiadora y activista Alina Bárbara López Hernández advirtió este sábado que las iglesias cristianas de Cuba tienen el potencial de convertirse en una fuerza política capaz de desafiar al régimen, si sus millones de fieles asumen como mandato de fe la defensa del perseguido y la lucha contra la injusticia.
En un análisis publicado en su perfil de Facebook, López escribió: «Si los millones de fieles que existen en Cuba empiezan a percibir como una tarea grata a Cristo la protección al perseguido y la lucha contra la injusticia, el Estado cubano se comprará un enemigo poderoso».
El texto parte de los eventos del viernes 2 de octubre, cuando Ariel Limias Leyva recorrió varias calles de Centro Habana con una pancarta antigubernamental y logró subir la escalinata del Capitolio de La Habana —un espacio históricamente custodiado— mientras las fuerzas del orden estaban dispersas vigilando el juicio contra Ana Sofía Benítez Silvente (Anna Bensi) y su madre, así como las viviendas de periodistas y pastores cristianos.
Limias Leyva fue trasladado a Villa Marista, el principal centro de detención e interrogatorio de la Seguridad del Estado en La Habana, en la madrugada del sábado, según confirmó su esposa Yulia Morales. La mujer alertó además sobre el delicado estado de salud de su esposo: «Tuvo un infarto recién el 18 de enero, y tiene tratamiento para el corazón».
López, que declara no profesar ninguna religión pero analiza el fenómeno desde su formación como historiadora, señala que ese episodio revela una brecha estructural del régimen: la disidencia crece, en sus palabras, «en progresión geométrica» mientras los efectivos del orden lo hacen «en progresión aritmética», y una economía colapsada reduce aún más la capacidad del Estado para sostener múltiples frentes de represión simultáneos.
«Aunque pueda parecerlo, no es lo mismo tener el poder que tener el control», escribió la activista.
El factor que considera más significativo es la articulación de varias denominaciones históricas —bautistas, pentecostales y metodistas— en declaraciones explícitamente críticas sobre la represión a sus miembros. El 30 de septiembre, la Iglesia Metodista en Cuba, la Convención Bautista de Cuba Occidental y la Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba, Asambleas de Dios, publicaron pronunciamientos de respaldo a Anna Bensi y su madre, condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar a un agente del MININT.
Ese mismo día del juicio, fue arrestado un pastor evangélico que intentaba asistir a la vista, y también fue detenido un activista cristiano con el mismo propósito.
López traza una línea histórica para sostener su argumento: el cristianismo primitivo se impuso al Imperio Romano, y las denominaciones protestantes nacieron precisamente de la resistencia organizada de los fieles ante el enjuiciamiento de Martín Lutero. Cita además a Sun Tzu para describir la estrategia represiva del régimen: «Si abres varios frentes de combate, débil será tu posición y fuerte la posición de tu enemigo».
El análisis llega en un momento de represión acumulada. El Observatorio Cubano de Conflictos registró 1,415 protestas en julio de 2026, récord histórico, y Cubalex contabilizó casi 2,000 acciones represivas en el primer semestre del año. El periodista Henry Constantin permanece en prisión preventiva desde mediados de septiembre, y se anunciaron peticiones fiscales de ocho y diez años para los jóvenes del proyecto El 4tico.
La propia López, que desde junio de 2024 cumple arresto domiciliario como medida cautelar, ha sido detenida al menos cinco veces en 2026 cuando intentaba realizar su protesta cívica mensual en Matanzas.
«Acaban de abrir un poderoso frente nuevo, será difícil cerrarlo. Se suma a otros más antiguos, y a los que vendrán», concluyó. «Ningún sistema de exclusión ha sido eterno».
Vídeos relacionados:
Archivado en: