
Sonia Díaz, esposa del exboxeador cubano Andrés Aldama, campeón olímpico en Moscú 1980 y medallista de plata en Montreal 1976, pidió ayuda pública ante la difícil situación que atraviesa su familia en Matanzas.
La petición fue difundida por la historiadora y activista Alina Bárbara López Hernández, vecina del mismo reparto Armando Mestre donde reside la familia, quien denunció en Facebook problemas de vivienda, escasez de alimentos, falta de medicamentos y ausencia de respuestas de las autoridades.
«Sonia me pidió la ayude a visibilizar la situación por la que atraviesa su familia. Ellos residen en el reparto Armando Mestre, en un apartamento ubicado en el cuarto piso que tiene graves problemas constructivos y se filtra por todas partes», escribió López Hernández.
Según explicó, meses atrás el director provincial del Instituto Nacional de Deportes (INDER) en Matanzas autorizó una brigada para realizar reparaciones en la vivienda, pero los trabajos quedaron inconclusos.
«Dejaron el trabajo a medias porque, al decir del jefe de la brigada, no había presupuesto para pagar el trabajo. Todavía esperan una solución», señaló.
A las dificultades materiales se suman los problemas de salud dentro de la familia.
El hijo de Aldama padece desde la adolescencia una enfermedad psiquiátrica y necesita tomar olanzapina de manera permanente, pero, según la familia, no han logrado conseguir el medicamento en las farmacias.
El propio exboxeador, de 70 años, padece además demencia y diabetes.
«Me cuenta que su esposo Andrés padece demencia y además es diabético, que tienen una difícil situación, con carencia de alimentos, que aun así se han dirigido al gobierno y al INDER sin resultado», relató la activista.
Andrés Aldama, nacido el 9 de abril de 1956 en Matanzas, es una de las figuras históricas del boxeo cubano. Ganó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976, tras caer en la final ante el estadounidense Sugar Ray Leonard.
Cuatro años después alcanzó el título olímpico en Moscú 1980, en la división wélter, al vencer al ugandés John Mugabi.
La denuncia sobre Aldama recuerda otros casos recientes de antiguas figuras del deporte cubano que han sido mostradas en condiciones precarias.
En julio, el exbasquetbolista olímpico Félix Morales Alfonso, también de Matanzas, fue visto en aparente situación de abandono en Cárdenas.
En marzo, familiares y allegados denunciaron que el exboxeador Gaspar Casamayor, reconocido como «Gloria Deportiva» por el INDER, pedía dinero en las calles de Santiago de Cuba.
La falta de olanzapina mencionada por la familia de Aldama ocurre además en medio de una grave crisis de medicamentos en Cuba. En junio de 2026, entre el 69% y el 70% de los fármacos incluidos en el cuadro básico cubano se encontraban en falta total o con baja cobertura nacional.
«La familia de Aldama, como la de tantas personas que le dieron gloria al deporte nacional, y como la de tantos cubanos, se encuentra en una condición de pobreza y desamparo», concluyó López Hernández.
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