
El Servicio de Impuestos Internos de Estados Unidos (IRS) está aplicando desde 2026 un nuevo mecanismo que puede evitar automáticamente determinadas multas a contribuyentes que, pese a cometer un retraso puntual, cuentan con un buen historial de cumplimiento tributario.
El programa se denomina Automatic Exemption from Penalty (AEP), o Exención Automática de Multas, y representa un cambio importante frente al sistema anterior: quienes califican ya no tienen que llamar al IRS ni presentar una solicitud específica para obtener el alivio.
En lugar de imponer primero la multa y obligar posteriormente al contribuyente a pedir que sea retirada, el IRS puede identificar automáticamente a las personas o empresas elegibles y evitar que determinadas penalizaciones lleguen a ser impuestas.
La medida comenzó a implementarse durante el verano de 2026 y puede aplicarse a declaraciones originales elegibles correspondientes al año tributario 2025 y posteriores, así como a determinadas declaraciones trimestrales de 2026 en adelante, según explica el IRS en su guía oficial sobre alivio administrativo de multas.
Qué multas puede evitar automáticamente el IRS
El AEP se concentra principalmente en tres tipos de incumplimientos:
Presentar tarde una declaración de impuestos.
Pagar tarde determinados impuestos adeudados.
No realizar a tiempo determinados depósitos tributarios, especialmente en el caso de empleadores.
Para los contribuyentes individuales, una de las más importantes es la multa por no presentar la declaración a tiempo.
Normalmente, el IRS puede cobrar por presentación tardía un 5 % del impuesto no pagado por cada mes o fracción de mes de retraso, hasta un máximo general del 25 %. La multa por no pagar, por su parte, suele comenzar en un 0,5 % mensual del impuesto pendiente y también puede alcanzar determinados límites establecidos por ley.
El nuevo programa puede impedir que esas penalizaciones sean aplicadas cuando el contribuyente cumple todos los requisitos.
El requisito principal: tres años de buen historial
No basta simplemente con que sea la primera vez que alguien se retrasa.
El IRS exige un historial de cumplimiento oportuno durante los tres años anteriores o, en el caso de determinadas declaraciones trimestrales, durante los 12 trimestres consecutivos anteriores.
Entre los criterios publicados por la agencia se encuentra que el mismo tipo de declaración haya sido presentado a tiempo durante ese período.
Además, durante esos años anteriores no debe haber determinadas multas que descalifiquen al contribuyente. Una excepción importante es la multa relacionada con impuestos estimados, que por sí sola no impide acceder al AEP.
También puede seguir existiendo elegibilidad cuando una multa anterior fue posteriormente eliminada por una causa razonable aceptada por el IRS o por un error de la propia agencia.
Qué formularios pueden calificar
La lista publicada por el IRS incluye algunas de las declaraciones más utilizadas por personas y empresas en Estados Unidos.
Formulario 1040.
Formulario 1065.
Formulario 1120.
Formularios 940, 941, 943, 944 y 945.
Formulario CT-1.
Esto significa que el beneficio no está limitado a contribuyentes individuales. También puede alcanzar a determinados negocios y empleadores que cumplan los requisitos.
En el caso de las empresas existen condiciones adicionales relacionadas, entre otras cosas, con el historial de depósitos de impuestos federales.
No todos los formularios están incluidos
El alivio automático no cubre cualquier declaración ni cualquier tipo de multa.
El IRS señala expresamente que determinadas declaraciones que se presentan solo una vez o como consecuencia de acontecimientos específicos no son elegibles.
Entre los ejemplos mencionados por la agencia aparecen el Formulario 706, relacionado con impuestos sobre sucesiones, y el Formulario 709, utilizado para determinadas donaciones.
Tampoco están cubiertas, entre otras, las denominadas multas diarias por morosidad ni determinadas penalizaciones vinculadas a declaraciones informativas.
La propia publicación oficial del IRS advierte contra una interpretación demasiado amplia del programa: las multas tributarias no han desaparecido y los contribuyentes siguen obligados a presentar, pagar y realizar sus depósitos en las fechas correspondientes.
No tienes que solicitar el beneficio si calificas
Esta es una de las principales diferencias respecto al antiguo sistema conocido como First Time Abate (FTA).
Cuando el AEP corresponde, el IRS revisa sus registros durante el procesamiento de la declaración original y determina automáticamente si el contribuyente reúne los requisitos.
Si califica, la agencia no impone las multas cubiertas por el programa y posteriormente envía un aviso explicando que el alivio fue aplicado debido al historial de cumplimiento.
En principio, quien recibe esa comunicación no necesita responder ni presentar otro formulario.
Si, por el contrario, el contribuyente recibe una notificación en la que aparece una multa y considera que debía haber calificado para el AEP, el IRS recomienda ponerse en contacto con la agencia.
El impuesto y los intereses no desaparecen
Este es probablemente el punto que más conviene tener claro.
Que el IRS no imponga una multa bajo el AEP no significa que perdone la deuda tributaria.
El contribuyente continúa siendo responsable de cualquier impuesto pendiente, de los intereses correspondientes sobre ese impuesto y de cualquier otra penalización que no esté cubierta por el programa.
Por ejemplo, una persona puede reunir los requisitos para que no se le cobre la penalización por no pagar a tiempo, pero seguir debiendo el impuesto original y los intereses acumulados sobre ese saldo.
Qué ocurre con el antiguo First Time Abate
El AEP está sustituyendo progresivamente al programa First Time Abate, que durante años permitió a contribuyentes con buen historial solicitar la eliminación de determinadas multas.
La diferencia fundamental es que el FTA generalmente requería que el contribuyente contactara al IRS para solicitar el beneficio. Con AEP, la revisión pasa a ser automática.
Durante el período de transición todavía pueden existir declaraciones de 2025 o declaraciones trimestrales de 2026 que hayan sido procesadas antes de la entrada en funcionamiento del nuevo sistema y que puedan acogerse al antiguo procedimiento.
El IRS señala que AEP sustituirá por completo a First Time Abate para las declaraciones originales elegibles con fechas de vencimiento a partir del 1 de enero de 2027.
Por qué el cambio es especialmente relevante en octubre
El nuevo mecanismo llega en un momento importante del calendario tributario estadounidense.
Como explicó recientemente CiberCuba, el próximo 15 de octubre de 2026 vence, para la mayoría de los contribuyentes que solicitaron una prórroga, el plazo adicional para presentar su declaración federal correspondiente a 2025.
Quienes presenten correctamente antes de esa fecha dentro de una extensión válida no están presentando tarde por el simple hecho de hacerlo después de abril.
Sin embargo, quien deje vencer también el plazo prorrogado podría enfrentarse a una penalización por presentación tardía.
En esos casos, un contribuyente con el historial requerido podría resultar elegible para el nuevo alivio automático, siempre que la declaración y la penalización estén entre las cubiertas por el programa.
La extensión para presentar tampoco cambió la fecha general en la que debía pagarse el impuesto correspondiente a 2025, por lo que pueden seguir acumulándose intereses sobre cantidades pendientes.
Qué hacer si no calificas
Quedar fuera del AEP no significa necesariamente que no exista ninguna otra posibilidad de alivio.
El IRS mantiene la posibilidad de solicitar la reducción o eliminación de determinadas multas por causa razonable cuando las circunstancias justifican el incumplimiento.
Esos casos son evaluados individualmente y pueden depender de hechos como enfermedades graves, desastres, imposibilidad de acceder a registros u otras circunstancias que hayan impedido cumplir pese a haber actuado con la diligencia razonable.
Los contribuyentes que reciben una carta o aviso del IRS deben revisar específicamente qué multa se les está cobrando, a qué año corresponde y si el propio sistema ya consideró el AEP antes de pagar o presentar una solicitud de alivio.
El cambio supone que una infracción puntual ya no tiene que convertirse necesariamente en una multa para quienes mantienen un historial sólido de cumplimiento, pero no convierte los retrasos en una opción sin consecuencias: el impuesto pendiente y sus intereses continúan existiendo aunque la penalización cubierta sea evitada.
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