Una cubana residente fuera de la isla desató una avalancha de reacciones en TikTok con un video de casi cinco minutos en el que confronta directamente a sus compatriotas que permanecen en Cuba y cuestiona con dureza su falta de unidad ante la crisis que vive el país.
La tiktoker, identificada como @mini_lolita92, arranca el video con una pregunta que resume toda su frustración: «¿A ustedes les gusta la forma en la que están viviendo? ¿A ustedes les gusta que las personas que vivimos fuera de Cuba tengamos que seguir dando el paso al frente por ustedes?».
El mensaje tiene un marcado tono emotivo, con la mujer al borde del llanto y recurriendo al lenguaje coloquial cubano en varias de sus intervenciones.
El núcleo de su crítica apunta a una contradicción que, según ella, resulta insoportable: «Son capaces de utilizar todo ese valor que tienen para abusar, para matar, para robar, para asaltar, para aprovecharse de que poco el lucha lo que tiene es quitárselo. Pero, sin embargo, no son capaces de utilizar toda esa valentía con quien realmente se lo merece».
La mujer afirma llevar años sin pisar la isla y asegura que ya no le importa si le prohíben regresar: «Yo tengo años sin ir a Cuba y a mí me da exactamente igual que a mí no me dejen entrar más a Cuba». Reconoce, sin embargo, que tiene familiares y amistades allí y que sufre desde la distancia.
Su llamado central es a una movilización masiva, pero con una advertencia explícita: «Si son dos o tres los que se van a tirar para la calle, no se tiren, no vale la pena. Si no hay masividad y unidad, no lo hagan. Porque al final siguen los mismos, tirándose los dos o tres los mismos, y los otros sentados en su casa esperando a ver qué es lo que va a pasar».
También interpela a las instituciones religiosas de la isla —«hermandades, potencias y cultos»— y les pregunta qué están haciendo ante la crisis y si creen que la solución es «permanecer callados».
La tiktoker rechaza de plano que su mensaje sea político o que tenga que ver con el embargo o con la política exterior estadounidense: «Que nadie me venga a hablar a mí de un bloqueo, ni me vengan a hablar de un embargo, ni nada de eso, que yo estoy hablando de las cosas internas de Cuba, del sistema de Cuba».
Anticipa las críticas que recibirá —que está incitando a la violencia o que habla con facilidad desde fuera— y las descarta sin rodeos. Asegura que, si estuviera en Cuba, «o estaría presa o muerta, una de las dos». Cierra con una advertencia: «A mí no me van a callar. Ni voy a parar tampoco».
El video se inscribe en un fenómeno recurrente dentro de la diáspora cubana en las redes sociales, donde emigrantes expresan su agotamiento tanto con la situación en la isla como con la que consideran una actitud pasiva de quienes allí permanecen.
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