
Un nuevo sondeo electoral en Florida muestra una fotografía bastante diferente a la que reflejaban algunas encuestas de hace apenas unas semanas: el republicano Byron Donalds aparece siete puntos por delante del demócrata David Jolly en la carrera por la gobernación y, además, recupera terreno entre los votantes hispanos.
La encuesta de NBC6/Telemundo Station Group realizada por Mason-Dixon sitúa a Donalds con un 48% de intención de voto, frente al 41% de Jolly.
Otro 10% de los entrevistados permanece indeciso y alrededor del 1% apoya a otro candidato.
La elección se celebrará el próximo 3 de noviembre y decidirá quién sustituirá a Ron DeSantis al frente de Florida después de sus dos mandatos consecutivos como gobernador.
El dato que más llama la atención está entre los hispanos
Entre los votantes hispanos consultados por Mason-Dixon, Donalds obtiene ahora un 48% frente al 43% de Jolly.
El resultado resulta especialmente relevante porque una encuesta anterior mostraba una situación completamente diferente.
A mediados de septiembre, un sondeo de St. Pete Polls situaba a ambos candidatos prácticamente empatados en el conjunto del estado: Donalds tenía 43,5% y Jolly 43,4%.
En aquella encuesta, sin embargo, Jolly aparecía por delante entre los hispanos por 48% frente a 39% para Donalds.
CiberCuba informó entonces sobre esa situación al analizar la ofensiva de la campaña de Donalds para recuperar el voto hispano, incluida una inversión de al menos un millón de dólares en publicidad en español.
Pero los resultados de ambas encuestas no deben compararse como si se tratara de una medición continua realizada por la misma empresa.
St. Pete Polls y Mason-Dixon emplearon muestras, fechas y metodologías diferentes. Además, los resultados entre hispanos corresponden a subgrupos más pequeños que el conjunto de la encuesta, por lo que tienen un margen de error superior.
Lo que sí puede afirmarse es que la nueva encuesta ofrece una fotografía mucho más favorable para Donalds entre los votantes hispanos que la publicada a mediados de septiembre.
¿Quiénes son Byron Donalds y David Jolly?
Byron Donalds es un congresista republicano que representa al suroeste de Florida en la Cámara de Representantes de Estados Unidos y una de las figuras cercanas al presidente Donald Trump dentro del Partido Republicano.
Antes de llegar al Congreso en 2021, formó parte de la Cámara de Representantes de Florida y trabajó en los sectores de banca, finanzas y seguros.
Donalds eligió como candidato a vicegobernador al senador estatal Bryan Ávila, nacido en Hialeah e hijo de exiliados cubanos.
La campaña ha dado a Ávila un papel particularmente visible en el acercamiento a los hispanos. En su publicidad en español, el senador cubanoamericano ha centrado el mensaje en el costo de vida, la seguridad y el rechazo al socialismo.
David Jolly, por su parte, también fue miembro del Congreso, aunque su trayectoria política ha seguido un camino muy diferente.
Fue elegido originalmente como republicano por un distrito de Florida, posteriormente abandonó el partido, pasó varios años como independiente y actualmente compite como candidato demócrata.
Su campaña ha puesto énfasis en temas como el costo de los seguros de vivienda, la atención médica, la educación pública y la regulación de determinados proyectos tecnológicos y centros de datos.
La carrera al Senado también favorece a la candidata republicana
La misma encuesta midió la otra gran contienda estatal de noviembre: la elección al Senado federal.
La republicana Ashley Moody aparece con 50% frente al 40% de la demócrata Angie Nixon.
El candidato sin afiliación partidista Neil Gillespie obtiene un 2% y otro 8% de los electores permanece indeciso.
Moody ocupa actualmente el escaño del Senado que quedó vacante cuando Marco Rubio dejó la Cámara Alta para convertirse en secretario de Estado.
Antes de llegar al Senado, Moody fue fiscal general de Florida entre 2019 y 2025 y anteriormente había ejercido como jueza y fiscal federal.
Angie Nixon es representante estatal demócrata por Jacksonville, organizadora sindical y una de las figuras del ala progresista de su partido.
Entre los votantes hispanos, Moody registra en el nuevo sondeo un 47% frente al 40% de Nixon.
El socialismo aparece también como factor entre los votantes
La encuesta incluyó además una pregunta separada sobre cómo influiría en el voto que un candidato se describiera como «socialista democrático».
En el conjunto del estado, el 52% respondió que esa definición haría menos probable que apoyara al candidato, frente a solo un 8% que dijo que aumentaría sus posibilidades de votarlo.
Entre los encuestados hispanos, el porcentaje que afirmó que sería menos probable que apoyara a un candidato con esa definición alcanzó el 57%.
La pregunta no mencionaba por nombre a Nixon ni a ningún otro candidato, por lo que ese resultado no permite concluir por sí solo que esa cuestión explique la ventaja de Moody.
Nixon ha estado vinculada a los Democratic Socialists of America (DSA), una organización estadounidense de izquierda que defiende el socialismo democrático.
Para una parte del electorado latino de Florida, especialmente cubanos y venezolanos con experiencias familiares relacionadas con gobiernos socialistas o comunistas, ese debate tiene una sensibilidad política particular, aunque la comunidad hispana del estado es diversa y no vota como un bloque homogéneo.
El costo de vida domina las preocupaciones
La economía aparece como el principal asunto detrás de las decisiones electorales.
Cuando Mason-Dixon preguntó cuál era el factor que más influía en el voto de 2026, el 30% mencionó la inflación y el costo de vida.
Después aparecieron la dirección del estado o del país, con 17%, y la aplicación de las leyes migratorias, con 16%.
Los precios de los alimentos fueron citados además por el 26% como el principal factor que dificulta cubrir los gastos cotidianos. Otro 17% dijo que sus ingresos no están creciendo al ritmo de los precios, mientras el 15% señaló el costo de la gasolina.
La vivienda, los seguros y los impuestos sobre la propiedad también se han convertido en temas centrales de la campaña para gobernador.
Los votantes están divididos sobre Trump
El sondeo también preguntó sobre el desempeño del presidente Donald Trump.
El resultado fue exactamente dividido: 48% aprueba y 48% desaprueba su gestión, mientras otro 4% no tiene una opinión definida.
Entre los hispanos de la muestra, el 45% aprueba a Trump y el 49% lo desaprueba.
Ese dato resulta interesante porque Donalds, estrechamente vinculado políticamente al presidente, aparece al mismo tiempo por delante de Jolly entre esos mismos votantes hispanos.
No obstante, una encuesta no permite determinar qué motivos concretos llevan a cada elector a apoyar a un candidato estatal mientras mantiene una opinión diferente sobre el presidente.
Los independientes muestran otra fotografía
Donalds conserva un respaldo muy alto entre los republicanos y Jolly entre los demócratas, pero los votantes sin afiliación partidista muestran un comportamiento distinto.
Entre los independientes consultados, Jolly aparece por delante de Donalds, mientras una proporción considerable continúa sin decidir su voto.
Esto ayuda a explicar por qué, pese a la ventaja que registra Donalds en esta encuesta, todavía existe un porcentaje suficiente de electores indecisos como para que la campaña continúe abierta durante las semanas restantes.
Cómo se hizo la encuesta
Mason-Dixon realizó el sondeo entre el 28 de septiembre y el 1 de octubre.
Participaron 625 votantes registrados en Florida seleccionados aleatoriamente y entrevistados en vivo por teléfono. Todos afirmaron que probablemente votarían en las elecciones generales del 3 de noviembre.
La muestra incluyó 277 republicanos, 214 demócratas y 134 votantes independientes.
El margen de error para el conjunto de la encuesta es de aproximadamente ±4 puntos porcentuales con un nivel de confianza del 95%.
El margen de error es mayor cuando se analizan grupos más pequeños, como los votantes hispanos, los jóvenes o los independientes, por lo que esas cifras deben interpretarse con mayor cautela.
Un mes decisivo para Florida y para el voto cubano
La elección del 3 de noviembre determinará no solo quién dirige Florida durante los próximos cuatro años, sino también quién ocupará uno de los dos escaños del estado en el Senado de Estados Unidos.
Para la comunidad cubana del sur de Florida, ambas contiendas tienen especial relevancia.
La fórmula republicana a la gobernación incluye a un cubanoamericano, Bryan Ávila, mientras asuntos como inmigración, costo de vida, impuestos sobre la propiedad, seguros y la relación política con Cuba forman parte del debate electoral.
La nueva encuesta sugiere que Donalds y Moody llegan a esta fase de la campaña con una posición mejor entre los hispanos que la reflejada por algunos sondeos anteriores.
Pero queda casi un mes de campaña, un porcentaje relevante de votantes continúa indeciso y las diferencias metodológicas entre encuestas hacen recomendable evitar interpretar una sola medición como una predicción del resultado del 3 de noviembre.
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