
Hasta hace pocos meses, ENETEC S.A. era una empresa estatal cubana prácticamente desconocida fuera de los circuitos comerciales de la isla. Este miércoles pasó al centro de una investigación federal en Estados Unidos: 90 cargamentos de biodiésel interceptados en Florida y Texas, valorados en casi tres millones de dólares, tenían como destinataria a esa compañía.
La operación, revelada por autoridades estadounidenses, puso el foco sobre una sociedad dedicada a la importación, exportación y comercio mayorista de combustibles y lubricantes que en 2026 adquirió un papel mucho más visible.
ENETEC fue constituida el 9 de diciembre de 2019. La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro (OFAC) la identifica con el código de entidad cubano 60631 y la clasifica dentro del comercio mayorista de combustibles sólidos, líquidos y gaseosos.
Su dirección pública aparece simplemente como La Habana, y la información disponible sobre su estructura interna es escasa.
El ascenso de la empresa comenzó a hacerse más evidente este año. Mediante la Resolución 20/2026, firmada el 19 de febrero, el Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera incorporó a ENETEC como la entidad número 53 autorizada para realizar operaciones de comercio exterior con formas de gestión no estatal, incluidas mipymes, cooperativas y trabajadores por cuenta propia.
Meses después, el 13 de julio, Estados Unidos incluyó a ENETEC en la lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas (SDN), bajo la Orden Ejecutiva 14404.
Washington justificó la medida por la actividad de la compañía en el sector energético cubano. A partir de su designación, sus bienes e intereses sujetos a jurisdicción estadounidense quedaron bloqueados y las personas estadounidenses tienen generalmente prohibido realizar transacciones con ella sin autorización de la OFAC.
La empresa volvió a aparecer en el radar de las autoridades en septiembre, cuando el recaudador de impuestos de Miami-Dade revocó con efecto inmediato el permiso comercial local de Lux Sky Cargo Inc., después de recibir información de agencias federales que señalaba que la compañía mantenía negocios con ENETEC.
El episodio de mayor alcance llegó este miércoles.
Investigadores de Seguridad Nacional (HSI), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Oficina de Industria y Seguridad (BIS) informaron que habían interceptado 71 tanques con aproximadamente 500,000 galones de biodiésel en Port Everglades, Florida, y otros 19 cargamentos con cerca de 120,000 galones en el Puerto de Houston, Texas.
En total, las autoridades bloquearon más de 620,000 galones de biodiésel, valorados en alrededor de 2,8 millones de dólares, que tenían como destinataria a ENETEC.
Las agencias no identificaron públicamente a los exportadores involucrados ni anunciaron cargos penales. La investigación se relaciona con posibles violaciones de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) y las regulaciones estadounidenses de control de exportaciones.
La creciente atención sobre ENETEC ocurre en medio de la profunda crisis energética de Cuba, marcada por déficits de combustible y apagones prolongados, mientras La Habana depende de las importaciones para cubrir una parte sustancial de sus necesidades.
Al anunciar el 13 de julio la nueva ronda de sanciones contra entidades cubanas, el Departamento de Estado recordó una declaración realizada dos días antes por Marco Rubio, en la que el secretario de Estado aseguró que Estados Unidos continuaría utilizando «todas las herramientas» a su disposición para enfrentar las amenazas que atribuye al régimen cubano e impulsar reformas económicas y políticas en la isla.
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