
Un cargamento de 700 kits de alimentos y 700 módulos de higiene procedente de Estados Unidos aterrizó este jueves en el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, con destino a las familias en extrema vulnerabilidad de la diócesis de Pinar del Río, según informó Cáritas Pinar del Río en Facebook.
Mons. Juan de Dios Hernández Ruiz, S.J., obispo diocesano, y Abel Castillo López, director de Cáritas Pinar del Río, recibieron el envío en el aeropuerto junto a voluntarios y personal de la terminal aérea.
La distribución comenzará de forma inmediata en dos puntos: la parroquia de Candelaria y la comunidad de Quiebra Hacha, perteneciente a la parroquia de Mariel, ambas bajo jurisdicción eclesiástica de la diócesis pinareña aunque ubicadas administrativamente en la provincia de Artemisa.
Los beneficiarios fueron seleccionados con criterios estrictos de vulnerabilidad: ancianos que viven solos, mujeres embarazadas o en período de lactancia con riesgos identificados, niños menores de cinco años en situación de precariedad, y personas con discapacidad o encamadas que no pueden valerse por sí mismas.
Los voluntarios de Cáritas realizaron visitas domiciliarias previas para identificar a las familias más necesitadas y coordinaron la recepción y entrega bajo principios de transparencia, equidad y justicia social.
En un comunicado diocesano, Mons. Juan de Dios Hernández Ruiz reconoció las limitaciones del programa: «Como Iglesia, somos plenamente conscientes de que no podemos llegar a todos, y esa es una realidad que nos duele. Los recursos son limitados y se prioriza a quienes más lo necesitan».
Este envío forma parte del programa humanitario de 100 millones de dólares anunciado por la administración Trump en mayo de 2026, del cual 60 millones se canalizan a través de Cáritas Cuba y Catholic Relief Services (CRS), y los 40 millones restantes mediante otras organizaciones independientes.
El diseño del programa excluye expresamente al régimen cubano como intermediario: los fondos son administrados por CRS, que adquiere los productos en Estados Unidos, y Cáritas Cuba los distribuye en la isla a través de sus redes diocesanas y parroquiales.
El envío a Pinar del Río es el más reciente de una expansión territorial que avanza semana a semana. Tras arrancar en julio en La Habana —con un primer vuelo de 18 toneladas salido de Miami—, el programa llegó a Villa Clara en septiembre, luego a Cienfuegos, y más recientemente a Camagüey el 1 de octubre y a Ciego de Ávila el 6 de octubre, donde se distribuyeron módulos en la parroquia de Gaspar.
La ampliación a cinco provincias —Camagüey, Ciego de Ávila, Cienfuegos, Matanzas y Pinar del Río— fue anunciada por la Embajada de EE.UU. en Cuba el 16 de septiembre, tras una reunión del encargado de negocios Mike Hammer con Carmen María Nodal Martínez, directora de Cáritas Cuba.
El objetivo total del programa es alcanzar entre 100,000 y 120,000 familias en todo el país, aunque CRS ha estimado que el componente católico podría beneficiar a casi 200,000 hogares cubanos.
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