Policías y rescatistas de Miami-Dade fueron movilizados hacia el Panhandle de Florida para apoyar las operaciones de emergencia ante el impacto del huracán Isaias.
La Oficina del Sheriff de Miami-Dade informó este jueves en Facebook que un grupo de agentes y supervisores partió a las 4:00 a.m. rumbo al norte del estado.
El despliegue se realiza en coordinación con el equipo de Urban Search and Rescue (USAR, Búsqueda y Rescate Urbano) de Miami-Dade Fire Rescue, que también fue enviado para apoyar a las comunidades que puedan verse afectadas por la tormenta.
«Cuando nuestros compañeros floridanos nos necesitan, respondemos al llamado», señaló la oficina del sheriff al anunciar la movilización.
La institución explicó que, con un estado de emergencia declarado, su personal se dirige al Panhandle para brindar apoyo crítico «donde sea necesario» y reforzar la respuesta ante posibles daños provocados por Isaias.
«Nuestro compromiso de servir y proteger se extiende mucho más allá del condado de Miami-Dade. En tiempos de incertidumbre, permanecemos unidos como una sola Florida», agregó la agencia.
El operativo muestra cómo recursos de emergencia del sur de Florida están siendo desplazados hacia las zonas que podrían enfrentar los mayores impactos del huracán, con personal preparado para participar en labores de rescate, asistencia y respuesta inmediata.
La movilización ocurre mientras las condiciones asociadas a Isaias comenzaron a sentirse en la costa norte del Golfo de México.
A las 2:00 p.m. de Miami, el centro del ciclón se encontraba a unos 235 kilómetros al sur de Pensacola y sus vientos con fuerza de tormenta tropical se extendían hasta 335 kilómetros del centro.
Isaias alcanzó este viernes la categoría 3 con vientos máximos sostenidos de 195 km/h, convirtiéndose en un huracán mayor mientras avanzaba hacia la costa norte del Golfo de México.
El Centro Nacional de Huracanes prevé que el ciclón toque tierra este viernes por la tarde-noche en el extremo occidental del noroeste de Florida, con fuerza de huracán mayor o cercana a ella.
Las principales amenazas incluyen vientos destructivos, marejada ciclónica, lluvias intensas e inundaciones, además de riesgo de tornados en sectores del Panhandle, Alabama y Georgia.
El NHC mantiene un máximo previsto de entre 1.8 y 2.7 metros de inundación por marejada entre la frontera de Alabama y Florida y Grayton Beach si el máximo de la crecida coincide con la marea alta.
Las autoridades han pedido completar los preparativos y cumplir las órdenes de evacuación en las zonas bajo amenaza, ante la posibilidad de daños severos y cortes prolongados de electricidad durante el paso del huracán.
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