
El presidente ucraniano Volodimir Zelenski lanzó el domingo una propuesta que invierte la presión diplomática sobre Moscú: si Rusia acepta un alto el fuego total de 60 días, Ucrania organizará elecciones presidenciales.
La declaración, formulada en una entrevista con ABC News, fue una respuesta directa a las exigencias del presidente estadounidense Donald Trump, quien días antes había pedido un cambio de liderazgo en Kiev.
La maniobra de Zelenski traslada la responsabilidad a Vladimir Putin: si el Kremlin rechaza la tregua, queda expuesto como el verdadero obstáculo para que los ucranianos voten. Si la acepta, Ucrania obtiene dos meses de paz.
«Díganle a Putin que nos dé dos meses, 60 días de alto el fuego total, y organizaremos elecciones. Por supuesto, estaremos listos para cualquier elección de nuestro pueblo, exactamente del pueblo ucraniano», afirmó el mandatario.
El contexto inmediato es una semana de alta tensión. El 10 de octubre, Trump declaró que «ha llegado el momento de que Ucrania tenga un nuevo presidente» y acusó a Zelenski de prolongar el conflicto al autorizar ataques ucranianos contra refinerías rusas.
Un día antes, Trump había anunciado un acuerdo con Putin para liberar más de 300,000 toneladas métricas de diésel ruso al mercado mundial, con una licencia del Departamento del Tesoro que suspende sanciones durante seis meses, hasta abril de 2027. Zelenski calificó ese acuerdo de «regalo de cumpleaños para Putin», advirtiendo que esos ingresos financian directamente la guerra.
Trump también anunció un «alto el fuego energético» entre ambos países, pero Rusia no lo confirmó oficialmente y esa misma noche continuó atacando infraestructura energética ucraniana. Zelenski denunció los nuevos ataques como una violación flagrante de la tregua proclamada por Washington.
En la entrevista de ABC, Zelenski fue explícito sobre las dificultades legales de convocar comicios en plena guerra: «Hacer elecciones ahora es realmente difícil. No solo porque no hay seguridad, sino porque va en contra de nuestra ley y de nuestra Constitución».
La ley marcial vigente desde la invasión rusa de febrero de 2022 prohíbe expresamente la celebración de elecciones nacionales. Aun así, el presidente ucraniano ofreció la condición y subrayó que la decisión sobre el liderazgo del país no corresponde a gobiernos extranjeros: «Con todo el respeto al presidente Trump, es decisión de nuestra sociedad, de nuestro pueblo, elegir a uno u otro líder».
Zelenski también reveló haber compartido previamente la propuesta de los 60 días con el equipo de Trump, señalando que tanto Putin como el presidente estadounidense han expresado interés en un cambio político en Kiev. «Sé que Putin quería mucho cambiar al presidente de Ucrania. Lo entiendo», dijo, antes de lanzar su condición pública.
El patrón de Trump presionando a Ucrania —la víctima de la agresión— en lugar de a Rusia —el agresor— ha generado un amplio debate internacional. No es la primera vez: en febrero de 2025, Trump ya llamó a Zelenski «dictador sin elecciones» en redes sociales, y ese mismo mes protagonizó una tensa reunión en la Casa Blanca con el mandatario ucraniano.
El Kremlin rechazó formalmente la propuesta este lunes. El portavoz Dmitri Peskov descartó los 60 días argumentando que Rusia no busca una pausa temporal sino «una paz a largo plazo», y ofreció únicamente no atacar Ucrania el día concreto de las elecciones.
El canciller Serguéi Lavrov fue más contundente: «Zelenski no merece ningún respiro. Moscú no volverá a confiar en garantías y promesas».
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