
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos publicará este miércoles en el Federal Register una propuesta de norma que eliminaría la llamada «regla de deferencia» de USCIS, el mecanismo que actualmente obliga a los oficiales de inmigración a tener en cuenta las decisiones previas de elegibilidad al revisar una solicitud de extensión, cuando las partes y las circunstancias del caso no han cambiado sustancialmente.
Si la propuesta se convierte en norma definitiva, cada solicitud de extensión —H-1B, L-1, O-1, TN, E y otras categorías del Formulario I-129— se evaluaría individualmente, sin que una aprobación anterior obligue a USCIS a mantener el mismo criterio
La medida, identificada como expediente USCIS-2026-0529 y firmada por el secretario de DHS Markwayne Mullin, no está vigente todavía.
La deferencia sigue aplicándose mientras no se publique una norma final, y el público tiene hasta aproximadamente el 13 de noviembre de 2026 para enviar comentarios en regulations.gov bajo ese número de expediente.
Para los profesionales cubanos que trabajan en Estados Unidos con visas de empleador —médicos con H-1B en hospitales de Florida, ingenieros y tecnólogos, artistas y deportistas con O-1, ejecutivos con L-1—, la propuesta introduce una incertidumbre adicional en un momento ya complicado.
Según datos de USCIS citados en el documento, entre los años fiscales 2022 y 2025 un promedio de 208,429 peticiones anuales podían acogerse a la deferencia, el 30% del total de solicitudes I-129 presentadas.
Este cambio podría afectar a cubanos con visas de trabajo en EE.UU. Sigue todos los detalles sobre visas, USCIS y política migratoria en nuestra sección de Inmigración en EE.UU.
El impacto más inmediato no sería económico sino temporal. DHS estima que la eliminación de la deferencia generaría unas 6,044 solicitudes de evidencia adicional (RFE) al año.
El problema es que las peticiones que reciben una RFE tardan en promedio 76 días en resolverse, frente a los 12 días de las que no la reciben: una diferencia de 64 días calendario que puede dejar a un trabajador en situación de incertidumbre sobre su continuidad laboral y migratoria.
DHS justifica la propuesta con datos de visitas a centros de trabajo: en las inspecciones relacionadas con extensiones H-1B durante el período con deferencia (años fiscales 2022-2025), el porcentaje combinado de fraude e incumplimiento fue del 22,39%, frente al 16,77% registrado en el período sin deferencia (años fiscales 2018-2020).
Para las extensiones L-1A, las cifras fueron 24,46% frente a 18,37%, según datos del propio DHS.
No sería la primera vez que se elimina la regla de deferencia. La política fue instaurada en 2004, rescindida por la primera administración Trump en 2017, reinstaurada por la administración Biden en 2021 e incorporada al reglamento federal en diciembre de 2024.
Ahora, la segunda administración Trump propone eliminarla de nuevo, reconociendo en el propio documento que los beneficios atribuidos en 2024 a la deferencia «se habían sobreestimado y no se habían ponderado adecuadamente frente a sus efectos negativos».
La propuesta se suma a una cadena de medidas de endurecimiento migratorio que han afectado a cubanos en 2026: la aplicación desde el 9 de septiembre de tarifas adicionales de 4.000 dólares para extensiones H-1B y 4.500 para L-1 a empresas con al menos 50 empleados en Estados Unidos, cuando más del 50% de su plantilla tiene estatus H-1B, L-1A o L-1B; y una propuesta paralela para eliminar el período de gracia de 60 días tras la pérdida del empleo para titulares de H-1B, L-1, O-1, TN y E.
El contexto es especialmente sensible para los médicos cubanos que atravesaron un limbo migratorio en 2026: más de 300 profesionales de la salud no podían ejercer, entre ellos al menos 27 que ya habían aprobado todos sus exámenes de revalidación, situación que se agravó por la pausa de USCIS en trámites para nacionales de 39 países —incluida Cuba— vigente desde diciembre de 2025 y levantada en julio de 2026.
Antes de que la norma sea definitiva, los expertos recomiendan preparar cada extensión como si fuera una primera solicitud. Jeff Joseph, presidente de Estrategia de Inmigración en Manifest Law y expresidente de la Asociación Americana de Abogados de Inmigración, lo resume así: «Cada petición debe presentarse como si fuera una solicitud por primera vez y no debe asumirse ninguna elegibilidad basada en una aprobación previa en la misma categoría para el mismo puesto».
La guía de visas de trabajo puede ser un punto de partida útil para quienes necesiten orientarse en este proceso.
Vídeos relacionados:
Archivado en: