
El Departamento de Estado ordenó este martes el regreso a Washington del encargado de negocios estadounidense en Nicaragua, Elias Baumann, para lo que el portavoz Tommy Pigott describió como «consultas críticas», en respuesta directa al rechazo del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo a la embajadora designada por Washington.
Según el comunicado oficial del Departamento de Estado, la medida fue adoptada por instrucción directa del secretario de Estado Marco Rubio tras la negativa nicaragüense a conceder el beneplácito diplomático a Natasha Franceschi, quien había sido nominada por el presidente Donald Trump en agosto y confirmada por el Senado por consentimiento unánime el 30 de septiembre.
El beneplácito es la aprobación previa que el Estado receptor debe otorgar al candidato propuesto por otro país; sin ella, el embajador designado no puede asumir el cargo aunque cuente con el respaldo de su propio Senado.
Pigott calificó la decisión de Ortega y Murillo como una muestra de «total falta de voluntad para entablar un diálogo diplomático productivo» y acusó a la pareja gobernante de hipocresía.
«El rechazo de Ortega y Murillo a la embajadora designada Natasha Franceschi, una diplomática de carrera altamente calificada, demuestra la hipocresía de su retórica de respeto mutuo y su deseo de hacer teatro político a expensas del pueblo nicaragüense», señaló.
Franceschi cuenta con aproximadamente 25 años de experiencia en el Servicio Exterior estadounidense, con rango de ministra consejera dentro del Senior Foreign Service, y ha ocupado cargos en Túnez, Eslovaquia, Irak y en la propia sede del Departamento de Estado.
El comunicado no anuncia ruptura de relaciones diplomáticas, cierre de la embajada, expulsión de funcionarios, sanciones adicionales ni modificaciones en los servicios consulares, y tampoco precisa una fecha de retorno de Baumann a Managua.
Este es el segundo rechazo de Nicaragua a un candidato a embajador estadounidense: en julio de 2022, Managua retiró el beneplácito inicialmente concedido a Hugo Rodríguez, designado por el entonces presidente Joe Biden, lo que dejó la misión sin un titular desde 2023.
El episodio se produce en un momento de deterioro acelerado de las relaciones bilaterales. En abril de 2026, Washington sancionó a hijos de Ortega y Murillo y a empresas mineras vinculadas al gobierno. En junio, Rubio calificó al régimen de «enemigo de la humanidad» y anunció restricciones de entrada para más de 100 funcionarios y sus familiares.
El rechazo del beneplácito a Franceschi fue revelado públicamente el 2 de octubre durante la reunión extraordinaria de cancilleres de la OEA convocada para analizar la crisis política nicaragüense, a la que Managua no asistió por haberse retirado del organismo en 2023.
Días antes de la llamada a consultas de Baumann, el 9 de octubre, la Unión Europea prorrogó sus sanciones selectivas contra Nicaragua hasta octubre de 2027, en una señal de presión coordinada desde ambos lados del Atlántico sobre el régimen de Ortega y Murillo.
Vídeos relacionados:
Archivado en: